El Ángelus

El Ángelus es una breve oración católica en honor de la Encarnación que se reza tres veces al día, por tradición a las 6 de la mañana, a mediodía y a las 6 de la tarde, cuando suena la campana de la iglesia. Recuerda el anuncio del ángel a María en tres versículos, cada uno seguido de un Avemaría, y termina con una oración. En Pascua se reza en su lugar el Regina Caeli.
El Ángelus es la oración que, tres veces al día, nos hace parar. Suena la campana de la iglesia al amanecer, a mediodía y al caer la tarde, y en pueblos y ciudades de todo el mundo católico la gente deja un momento lo que está haciendo para recordar la visita del ángel a una joven de Nazaret. Aquí está el Ángelus completo, en español y en latín, y su larga historia.
La oración del Ángelus
Este es el texto tradicional en español, como lo imprimía en 1923 el devocionario El caballero cristiano, del jesuita Remigio Vilariño. Quien guía dice la primera línea de cada par y todos responden la segunda.
El ángel del Señor anunció a María. Y concibió del Espíritu Santo. Ave María.
He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra. Ave María.
Y el Verbo se hizo carne. Y habitó entre nosotros. Ave María.
Ruega por nos, santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.
Oremos. Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas, para que los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su pasión y su cruz seamos llevados a la gloria de su resurrección. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Después de cada par se reza un Avemaría completo: "Dios te salve, María, llena eres de gracia...". Hoy muchos dicen "Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo" y "Ruega por nosotros, santa Madre de Dios". El sentido es el mismo, y cada parroquia lo reza como lo aprendió.

El Ángelus en latín
El texto latino, de la Raccolta, la colección de oraciones indulgenciadas por la Santa Sede. La devoción toma su nombre de la primera palabra, Angelus.
V. Angelus Domini nuntiavit Mariae, R. Et concepit de Spiritu Sancto. Ave Maria...
V. Ecce ancilla Domini: R. Fiat mihi secundum verbum tuum. Ave Maria...
V. Et Verbum caro factum est, R. Et habitavit in nobis. Ave Maria...
V. Ora pro nobis, sancta Dei genitrix. R. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.
Oremus. Gratiam tuam, quaesumus Domine, mentibus nostris infunde: ut qui, angelo nuntiante, Christi Filii tui incarnationem cognovimus, per passionem ejus et crucem ad resurrectionis gloriam perducamur. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.
Qué recordamos en el Ángelus
Cada versículo es una frase de la Escritura o casi. El primero resume el mensaje del ángel Gabriel a María en el capítulo primero de San Lucas. El segundo es la respuesta de la Virgen: "He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra" (Lucas 1, 38). El tercero viene del comienzo del Evangelio de San Juan: "Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros" (Juan 1, 14). En tres pasos rezamos toda la Encarnación: el anuncio, el sí de María y Dios que se hace hombre. La oración final mira desde la Anunciación hasta la cruz y la Resurrección.

San Pablo VI escribió en 1974 que el Ángelus "no tiene necesidad de restauración": su estructura sencilla, su carácter bíblico y su ritmo "casi litúrgico", que santifica distintos momentos del día, hacen que "a distancia de siglos conserve inalterado su valor e intacto su frescor" (Marialis cultus, 41). Y pidió mantener su rezo "donde y cuando sea posible".
Las tres campanas: mañana, mediodía y tarde
La campana del Ángelus suena tres veces al día, normalmente a las 6, a las 12 y a las 18 horas. Las normas antiguas unían la oración al toque mismo: la Raccolta recoge que Benedicto XIII, en 1724, concedió indulgencias a quien lo rezara de rodillas "al sonido de la campana", por la mañana, a mediodía o por la tarde al ponerse el sol. Papas posteriores permitieron rezarlo a esas horas aunque no hubiera campana. El Enchiridion Indulgentiarum vigente (2004) sigue concediendo indulgencia parcial a quien lo reza al amanecer, a mediodía o al atardecer, y en tiempo pascual el Regina Caeli.

En los pueblos de España y de América Latina el toque del mediodía marcaba la jornada. En el campo se dejaba la herramienta, en el mercado se callaban los vendedores, en las casas se esperaba la oración para sentarse a la mesa. De ahí viene el nombre de "toque de oración" que muchos pueblos dan todavía a la campana del atardecer.

Historia del Ángelus
El jesuita Herbert Thurston, que escribió el artículo de la Enciclopedia Católica, advierte que "la historia del Ángelus no es fácil de rastrear con seguridad". Separó lo cierto de lo que solo es conjetura. Esto es lo que él daba por seguro.
Primero fue el toque de la tarde
Rezar tres avemarías al toque de la campana de la tarde se había generalizado en Europa en la primera mitad del siglo XIV, y el papa Juan XXII lo recomendó y lo enriqueció con indulgencias en 1318 y 1327. El testimonio más antiguo y seguro es un decreto del sínodo provincial de Gran (Esztergom, Hungría), en 1307. Antes, un capítulo general de los franciscanos, en tiempos de San Buenaventura, pidió a los predicadores de la orden que animaran al pueblo a rezar avemarías cuando sonaba la campana de Completas. Una tradición más vaga atribuye a Gregorio IX, en 1239, la orden de tocar una campana para saludar a la Virgen; Thurston la consideraba "no muy bien confirmada".

Después, la mañana y el mediodía
La referencia más antigua al toque de la mañana que encontró Thurston es de Parma, en 1318: el obispo pedía a quienes oyeran la campana municipal que rezaran tres padrenuestros y tres avemarías por la paz. El mediodía es el más reciente de los tres y tuvo otro origen: en los siglos XIV y XV en algunos lugares se tocaba a mediodía, al principio solo los viernes, en honor de la Pasión de Cristo, y en 1475 el rey Luis XI de Francia lo recomendó como toque por la paz.
El nombre más famoso de esta historia es el del papa Calixto III. En 1456, cuando el ejército otomano sitiaba Belgrado, pidió a toda la cristiandad que rezara por sus defensores, y mandó tocar las campanas a mediodía para recordar esa oración. El sitio se levantó en julio de ese año. Decir que el toque del mediodía nació con él es simplificar demasiado, pero su orden lo extendió por todas partes.
Las palabras toman forma
Durante casi toda su historia el Ángelus fue solo la campana y tres avemarías. Los tres versículos que rezamos hoy aparecen por primera vez en un catecismo italiano impreso en Venecia en 1560, y la forma completa, con la oración final, no se encuentra antes de 1612.

El Regina Caeli en tiempo de Pascua
Durante la Pascua, desde el Domingo de Resurrección hasta Pentecostés, el Ángelus deja su lugar a una antífona llena de alegría, el Regina Caeli. La Raccolta recoge que el 20 de abril de 1742 el papa Benedicto XIV mandó rezarlo de pie en ese tiempo, y dispuso también que el Ángelus se rezara de pie el sábado por la tarde y el domingo. Este es el texto latino, con su versión literal nuestra en español:
Regina caeli, laetare, alleluia. Quia quem meruisti portare, alleluia, resurrexit sicut dixit, alleluia. Ora pro nobis Deum, alleluia.
"Reina del cielo, alégrate, aleluya. Porque el que mereciste llevar en tu seno, aleluya, resucitó como dijo, aleluya. Ruega por nosotros a Dios, aleluya." Quien no lo sepa de memoria puede rezar el Ángelus también en Pascua.
El Ángelus del Papa
Cada domingo a mediodía el Papa se asoma a una ventana del Palacio Apostólico sobre la plaza de San Pedro, comenta brevemente el Evangelio del día, reza el Ángelus con los fieles y da su bendición. EWTN News atribuye el comienzo de esta costumbre a Pío XII, que rezó por primera vez en público el Ángelus de mediodía el 15 de agosto de 1954, fiesta de la Asunción, durante un Año Mariano, por Radio Vaticano. Hoy se transmite a todo el mundo.

El Ángelus de Millet
La imagen más famosa de esta oración es el pequeño cuadro de Jean-François Millet, pintado entre 1857 y 1859 y conservado hoy en el Museo de Orsay de París. Un hombre y una mujer han dejado de recoger papas al atardecer: él tiene el sombrero en las manos, ella la cabeza inclinada, y en el horizonte se ve un campanario. Según el museo, Millet contaba que la idea le vino de un recuerdo de infancia: su abuela, al oír la campana, hacía parar el trabajo en el campo para rezar el Ángelus por los pobres difuntos. Copias de ese cuadro colgaron durante generaciones en hogares católicos de Europa y de América.

Cómo rezar el Ángelus
- Cuando suene la campana, o hacia las 6, las 12 o las 18 horas, deje lo que está haciendo.
- Una persona dice la primera línea de cada versículo y todos responden; luego todos rezan un Avemaría. Así tres veces.
- Termine con "Ruega por nosotros, santa Madre de Dios", la respuesta y la oración final.
- Muchos añaden tres Glorias al final y, por la tarde, una oración por los difuntos.
Se reza en unos dos minutos. Cabe en una oficina, en la cocina antes de comer, en el coche detenido en un semáforo. Muchas familias lo rezan juntas antes de la comida del mediodía.

En los mercados de muchos pueblos todavía hay quien se detiene a mediodía, se quita el sombrero y reza.

Para seguir rezando con María, vea también el Avemaría, cómo rezar el rosario y la lista de oraciones católicas. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la oración del Ángelus completa?
Empieza: "El ángel del Señor anunció a María. Y concibió del Espíritu Santo", y se reza un Avemaría. Siguen "He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra" y "Y el Verbo se hizo carne. Y habitó entre nosotros", cada uno con su Avemaría. Termina con "Ruega por nosotros, santa Madre de Dios" y una oración final. El texto completo está en esta página.
¿A qué hora se reza el Ángelus?
Tres veces al día: al amanecer, a mediodía y al caer la tarde, normalmente a las 6, a las 12 y a las 18 horas, cuando suena la campana. El Manual de las Indulgencias de la Iglesia habla simplemente de la primera hora de la mañana, el mediodía y el atardecer.
¿Se reza el Ángelus en Pascua?
No. Desde el Domingo de Resurrección hasta Pentecostés se reza en su lugar el Regina Caeli ("Reina del cielo, alégrate, aleluya"), de pie. Lo dispuso Benedicto XIV en 1742, y el Papa también cambia su Ángelus dominical por el Regina Caeli durante el tiempo pascual.
¿Desde cuándo reza el Papa el Ángelus los domingos?
Pío XII rezó por primera vez en público el Ángelus de mediodía el 15 de agosto de 1954, durante un Año Mariano, por Radio Vaticano. Hoy el Papa lo dirige cada domingo a las 12 desde la ventana de su biblioteca, en el Palacio Apostólico, después de un breve comentario al Evangelio del día.
¿Hay que arrodillarse para rezar el Ángelus?
Por tradición se rezaba de rodillas, salvo el sábado por la tarde, el domingo y el tiempo pascual, cuando se reza de pie. Hoy basta con detenerse un momento donde uno esté. Lo importante es la pausa: dejar lo que se hace y volver el corazón a Dios.
¿Por qué se llama Ángelus?
Por la primera palabra de su texto latino: "Angelus Domini nuntiavit Mariae", "El ángel del Señor anunció a María". En español también se le llama "el Ángel del Señor", y al toque de la tarde, en muchos pueblos, "el toque de oración".
Fuentes
- Remigio Vilariño, S. J., El caballero cristiano: devocionario completo, 5.ª ed. (Bilbao: El Mensajero del Corazón de Jesús, 1923), pp. 10-11, Internet Archive. Texto español del Ángelus
- The Raccolta, or Collection of Prayers and Good Works (edición inglesa de 1878): Angelus Domini y Regina Caeli, Internet Archive. Textos latinos y los decretos de Benedicto XIII (1724) y Benedicto XIV (1742)
- Enciclopedia Católica (traducción de la Catholic Encyclopedia de 1907): Ángelus, por Herbert Thurston
- Catholic Encyclopedia (1908): Pope Callistus III
- San Pablo VI, exhortación apostólica Marialis cultus (2 de febrero de 1974), n. 41
- Penitenciaría Apostólica, Enchiridion Indulgentiarum, 4.ª ed. (2004), concesión 17
- Hannah Brockhaus, Why the pope prays the Angelus publicly on Sundays (EWTN News, 2022)
- Musée d'Orsay: Jean-François Millet, El Ángelus (Google Arts & Culture)