Advocaciones de la Virgen María

Las advocaciones de la Virgen María son los distintos nombres con que la Iglesia invoca a la única Madre de Dios: por un misterio de su vida (Inmaculada, Asunción, Dolores), por una aparición (Guadalupe, Lourdes, Fátima) o por una imagen y su santuario (Juquila, Caacupé, Luján). Es siempre la misma María, honrada con muchos nombres.
¿Qué es una advocación de la Virgen María?
Las advocaciones de la Virgen María son los nombres con que la Iglesia y el pueblo cristiano llaman a la Madre de Jesús. La palabra viene del latín advocare, "llamar": cada advocación es una manera de llamarla. Unas recuerdan un misterio de su vida, como la Inmaculada Concepción o la Asunción. Otras nacen de una aparición, como Guadalupe, Lourdes o Fátima. Muchas están unidas a una imagen y a su santuario, como Juquila, Caacupé o Luján.
Lo primero que hay que decir es lo más sencillo: la Virgen es una sola. La Virgen de Guadalupe, la del Carmen y la de los Dolores no son tres mujeres distintas, ni tres "vírgenes" que compiten entre sí. Es María de Nazaret, la Madre de Dios, que nos acompaña con muchos nombres porque son muchas las necesidades de sus hijos y muchos los lugares donde ha sido amada.

Por qué la Virgen tiene tantos nombres
Desde los primeros siglos, los cristianos llamaron a María con títulos tomados de la Escritura y de la fe: Madre de Dios, siempre Virgen, Nueva Eva, Arca de la Alianza, Estrella de la mañana. El Concilio de Éfeso, en el año 431, proclamó el título más alto, Theotokos, Madre de Dios. A partir de ahí la devoción creció con cada pueblo que recibía el Evangelio.
El Concilio Vaticano II lo explica así: las formas de piedad hacia la Madre de Dios que la Iglesia ha aprobado nacen "de acuerdo con las condiciones de tiempos y lugares y teniendo en cuenta el temperamento y manera de ser de los fieles", y hacen que, al ser honrada la Madre, el Hijo sea mejor conocido y amado (Lumen gentium, 66). Cada advocación es una puerta distinta que lleva a la misma casa.
El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, publicado por la Santa Sede en 2001, describe con cariño lo que hace el pueblo sencillo con su Madre: "Celebran con gozo sus fiestas, participan con gusto en sus procesiones, acuden en peregrinación a sus santuarios" (n. 183). Eso es una advocación vivida: una fiesta, una procesión, un camino.

Las letanías lauretanas, que rezamos al final del rosario, son una especie de lista de advocaciones antiguas: Rosa mística, Torre de David, Puerta del cielo, Estrella de la mañana, Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Consoladora de los afligidos. En 2020, el papa Francisco mandó añadir tres más: Madre de misericordia, Madre de la esperanza y Consuelo de los migrantes.
Clases de advocaciones marianas
No hay una clasificación oficial, pero ayuda ordenarlas en cuatro grupos.
Por los misterios de su vida
Son las advocaciones que celebran lo que Dios hizo en María o lo que ella vivió junto a su Hijo:
- La Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre: María fue preservada del pecado original desde el primer instante de su vida.
- La Asunción de la Virgen, el 15 de agosto: María fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo.
- La Virgen de los Dolores, el 15 de septiembre: la Madre junto a la cruz.
- La Virgen de la Candelaria, el 2 de febrero: la presentación de Jesús en el Templo.
- El Inmaculado Corazón de María, el sábado después del Sagrado Corazón.

Por sus apariciones
Algunas advocaciones nacen de apariciones de la Virgen. Aquí conviene ser exactos, porque la Iglesia es muy prudente. Solo unas pocas apariciones han sido aprobadas por la autoridad de la Iglesia; otras son reportadas y siguen sin un juicio sobre su carácter sobrenatural.

- La Virgen de Guadalupe, en el Tepeyac, en 1531 (aprobada; el vidente, San Juan Diego, fue canonizado en 2002). Lea también las apariciones de la Virgen de Guadalupe y la historia de la tilma.
- La Virgen de Lourdes, a Santa Bernadette en 1858 (aprobada).
- La Virgen de Fátima, a tres pastorcitos en 1917 (aprobada).
- La Medalla Milagrosa, a Santa Catalina Labouré en París, en 1830.
- La Virgen de Medjugorje, cuyas apariciones son reportadas: en 2024 la Santa Sede aprobó la experiencia espiritual que se vive allí, pero no se pronunció sobre el carácter sobrenatural de los hechos.

En la página de apariciones de la Virgen María explicamos cómo juzga la Iglesia estos casos.

Por una imagen y su santuario
Muchas de las advocaciones más queridas de América no vienen de una aparición, sino de una imagen: una estatua encontrada en el mar, una talla que sobrevivió al fuego, una carreta que no quiso seguir su camino. La Iglesia no necesita aprobar esos relatos para bendecir la devoción, y nosotros podemos contarlos con honestidad, separando la historia de la tradición.
- La Virgen de Juquila, en Oaxaca: una pequeña Inmaculada morena que, según la tradición, salió intacta de un incendio.
- La Virgen de Caacupé, en el Paraguay: la talla de un indio guaraní que se salvó escondido detrás de un árbol.
- La Virgen de la Caridad del Cobre, en Cuba: hallada flotando en la bahía de Nipe a comienzos del siglo XVII.
- La Virgen de Luján, en la Argentina: la imagen que en 1630 se quedó junto al río Luján.
- La Virgen de Chiquinquirá, en Colombia: un lienzo desteñido que, según la tradición, se renovó en 1586.

Por una orden religiosa o una devoción
Otras advocaciones vienen de las órdenes religiosas o de una devoción concreta que la Iglesia ha recomendado:
- La Virgen del Carmen, de los carmelitas, con su escapulario, el 16 de julio. Vea también la novena a la Virgen del Carmen.
- La Virgen de la Merced, de los mercedarios, que rescataban cautivos, el 24 de septiembre.
- La Virgen del Rosario, de los dominicos, el 7 de octubre.
- La Virgen del Perpetuo Socorro, el icono que custodian los redentoristas, el 27 de junio.
- La Virgen Desatanudos, del cuadro de Augsburgo que el padre Jorge Mario Bergoglio, el futuro papa Francisco, dio a conocer en la Argentina, con su novena.

Las patronas de los países de habla hispana
Casi cada país hispano tiene una advocación como patrona o como su gran devoción nacional:
- México: la Virgen de Guadalupe, Reina de México y patrona de América, el 12 de diciembre.
- Cuba: la Virgen de la Caridad del Cobre, el 8 de septiembre.
- República Dominicana: la Virgen de la Altagracia, el 21 de enero, y la Virgen de las Mercedes, el 24 de septiembre.
- Puerto Rico: la Virgen de la Providencia.
- Guatemala: la Virgen del Rosario.
- Honduras: la Virgen de Suyapa, el 3 de febrero.
- El Salvador: la Reina de la Paz.
- Nicaragua: la Purísima Concepción, con la Gritería del 7 de diciembre.
- Costa Rica: la Virgen de los Ángeles, "la Negrita", el 2 de agosto.
- Panamá: Santa María la Antigua.
- Colombia: la Virgen de Chiquinquirá, el 9 de julio.
- Venezuela: la Virgen de Coromoto, el 11 de septiembre.
- Ecuador: grandes santuarios como el de la Virgen del Cisne, en Loja, y el del Quinche.
- Perú: la Virgen de la Candelaria de Puno y la Virgen de la Puerta de Otuzco, entre muchas.
- Bolivia: la Virgen de Copacabana, junto al lago Titicaca.
- Chile: la Virgen del Carmen, Reina y Patrona de Chile, el 16 de julio.
- Argentina: la Virgen de Luján, el 8 de mayo.
- Paraguay: la Virgen de Caacupé, el 8 de diciembre.
- Uruguay: la Virgen de los Treinta y Tres.
- España: la Inmaculada Concepción, patrona de España, y la Virgen del Pilar, el 12 de octubre, patrona de la Hispanidad.
Advocaciones de México
México tiene, además de Guadalupe, una constelación de santuarios marianos que reciben millones de peregrinos: la Virgen de San Juan de los Lagos en Jalisco, la Virgen de Zapopan con su romería del 12 de octubre, la Virgen de Talpa en la sierra de Jalisco y la Virgen de Juquila en Oaxaca. Para diciembre vea también la novena a la Virgen de Guadalupe, la oración a la Virgen de Guadalupe y las mañanitas a la Virgen de Guadalupe.
Advocaciones de España
En España, cada región tiene su Virgen: la Virgen del Pilar en Zaragoza, la Virgen de Montserrat en Cataluña, la Virgen del Rocío en Almonte, con su romería de Pentecostés, la Virgen de Covadonga en Asturias y la Macarena y la Esperanza de Triana en Sevilla. Muchas de nuestras advocaciones americanas llegaron de allí con los misioneros, como la Candelaria, la Merced y el Carmen.

Cómo honrar a la Virgen en sus advocaciones
No hace falta escoger una sola. Lo normal es que cada católico tenga la Virgen de su tierra, la de su familia y la de su parroquia, y que además rece a la Inmaculada, a la del Carmen o a la de los Dolores según el momento de la vida. Estas son algunas maneras sencillas de vivirlo:
- Aprenda la historia de su advocación. Saber de dónde viene la imagen que veneramos, separando con honestidad lo histórico de lo tradicional, hace la devoción más firme.
- Celebre su fiesta. Vaya a misa ese día, y si puede, a su santuario.
- Rece el rosario y las oraciones a la Virgen María de siempre: el Avemaría, la Salve, el Bendita sea tu pureza.
- Considere consagrarse a ella. Muchos santos lo hicieron; vea la consagración a la Virgen María.
- Imítela. La mejor devoción es la que se parece a ella: escuchar la Palabra, guardarla en el corazón y hacer lo que Jesús nos diga.
Una advertencia de pastor: la imagen no tiene poder propio. No es un amuleto, ni una "Virgen más milagrosa" que otra. El poder es de Dios, y María intercede como Madre. Cuando oímos que una advocación "concede" más que otra, recordemos que todas son la misma María.

Oración para cualquier advocación
Esta oración tradicional, de dominio público, sirve para honrar a la Virgen bajo cualquiera de sus nombres:
Bajo tu amparo nos acogemos,
Santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh Virgen gloriosa y bendita!
Es la oración mariana más antigua que conocemos: su texto griego, el Sub tuum praesidium, se ha encontrado en un papiro egipcio de los primeros siglos. Rezándola nos unimos a los primeros cristianos que, como nosotros, llamaban a María para que los amparara.
En esta sección
Apariciones de la Virgen MaríaCómo discierne la Iglesia las apariciones marianas, qué cambió en 2024, qué nos pide creer la revelación privada y en qué situación están Guadalupe, Lourdes, Fátima, Coromoto, San Nicolás, Medjugorje y Garabandal.
La Asunción de la Virgen MaríaQué celebramos el 15 de agosto, qué definió Pío XII en 1950, por qué el Oriente habla de la Dormición, el Misterio de Elche y la Virgen de agosto en España y América.
La Inmaculada ConcepciónQué celebramos el 8 de diciembre, cómo se definió el dogma en 1854, la Gritería de Nicaragua, el milagro de Empel y cómo reconocer a la Inmaculada en el arte.
La Medalla MilagrosaLas apariciones de 1830 en la rue du Bac, qué significa cada parte de la medalla, el cólera de París, la conversión de Ratisbonne y la oración de la medalla.
Virgen de CaacupéLa Inmaculada de la cordillera paraguaya, Virgen de los Milagros y Madre de la patria, a la que todo el Paraguay camina cada 8 de diciembre.
Virgen de ChiquinquiráEl lienzo borrado que una mujer sencilla rescató del abandono y que se renovó en 1586; la Reina y Patrona de Colombia y, en Maracaibo, La Chinita.
Virgen de CoromotoLa Señora que se apareció en una quebrada de los llanos para pedirle a un cacique que buscara el bautismo, y que dejó en su mano una imagen diminuta; la patrona de Venezuela.
Virgen de FátimaLas seis apariciones de 1917 en Cova da Iria, el milagro del sol, los tres secretos, la bala en la corona, los primeros sábados y las oraciones que enseñaron el Ángel y la Virgen.
Virgen de GuadalupeSanta María de Guadalupe, Madre de América: las apariciones de 1531, la imagen en la tilma de Juan Diego, sus símbolos y la gran fiesta del 12 de diciembre.
Virgen de JuquilaLa pequeña imagen morena de la Inmaculada que salió intacta del fuego en Amialtepec y que hoy recibe a miles de peregrinos en la sierra de Oaxaca.
Virgen de la AltagraciaEl pequeño cuadro del Nacimiento que se venera en Higüey desde los primeros años de la evangelización de América, y que todo el pueblo dominicano llama con cariño "Tatica".
Virgen de la CandelariaLa Virgen que lleva en brazos al Niño y una vela en la mano: la patrona de Canarias, hallada por dos pastores guanches, y la Señora de la gran fiesta de Puno.
Virgen de la Caridad del CobreLa pequeña imagen hallada en la bahía de Nipe hacia 1612, patrona de Cuba desde 1916: los tres Juanes, El Cobre, la Ermita de Miami y la fiesta del 8 de septiembre.
Virgen de la MercedLa Señora de los cautivos: la Virgen que, según la tradición, pidió a San Pedro Nolasco una orden para rescatar a los cristianos encadenados, y que hoy honran Barcelona, Lima, Tucumán y Santo Domingo.
Virgen de los DoloresLa Madre junto a la cruz: los siete dolores de María, los servitas, el Stabat Mater, el Viernes de Dolores con sus altares y la fiesta del 15 de septiembre.
Virgen de LourdesLa Señora que se apareció a Bernardita en la gruta de Massabielle en 1858, la fuente, los 72 milagros reconocidos, las procesiones y la Jornada Mundial del Enfermo.
Virgen de LujánLa pequeña Inmaculada de barro que en 1630 no quiso seguir viaje, patrona de la Argentina, el Uruguay y el Paraguay, a la que caminan cada año cientos de miles de jóvenes.
Virgen de MedjugorjeLa Reina de la Paz de Medjugorje, los sucesos de junio de 1981, el largo discernimiento de la Iglesia, el nihil obstat de 2024 y lo que significa para el peregrino.
Virgen de MontserratLa Moreneta, la imagen románica de la Virgen con el Niño que se venera en la montaña de Montserrat desde la Edad Media, patrona de Cataluña y querida también en Puerto Rico y toda América.
Virgen de San Juan de los LagosLa pequeña Inmaculada de pasta de caña que una anciana sacó de la sacristía para ponerla sobre una niña muerta, y que hoy recibe a millones de peregrinos en los Altos de Jalisco.
Virgen de SuyapaUna imagen de la Virgen de apenas 6.5 centímetros, hallada por un campesino en 1747 en el Piligüín y hoy patrona de Honduras.
Virgen de TalpaLa pequeña Virgen del Rosario de pasta de caña que iban a enterrar en 1644 y que hoy atrae a millones de peregrinos a la sierra de Jalisco.
Virgen de ZapopanLa pequeña Inmaculada de caña de maíz que llegó con los misioneros franciscanos, Generala de Jalisco, a la que más de dos millones de fieles acompañan cada 12 de octubre.
Virgen del CarmenNuestra Señora del Monte Carmelo, Reina y Patrona de Chile: el escapulario, San Simón Stock, el voto de Maipú, la Generala de los Andes y la fiesta del 16 de julio.
Virgen del CisneLa Churonita de los lojanos, tallada en Quito a fines del siglo XVI, a la que cada agosto miles de peregrinos acompañan a pie desde su santuario de El Cisne hasta Loja.
Virgen del Perpetuo SocorroEl icono de la Madre del Perpetuo Socorro: el Niño que corre a los brazos de su Madre y pierde una sandalia, la historia de Creta a Roma, Pío IX y los redentoristas, y la novena de los miércoles.
Virgen del PilarNuestra Señora del Pilar, la Pilarica de Zaragoza: la venida de la Virgen al apóstol Santiago a orillas del Ebro, la santa columna, el milagro de Calanda y la ofrenda del 12 de octubre.
Virgen del RocíoLa Blanca Paloma de las marismas de Doñana: la Virgen de Almonte, su ermita medieval, la romería de Pentecostés que reúne a cientos de miles de peregrinos y su Venida cada siete años.
Virgen del RosarioNuestra Señora del Rosario: Lepanto y la fiesta del 7 de octubre, Santo Domingo y los dominicos, la Chinita de Chiquinquirá, Talpa, San Nicolás y cómo rezarle.
Virgen DesatanudosMaría, la que desata los nudos, desde el "nudo de la desobediencia de Eva" de San Ireneo hasta el cuadro de Augsburgo y la parroquia de San José del Talar, en Buenos Aires.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una advocación de la Virgen María?
Es un nombre o título con que se invoca a la Virgen María, ligado a un misterio de su vida, a una aparición, a una imagen o a un lugar. La palabra viene del latín advocare, "llamar". La Virgen de Guadalupe, la del Carmen y la de Fátima no son tres vírgenes distintas: es la misma María, Madre de Jesús, llamada con tres nombres.
¿Cuántas advocaciones tiene la Virgen María?
Nadie las ha contado todas. Casi cada pueblo, parroquia y cofradía tiene la suya, y en América Latina y España se cuentan por miles. Las letanías lauretanas, que se rezan al final del rosario, reúnen algunos de sus títulos más antiguos; en 2020 se añadieron Madre de misericordia, Madre de la esperanza y Consuelo de los migrantes.
¿Cuál es la advocación mariana más importante?
Los títulos más altos son los que la Iglesia proclama como dogmas: Madre de Dios, siempre Virgen, Inmaculada Concepción y Asunción. Entre las advocaciones ligadas a un lugar, la Virgen de Guadalupe es la más visitada del continente y patrona de América.
¿Es pecado tener muchas imágenes de la Virgen?
No. Las imágenes nos recuerdan a la persona que representan, y el honor que les damos va a María, y por ella a su Hijo. El Concilio Vaticano II enseña que las formas de piedad mariana aprobadas por la Iglesia hacen que, al honrar a la Madre, el Hijo sea mejor conocido y amado (Lumen gentium, 66). Lo que no cabe es tratar una imagen como un amuleto.
¿Cuál es la patrona de cada país de América Latina?
Algunas de las más conocidas: Guadalupe en México, la Caridad del Cobre en Cuba, Luján en la Argentina, Caacupé en el Paraguay, Chiquinquirá en Colombia, Coromoto en Venezuela, Suyapa en Honduras, el Carmen en Chile y la Virgen de los Ángeles en Costa Rica. La lista completa está más abajo.
Fuentes
- Concilio Vaticano II, constitución dogmática Lumen gentium, capítulo VIII, nn. 52-69
- Congregación para el Culto Divino, Directorio sobre la piedad popular y la liturgia (2001), nn. 183-207
- Congregación para el Culto Divino, carta a los presidentes de las conferencias episcopales sobre las invocaciones Mater misericordiae, Mater spei y Solacium migrantium (20 de junio de 2020). Texto oficial en vatican.va (versión portuguesa; la carta fue publicada en varias lenguas).
- Dicasterio para la Doctrina de la Fe, nota «La Reina de la Paz» sobre la experiencia espiritual vinculada a Medjugorje (19 de septiembre de 2024), Boletín de la Sala de Prensa de la Santa Sede