Novenas católicas

Ilustración en estilo acuarela de una mujer que reza ante un pequeño altar doméstico con una veladora encendida, una imagen de la Virgen, un rosario y un librito de novena

Las novenas católicas son nueve días seguidos de oración por una intención o para prepararse a una fiesta. La primera novena fue la de los apóstoles, que con María perseveraron en oración entre la Ascensión y Pentecostés. Una novena se puede rezar en casa, solo o en familia, o en la parroquia.

Las novenas católicas son nueve días de oración: la misma oración, por la misma intención, nueve días seguidos. Es una de las devociones más queridas de la Iglesia porque cualquiera puede hacerla. No hace falta un sacerdote ni un templo ni un libro especial; basta una necesidad que se pone en manos de Dios y la constancia de volver cada día. Aquí encontrará qué es una novena, de dónde viene, cómo rezarla y en qué fechas empiezan las grandes novenas del año, desde la de San Judas Tadeo hasta la Novena de Aguinaldos.

¿Qué es una novena?

Una novena es una devoción de nueve días de oración. La palabra viene del latín novem, nueve. Puede ser una oración breve dicha una vez al día, o un conjunto de oraciones, lecturas, letanías y gozos. Lo que la hace novena es la cuenta: nueve días, una intención, y la oración sostenida desde el primer día hasta el último.

La Enciclopedia Católica la define como una devoción, pública o privada, «que se realiza durante nueve días en la Iglesia Católica y cuya intención es obtener gracias especiales». Y añade que no solo está permitida, sino «recomendada por la autoridad eclesiástica», aunque no tenga un lugar fijo en la liturgia. Distingue cuatro clases: novenas de duelo, de preparación, de oración y de indulgencias, aunque reconoce que unas se mezclan con otras.

Las novenas pertenecen a la piedad popular, no a la Misa. La Iglesia las anima y les pide algo concreto. El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, publicado por la Santa Sede en 2001, dice que la fiesta «suele estar precedida y preparada por un triduo, septenario o novena», y que estos días sirven de verdad cuando los fieles «se sienten movidos a acercarse a los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía» (n. 189). Una buena novena termina en el confesionario y en el altar.

De dónde vienen las novenas

La primera novena: de la Ascensión a Pentecostés

Cuarenta días después de la Pascua, Jesús subió al cielo. Antes de irse, pidió a los apóstoles que esperaran en Jerusalén hasta ser «revestidos con el poder de lo alto» (Lc 24,49). Ellos obedecieron, y esperaron rezando. San Lucas cuenta quiénes estaban en el cenáculo: los apóstoles «permanecían unidos y eran asiduos en la oración, junto con algunas mujeres y con María, la Madre de Jesús, y con sus hermanos» (Hch 1,14, citado en el Directorio, n. 155).

Diez días después de la Ascensión, el día de Pentecostés, bajó el Espíritu Santo. Los días de espera entre las dos fiestas se cuentan como nueve, y la Iglesia ha visto siempre en ellos la primera novena. Fíjese en quién estaba allí: María, en medio de los apóstoles, rezando con ellos. Por eso tantas novenas se rezan con ella.

Cristo vestido de blanco sube sobre una nube rodeado de pequeños ángeles, bajo la paloma del Espíritu Santo, mientras los apóstoles lo miran desde el suelo oscuro
La Ascensión de Rembrandt (1636) muestra a los apóstoles mientras Cristo es llevado al cielo. Allí empezaron sus nueve días de oración. ⓘThe Ascension

La Enciclopedia Católica lo dice así: para toda novena de preparación y de oración, «no sólo la mejor explicación, sino también el mejor ejemplo fue dado por Cristo» en la primera novena de Pentecostés. El Directorio añade que de la reflexión orante sobre ese acontecimiento «ha nacido el ejercicio de piedad de la novena de Pentecostés, muy difundido en el pueblo cristiano» (n. 155).

En 1897 el papa León XIII la hizo obligatoria para toda la Iglesia. En su encíclica sobre el Espíritu Santo, Divinum illud munus, escribió: «Decretamos, por lo tanto, y mandamos que en todo el mundo católico en este año, y siempre en lo por venir, a la fiesta de Pentecostés preceda la novena en todas las iglesias parroquiales» (n. 16). Hasta hoy, muchas parroquias rezan la novena al Espíritu Santo entre la Ascensión y Pentecostés.

Cúpula de mosaico dorado con los doce apóstoles sentados en círculo y rayos de luz que bajan hacia cada uno desde un trono vacío con una paloma en el centro
Mosaico de Pentecostés del siglo XI en el monasterio de Hosios Lukás, en Grecia: los apóstoles, sentados en círculo, reciben el Espíritu Santo. ⓘPentecost, mosaic in the sanctuary vault

Nueve días por los difuntos

La costumbre más antigua de nueve días es una costumbre de duelo. La Enciclopedia Católica recuerda que griegos y romanos guardaban nueve días de luto con un banquete el noveno día, y que San Agustín advirtió a los cristianos que no imitaran esa práctica pagana. La Iglesia dejó atrás el sentido pagano, pero conservó los nueve días y los llenó de oración por el alma del difunto. Las Constituciones apostólicas, del siglo IV, ya hablan de rezar por los muertos en días señalados después de la muerte, y en la Edad Media los príncipes y los ricos dejaban en su testamento misas por nueve días.

Una novena de duelo sigue en pie en Roma. Cuando muere un papa, la Iglesia reza por él nueve días, los novendiales, que la Enciclopedia llama simplemente la «Novena del Papa». El Directorio menciona también «la novena de los difuntos como preparación» al 2 de noviembre, el Día de los Fieles Difuntos.

Litografía coloreada a mano de un papa difunto con vestiduras blancas y rojas sobre un catafalco en San Pedro, custodiado por soldados con cascos de penacho bajo hileras de velas
Litografía coloreada a mano de 1878: el papa Pío IX yace en capilla ardiente en San Pedro. Por los papas difuntos se celebran todavía nueve días de misas. ⓘThe body of Pope Pius IX lying in state

El novenario en nuestras casas

En México y en buena parte de América Latina, esta forma antigua de la novena sigue viva en cada casa donde muere alguien. Después del entierro, la familia, los vecinos y los compadres se reúnen nueve noches seguidas para rezar el rosario por los difuntos. Suele dirigirlo una rezandera o una tía que se sabe de memoria los misterios y las jaculatorias. Hay café, pan y tamales al final, y nadie se va sin abrazar a los deudos.

En muchas regiones de México se traza en el piso una cruz de cal, arena o pétalos en el lugar donde estuvo el cuerpo, y la última noche se «levanta la cruz» con oraciones y cantos. Las costumbres cambian de un pueblo a otro, pero el sentido es el mismo que el de la Iglesia de los primeros siglos: acompañar con la oración al que se fue y consolar a los que se quedan. Si está viviendo un novenario, encontrará textos para cada noche en nuestra página de oración por los difuntos.

Ilustración en estilo acuarela de una familia mexicana que reza el rosario del novenario en la sala de su casa, ante un altar con flores, veladoras y la fotografía enmarcada de un abuelo difunto
En la sala de la casa, familiares y vecinos rezan el rosario del novenario ante el altar del difunto.

La novena de Navidad nació en España

La novena de preparación comenzó con la Navidad, y comenzó en tierras de habla hispana. El X Concilio de Toledo, en el año 656, trasladó la fiesta de la Anunciación al 18 de diciembre, y alrededor de ella creció una preparación de nueve días para la Navidad. La Enciclopedia Católica da la razón del número: los nueve días honran los nueve meses que Nuestro Señor pasó en el seno de su Madre. En Francia se cantaban himnos especiales en los nueve días previos, y en 1718 la Sagrada Congregación de Ritos permitió celebrar la novena de Navidad con exposición solemne del Santísimo.

De esa raíz vienen las grandes novenas navideñas del mundo hispano. En México y Centroamérica se celebran las Posadas, nueve noches que recuerdan a María y José buscando dónde quedarse en Belén. En Colombia y Ecuador se reza la Novena de Aguinaldos, del 16 al 24 de diciembre. Su autor fue un franciscano nacido en Quito en 1700, fray Fernando de Jesús Larrea, y su forma actual se la dio la Madre María Ignacia (Bertilda Samper Acosta), religiosa de La Enseñanza en Bogotá, cuya edición fue aprobada por el arzobispo de Bogotá en 1910 con el título de Novena del Niño Dios. Cada noche termina con los gozos, que los niños cantan con maracas y panderetas: «¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!».

El Directorio recuerda que la novena de Navidad nació «para comunicar a los fieles las riquezas de una Liturgia a la cual no tenían fácil acceso», y propone que en las parroquias se celebren del 17 al 23 de diciembre las Vísperas con las grandes antífonas «O» (n. 103).

Ilustración en estilo de pintura al óleo de una familia colombiana que reza la Novena de Aguinaldos junto al pesebre, con niños que tocan panderetas y maracas
Una familia reza la Novena de Aguinaldos junto al pesebre, mientras los niños cantan los gozos.

Novenas de petición a los santos

Las novenas para pedir una gracia por intercesión de un santo nacieron, según la Enciclopedia Católica, en Francia, Bélgica y la región del Rin antes del año 1000. Los enfermos rezaban nueve días ante la tumba de San Mommolo en Burdeos, de San Marcolfo en Corbeny o de San Huberto, a quien acudían los mordidos por perros o lobos rabiosos. La novena de San Huberto se seguía rezando cuando se escribió la enciclopedia, a comienzos del siglo XX.

El teólogo Juan Gerson, en el siglo XV, advirtió contra los abusos supersticiosos, pero, como observa la Enciclopedia, «no rechazó las novenas en general». Y explica por qué la Iglesia las aprecia: la novena es una oración que incluye «confianza y perseverancia, dos de las cualidades más importantes en cuanto a la eficacia de la oración».

Un joven noble con túnica blanca se arrodilla en un paisaje verde ante un ciervo con un crucifijo entre las astas, mientras su caballo y sus compañeros esperan detrás
La conversión de San Huberto, ala del retablo de Werden pintada hacia 1485-1490 por el Maestro de la Vida de la Virgen. Su novena es de las más antiguas. ⓘMaster of the Life of the Virgin, The Conversion of St. Hubert (left wing of the Werden Altarpiece)

La Iglesia aprueba las novenas

Los papas empezaron a conceder indulgencias a las novenas en los siglos XVII y XVIII. La primera, según la Enciclopedia, fue probablemente una novena a San Francisco Javier en Lisboa, en tiempos de Alejandro VII. La más conocida de sus novenas es la Novena de la Gracia, que se reza del 4 al 12 de marzo.

Un misionero jesuita vestido de negro, de pie sobre un escalón, señala hacia el cielo mientras a su alrededor sanan enfermos y resucitan muertos, con ángeles en lo alto
Boceto de Rubens para Los milagros de San Francisco Javier (1616-1617). Una novena en su honor fue de las primeras que recibieron indulgencias. ⓘThe Miracles of St. Francis Xavier (modello)

La primera novena con indulgencia en la ciudad de Roma fue la de preparación a la fiesta de San José, en la iglesia jesuita de San Ignacio, establecida por Clemente XI en 1713. Los franciscanos, que ya rezaban una novena antes de la Inmaculada Concepción, recibieron indulgencias para ella en 1764. A comienzos del siglo XX, la Enciclopedia contaba treinta y dos novenas indulgenciadas para toda la Iglesia, la mayoría en preparación para fiestas del Señor, de la Virgen, de los ángeles y de los santos.

Vista hacia lo alto del interior barroco de una iglesia, con columnas de mármol, arcos con frescos y una cúpula pintada
La iglesia de San Ignacio en Roma, donde la novena a San José fue la primera con indulgencia en la ciudad, en 1713. ⓘ

Clases de novenas

  • Novenas de preparación: nos disponen para una fiesta. Empiezan nueve días antes y terminan en la víspera: la novena de Navidad, la de Pentecostés, la de la Inmaculada, la de la Virgen de Guadalupe, o la de la fiesta de un santo.
  • Novenas de petición: piden una gracia concreta por intercesión de un santo, como una curación, un trabajo, la paz en la familia o una salida en un caso difícil. Se pueden rezar en cualquier época del año.
  • Novenas de difuntos: piden por los que han muerto, en los nueve días después de un fallecimiento (el novenario) o antes del 2 de noviembre.
  • Novenas de acción de gracias: agradecen un favor recibido. Muchas personas rezan una segunda novena, de gracias, cuando ven respondida la primera.

Algunas devociones siguen el mismo esquema a lo largo de más tiempo. Los nueve primeros viernes, nacidos de las revelaciones del Sagrado Corazón a Santa Margarita María de Alacoque, piden comulgar el primer viernes de nueve meses seguidos. La Enciclopedia Católica los cuenta entre las novenas del Sagrado Corazón.

Jesús con túnica roja y manto azul muestra un corazón luminoso coronado por una pequeña llama y una cruz
El Sagrado Corazón de Jesús de Pompeo Batoni (1767), en la iglesia del Gesù de Roma. Al Sagrado Corazón se le honra con una novena antes de su fiesta y con los nueve primeros viernes. ⓘThe Sacred Heart of Jesus

Cómo rezar una novena

Hagámoslo sencillo. Una novena es una conversación con Dios que se sostiene nueve días.

  1. Elija su intención. Nómbrela con claridad ante Dios y ante el santo cuya ayuda pide. Es mejor una sola intención; ya habrá tiempo para otras novenas.
  2. Escoja la novena. Puede rezar una novena tradicional, de las que encontrará en estas páginas o en un librito de su parroquia, o las oraciones que usted ama: el rosario, la coronilla de la Divina Misericordia, una letanía.
  3. Fije una hora y respétela. Ayuda rezar a la misma hora: al despertar, en el descanso del trabajo, antes de dormir. Puede tomar tres minutos o media hora.
  4. Comience cada día igual. Haga la señal de la cruz, póngase en la presencia de Dios y vuelva a decir su intención.
  5. Rece las oraciones del día. Muchas novenas terminan con un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria al Padre.
  6. Confiésese y vaya a Misa si puede. La Iglesia une las novenas a los sacramentos, y una novena que termina en la Misa termina bien.
  7. El noveno día, dé gracias. Agradezca a Dios que lo ha escuchado, aunque la respuesta todavía no se vea.
Portada gastada de un librito de novena de 1927 dedicado a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, con un dibujo del ícono
Un librito de novena de 1927, de los que había en casi todos los hogares católicos. ⓘFoto: LimosaCorel, CC BY-SA 3.0

Si no encuentra una novena para su santo

Si no hay una novena tradicional al santo que usted quiere invocar, no hace falta inventar una y ponerle su nombre. Rece cada día, durante nueve días, una oración conocida, como el rosario, la Salve o la letanía del santo, y cuéntele a Dios y al santo su necesidad con sus propias palabras. Eso es una novena verdadera.

Si se le pasa un día

No se angustie. Lo habitual es reponer el día en cuanto se acuerde, o volver a empezar si prefiere los nueve días seguidos. Las cadenas de oración y las estampas que amenazan con desgracias si se interrumpe la novena, o que exigen dejar copias en el templo, no son enseñanza católica. Dejémoslas a un lado y recemos en paz.

Novenas en la parroquia y en los santuarios

Muchas parroquias rezan una novena pública antes de la fiesta de su patrono, con misa, rosario y procesión el último día. En los santuarios grandes la novena es una fiesta del pueblo. Los días 28 de cada mes, y sobre todo en los nueve días anteriores al 28 de octubre, miles de fieles llegan a los templos dedicados a San Judas Tadeo con su imagen en brazos para pedir y para dar gracias. En diciembre, millones de peregrinos rezan la novena a la Virgen de Guadalupe en su camino al Tepeyac.

Ilustración en estilo de dibujo a tinta de una multitud de fieles con imágenes de San Judas Tadeo en brazos a la entrada de un templo colonial en la Ciudad de México
Fieles con imágenes de San Judas Tadeo llegan a un templo de la Ciudad de México el día 28.

Cuándo empiezan las novenas del año

La regla es sencilla: la novena antes de una fiesta empieza nueve días antes y termina en la víspera. Las fechas de las fiestas movibles se dan para 2027. Encontrará la fiesta de cada santo en nuestro santoral católico.

De enero a abril

  • Virgen de la Altagracia: del 12 al 20 de enero, antes de su fiesta el 21 de enero (Virgen de la Altagracia).
  • Virgen de la Candelaria: del 24 de enero al 1 de febrero, antes del 2 de febrero (Virgen de la Candelaria).
  • Virgen de Lourdes: del 2 al 10 de febrero, antes del 11 (Virgen de Lourdes).
  • Novena de la Gracia a San Francisco Javier: del 4 al 12 de marzo.
  • San José: del 10 al 18 de marzo, antes de su solemnidad el 19 (novena a San José).
  • Divina Misericordia: del Viernes Santo, 26 de marzo, al sábado 3 de abril de 2027, antes del Domingo de la Divina Misericordia, el 4 de abril (novena a la Divina Misericordia).

De mayo a agosto

  • Espíritu Santo (novena de Pentecostés): del 7 al 15 de mayo de 2027, entre el jueves de la Ascensión y Pentecostés, el 16 de mayo (novena al Espíritu Santo).
  • Sagrado Corazón de Jesús: del 26 de mayo al 3 de junio de 2027, antes de la fiesta del viernes 4 de junio (novena al Sagrado Corazón).
  • San Antonio de Padua: del 4 al 12 de junio, antes del 13, o los trece martes que terminan ese día (San Antonio de Padua).
  • Virgen del Carmen: del 7 al 15 de julio, antes del 16 (novena a la Virgen del Carmen).
  • Santa Rosa de Lima: del 21 al 29 de agosto en el Perú, donde su fiesta es el 30 (Santa Rosa de Lima).
  • Asunción de la Virgen: del 6 al 14 de agosto, antes del 15.

De septiembre a diciembre

  • Virgen de la Caridad del Cobre: del 30 de agosto al 7 de septiembre, antes del 8 (Virgen de la Caridad del Cobre).
  • San Miguel Arcángel: del 20 al 28 de septiembre, antes del 29 (novena a San Miguel Arcángel).
  • Santa Teresita del Niño Jesús: del 22 al 30 de septiembre, antes del 1 de octubre (Santa Teresita).
  • Virgen del Rosario: del 28 de septiembre al 6 de octubre, antes del 7 (Virgen del Rosario).
  • San Judas Tadeo: del 19 al 27 de octubre, antes de su fiesta el 28; muchos santuarios la rezan del 20 al 28, terminando el mismo día de la fiesta (novena a San Judas Tadeo).
  • Fieles difuntos: del 24 de octubre al 1 de noviembre, antes del 2 de noviembre (oración por las almas del purgatorio).
  • San Martín de Porres: del 25 de octubre al 2 de noviembre, antes del 3 (San Martín de Porres).
  • Medalla Milagrosa: del 18 al 26 de noviembre, antes del 27 (Medalla Milagrosa).
  • Inmaculada Concepción: del 29 de noviembre al 7 de diciembre, antes del 8 (novena a la Inmaculada Concepción).
  • Virgen de Guadalupe: del 3 al 11 de diciembre, antes del 12 (novena a la Virgen de Guadalupe).
  • Navidad: del 16 al 24 de diciembre, con las Posadas y la Novena de Aguinaldos.

En cualquier época del año

  • La novena a San Judas Tadeo, para los casos difíciles y desesperados.
  • La novena a la Virgen Desatanudos, para las situaciones enredadas.
  • La novena al Sagrado Corazón y los nueve primeros viernes.
  • El novenario de difuntos, cuando muere un ser querido.

Empiece hoy

No necesita esperar una fiesta. Escoja una necesidad, escoja un santo y empiece esta noche. Recemos como los apóstoles en el cenáculo, con María en medio de nosotros, «asiduos en la oración». Para las oraciones de cada día, vea todas nuestras oraciones católicas.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es una novena católica?

Es una devoción de nueve días de oración seguidos, ya sea por una intención particular o para prepararse a una fiesta. La palabra viene del latín novem, nueve. Puede ser una sola oración breve o un conjunto de oraciones, lecturas y gozos, rezados a solas, en familia o en la parroquia.

¿Cómo se reza una novena?

Elija una intención, escoja la novena que va a rezar y diga sus oraciones cada día, más o menos a la misma hora, durante nueve días seguidos. Muchas novenas empiezan con la señal de la cruz y un acto de contrición, y terminan con un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria. El noveno día, dé gracias a Dios, sea cual sea la respuesta.

¿Qué pasa si se me olvida un día de la novena?

No pasa nada malo. Una novena no es un hechizo que se rompe. Lo más sencillo es reponer el día que faltó en cuanto se acuerde, o volver a empezar si prefiere rezar los nueve días sin interrupción. Dios mira el corazón que reza, no una cuenta perfecta.

¿Por qué la novena dura nueve días?

Porque después de la Ascensión de Jesús, los apóstoles y María esperaron en oración la venida del Espíritu Santo, y la Iglesia ha visto siempre en esos días la primera novena. La Enciclopedia Católica explica además que la novena de Navidad recuerda los nueve meses que Jesús pasó en el seno de su Madre.

¿Las novenas siempre se cumplen?

Una novena no es una garantía, y las estampas que prometen que cierta novena «nunca falla» no son enseñanza de la Iglesia. Lo que la Iglesia sí enseña es que Dios escucha la oración perseverante. Muchas veces la respuesta llega como una gracia que no habíamos pedido: paz, fuerza o un camino que no veíamos.

¿Qué es un novenario?

En México y en buena parte de América Latina, el novenario son los nueve días de oración por un difunto después de su entierro, casi siempre rezando el rosario en la casa de la familia. Es una novena de difuntos, una de las formas más antiguas de la novena cristiana.

¿Se puede rezar una novena por otra persona?

Sí, y es una de las razones más comunes para rezarla: por un enfermo, por un hijo alejado de la fe, por alguien que busca trabajo o por un ser querido que ha muerto. Muchas parroquias tienen novenas públicas en las que toda la comunidad reza por las intenciones de todos.

¿Cuál es la novena más poderosa?

Ninguna novena es más poderosa que otra en sí misma: el poder es de Dios, y los santos rezan con nosotros. Las más queridas en el mundo hispano son las novenas a San Judas Tadeo, a la Virgen de Guadalupe, al Sagrado Corazón, a la Divina Misericordia, a San José, a la Virgen del Carmen y, en diciembre, las Posadas y la Novena de Aguinaldos.

Fuentes

  1. Dicasterio para el Culto Divino, Directorio sobre la piedad popular y la liturgia (2001), nn. 103, 155 y 189
  2. León XIII, encíclica Divinum illud munus (9 de mayo de 1897), n. 16: la novena de Pentecostés
  3. Enciclopedia Católica (traducción de la edición inglesa de 1911): Novena. Traducción al español del artículo de la Catholic Encyclopedia; datos históricos sobre los orígenes, las novenas de San Huberto y las primeras indulgencias
  4. Radio Nacional de Colombia: Descubre la historia detrás de la novena de aguinaldos. Fray Fernando de Jesús Larrea y la revisión de la Madre María Ignacia (edición aprobada en 1910)
  5. Catholic Encyclopedia (1911): Novena (edición original en inglés)