Día de la Candelaria

Ilustración en estilo óleo de una familia mexicana que lleva en brazos una imagen del Niño Dios vestida de blanco hacia la puerta de una iglesia colonial, con velas encendidas, en una mañana de febrero

El Día de la Candelaria es el 2 de febrero, cuarenta días después de Navidad. La Iglesia celebra la Presentación del Señor: María y José llevan al Niño Jesús al Templo de Jerusalén, donde el anciano Simeón lo llama "luz brillante que ilumine a los gentiles". Por eso se bendicen las velas o candelas. En México, ese día se viste y se lleva a bendecir al Niño Dios y se comen tamales.

¿Qué es el Día de la Candelaria?

El Día de la Candelaria es el 2 de febrero, la fiesta en que la Iglesia recuerda que María y José llevaron al Niño Jesús al Templo de Jerusalén cuarenta días después de su nacimiento. Allí el anciano Simeón lo tomó en brazos y lo llamó luz de las naciones, y por esas palabras ese día se bendicen las velas, las candelas, y se llevan encendidas en procesión. De ahí le viene el nombre.

La liturgia la llama hoy Presentación del Señor. Durante siglos se llamó en Occidente Purificación de la Santísima Virgen María, porque María cumplió ese día el rito de purificación que la Ley de Moisés pedía a las madres. Las Iglesias orientales la llaman el Encuentro (Hypapante, en griego): el encuentro de Cristo con Simeón y Ana, la antigua alianza que sale a recibir a la nueva.

Fresco de María que entrega al Niño Jesús al anciano Simeón sobre un altar en un nicho de arco sencillo, con José, Ana y dos santos dominicos
Fra Angelico pintó la Presentación hacia 1440 en la celda de un fraile del convento de San Marcos de Florencia, con Simeón que recibe al Niño sobre el altar. ⓘLa Presentación en el Templo

En México, el 2 de febrero es además el día en que las familias visten al Niño Dios del nacimiento, lo llevan a bendecir a Misa y se reúnen a comer tamales. Y en muchos pueblos de España y América Latina es la fiesta de la Virgen de la Candelaria. Es la última fiesta que mira hacia la Navidad: en muchas casas católicas el nacimiento se queda puesto hasta este día.

¿Cuándo es el Día de la Candelaria 2027?

El Día de la Candelaria es siempre el 2 de febrero. En 2027 cae en martes. La fecha sale de contar cuarenta días desde Navidad, el plazo que la Ley de Moisés fijaba antes de que la madre de un hijo varón se presentara en el Templo.

La Presentación es fiesta del Señor, así que cuando el 2 de febrero cae en domingo, ocupa el lugar de la Misa dominical. Las Iglesias orientales la celebran el mismo día, y las que siguen el calendario juliano la celebran el 15 de febrero del calendario civil. La Enciclopedia Católica recuerda que la Iglesia armenia, que celebra la Navidad el 6 de enero, guarda la Presentación el 14 de febrero.

El Evangelio de la Candelaria: Lucas 2, 22-40

Solo San Lucas cuenta esta escena. La citamos en la traducción de Félix Torres Amat, publicada en la década de 1820 (con la ortografía actualizada):

Cumplido asimismo el tiempo de la purificación de la madre, según la Ley de Moisés, llevaron al Niño a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón que nazca el primero, será consagrado al Señor.

Simeón era un hombre justo y temeroso de Dios, que esperaba la consolación de Israel, y el Espíritu Santo le había prometido que no moriría sin ver al Mesías. Cuando tomó al Niño en sus brazos, bendijo a Dios con el cántico que la Iglesia reza cada noche en Completas, el Nunc dimittis:

Ahora, Señor, ahora sí que sacas en paz de este mundo a tu siervo, según tu promesa;

porque ya mis ojos han visto al Salvador que nos has dado:

al cual tienes destinado para que, expuesto a la vista de todos los pueblos,

sea luz brillante que ilumine a los gentiles, y la gloria de tu pueblo de Israel.

Después se volvió hacia María con una palabra más dura:

Mira, este Niño que ves, está destinado para ruina y para resurrección de muchos en Israel, y para ser el blanco de la contradicción de los hombres (lo que será para ti misma una espada que traspasará tu alma), a fin de que sean descubiertos los pensamientos ocultos en los corazones de muchos.

Esa profecía es el primero de los siete dolores de la Virgen de los Dolores. A la misma hora llegó la profetisa Ana, una viuda de ochenta y cuatro años que no salía del Templo y servía a Dios día y noche con ayunos y oraciones, y hablaba del Niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. Luego la familia volvió a Nazaret, donde el Niño iba creciendo, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba en él.

Fresco del anciano Simeón que sostiene al Niño Jesús bajo un pequeño baldaquino, mientras el Niño se vuelve hacia María, con José, la profetisa Ana y un ángel arriba
El fresco de Giotto en la capilla de los Scrovegni de Padua muestra al Niño que se vuelve hacia su madre desde los brazos de Simeón. ⓘLa Presentación en el Templo

La ofrenda de dos tórtolas o dos pichones en lugar de un cordero, que la Ley permitía a las familias que no podían pagar un cordero (Levítico 12, 8), es una señal discreta de que San José y María eran pobres. Contemplamos esta escena en el cuarto de los misterios gozosos del Rosario.

La historia de la fiesta

Jerusalén, siglo IV

La descripción más antigua de la fiesta es de Egeria, una peregrina, probablemente de Hispania o de la Galia, que visitó Jerusalén hacia la década de 380 y escribió a sus hermanas lo que veía. Contó que el día cuadragésimo después de la Epifanía se celebraba allí con gran solemnidad, con una procesión en la que todos participaban y con tanta alegría como en Pascua. Todos los presbíteros y después el obispo predicaban sobre el Evangelio de la Presentación.

La Enciclopedia Católica explica que entonces Jerusalén celebraba el nacimiento de Cristo el 6 de enero, así que el día cuarenta caía el 14 de febrero, y que la fiesta "todavía no tenía nombre propio".

Ilustración en estilo tinta de la peregrina Egeria, que escucha la predicación del obispo en la iglesia de la Resurrección de Jerusalén en el siglo IV
El obispo predica sobre Simeón y Ana en la iglesia de la Resurrección de Jerusalén, como lo contó Egeria.

De Oriente a Roma

Cuando las Iglesias adoptaron el 25 de diciembre para la Navidad, el día cuarenta pasó al 2 de febrero. Según la Enciclopedia Católica, el emperador Justiniano la extendió a todo el Imperio de Oriente en 542, en acción de gracias por el fin de una gran peste en Constantinopla. En Roma aparece en el siglo VII con el título de Purificación de la Santísima Virgen María, y el papa Sergio I (687-701) le añadió una procesión.

Se repite que la fiesta se inventó para reemplazar las Lupercales, una fiesta pagana romana de febrero. La Enciclopedia Católica lo niega: no fue el papa Gelasio quien la introdujo para acabar con los excesos de las Lupercales, y la bendición de las velas, que se generalizó en el siglo XI, nada tiene que ver con aquella procesión pagana.

Dos fragmentos de piedra verde pálida tallada de un icono bizantino; el mayor muestra una figura inclinada bajo un arco que extiende las manos cubiertas
Un icono bizantino de piedra de los siglos XII o XIII, hoy roto, representaba el Encuentro en el Templo. ⓘFragmentos de un icono del Hypapante (el Encuentro)

En 1974, San Pablo VI escribió en la exhortación Marialis cultus que a la fiesta del 2 de febrero "se ha restituido la denominación de la Presentación del Señor", y pidió vivirla como memoria conjunta del Hijo y de la Madre.

La bendición de las candelas y la procesión

La Candelaria es el día en que la Iglesia bendice las velas que usará durante el año. En el rito romano tradicional, el sacerdote bendecía las velas de cera, las rociaba con agua bendita, las incensaba y las repartía mientras el coro cantaba el cántico de Simeón, repitiendo tras cada verso la antífona Lumen ad revelationem gentium, "luz para iluminar a las naciones". Luego todos caminaban en procesión con las velas encendidas: Cristo, la Luz del mundo, entra en su Templo.

Durante la procesión se cantaba Adorna thalamum tuum, Sion, "Adorna tu tálamo, Sión", un himno de San Juan Damasceno, uno de los pocos cantos que la Iglesia de Roma tomó de los griegos, letra y música.

Diminuta pintura flamenca de manuscrito con aldeanos en ropa de invierno de colores que bajan por un sendero hacia una iglesia de piedra entre árboles desnudos, algunos con velas
Simon Bening pintó hacia 1550 a unos aldeanos que llevan velas a la iglesia por la Candelaria, en el calendario de un libro de horas flamenco. ⓘAldeanos camino de la iglesia (la Candelaria), del calendario de un libro de horas

El Misal Romano actual conserva el mismo esquema. Los fieles se reúnen, si se puede, fuera de la iglesia o a la puerta, con las velas apagadas. Se encienden, el sacerdote las bendice y todos entran en procesión para la Misa, como María y José entraron con Jesús al Templo. Donde no se puede hacer la procesión completa, el Misal permite una entrada solemne más sencilla. Los textos oficiales en español de esa bendición están en el Misal de cada país.

Ilustración en estilo óleo de una procesión de fieles con velas encendidas que entra a una iglesia el día de la Presentación del Señor, detrás de un sacerdote con capa blanca
Ilustración en estilo óleo de una procesión de fieles con velas encendidas que entra a la iglesia el día de la Presentación.
Un sacerdote con vestiduras blancas bendice velas en el altar de una iglesia parroquial mientras los fieles están de pie en las bancas
Un sacerdote bendice las velas en el altar de una parroquia el día de la Candelaria de 2014. ⓘFoto: JASpencer, CC BY-SA 3.0

Jornada Mundial de la Vida Consagrada

Desde 1997, el 2 de febrero es también la Jornada Mundial de la Vida Consagrada: un día para rezar por los monjes y las monjas, las religiosas y los religiosos y todos los que han hecho votos. San Juan Pablo II la instituyó y explicó la elección del día en su primer mensaje: la Presentación de Jesús en el templo, escribió, es "un icono elocuente de la donación total de la propia vida" de quienes siguen a Cristo en pobreza, castidad y obediencia. Muchas comunidades lo celebran con Misa, y algunas renuevan sus votos con la vela en la mano.

El Día de la Candelaria en México

De la Rosca de Reyes a los tamales

En México y en muchas parroquias hispanas de Estados Unidos, la Candelaria empieza el 6 de enero. Ese día las familias parten la Rosca de Reyes, un pan dulce en forma de anillo que esconde dentro una o varias figuritas del Niño Jesús. A quien le sale el Niño en su rebanada le toca invitar los tamales el 2 de febrero. Así, la fiesta une el final del tiempo de Navidad con una comida en familia: tamales de rajas, verdes, de mole o de dulce, con atole o champurrado.

Ilustración en estilo acuarela de una familia mexicana reunida a la mesa con una olla de tamales humeantes y tazas de champurrado el Día de la Candelaria
Ilustración en estilo acuarela de una familia mexicana reunida con tamales y champurrado el Día de la Candelaria.

Vestir y presentar al Niño Dios

La costumbre más querida del día es la del Niño Dios. En muchas casas se acuesta al Niño en el pesebre la Nochebuena, se le arrulla, y el 2 de febrero se le levanta, se le viste con ropa nueva o limpia y se le lleva a Misa para que el sacerdote lo bendiga, como María y José presentaron a Jesús en el Templo. Cuando es la primera vez, la familia suele buscar unos padrinos que lo vistan y lo acompañen.

José Gálvez Krüger, director de la Enciclopedia Católica en español, explica que la devoción a la infancia de Jesús creció en el siglo XVII, cuando los teólogos, "especialmente franceses", meditando en la infancia de Cristo, "descubrieron una inmensa enseñanza" de humildad, obediencia y entrega. Recomienda acompañar la costumbre con el Ajuarcito espiritual de monseñor Arturo Vélez Martínez, primer obispo de Toluca, en el que cada prenda del Niño se ofrece con un acto de virtud, como una buena confesión.

Ilustración en estilo grabado de un sacerdote que bendice con agua bendita las imágenes del Niño Dios que las familias sostienen en brazos ante el altar el 2 de febrero
Ilustración en estilo grabado de un sacerdote que bendice las imágenes del Niño Dios que presentan las familias el 2 de febrero.

En los últimos años se han puesto de moda trajes que convierten al Niño en médico, futbolista, bombero o superhéroe. La Arquidiócesis de Puebla recordó que la imagen representa a Dios y debe vestirse "con mucho respeto": de blanco o con el traje de una advocación de Jesús, como el Sagrado Corazón, el Señor de la Misericordia, el Buen Pastor o Cristo Rey, y no como ángel, papa, obispo ni ningún personaje que no sea Jesús. También aclaró que "no es necesario cambiarle de vestimenta cada año" y que esta costumbre, aunque hermosa, "no forma parte de la liturgia de la Iglesia". Lo que importa es lo que el gesto expresa: que le presentamos a Dios lo que somos, como María le presentó a su Hijo.

Tlacotalpan y la Virgen de la Candelaria

En Tlacotalpan, Veracruz, la ciudad ribereña declarada Patrimonio de la Humanidad, la Candelaria es la gran fiesta del año. La imagen de la Virgen de la Candelaria sale de su santuario, recorre las calles y navega por el río Papaloapan, entre jaranas, sones y fandangos.

Una multitud de fieles y visitantes camina hacia la fachada rosa y blanca del santuario de la Candelaria de Tlacotalpan, entre puestos de feria y palmeras
Fieles y visitantes llegan al santuario de la Candelaria de Tlacotalpan el 2 de febrero de 2019. ⓘ

La Candelaria en España y América Latina

En España, en las Islas Canarias y en buena parte de América Latina, el 2 de febrero es también la fiesta de la Virgen de la Candelaria, Nuestra Señora de las Candelas, que sostiene al Niño en un brazo y una vela en la mano. Es patrona de Canarias, donde su basílica se levanta en Candelaria, en Tenerife. En Puno, a orillas del lago Titicaca, su fiesta reúne cada febrero a miles de danzantes, y en Bolivia la Virgen de Copacabana es también una Candelaria.

El refranero español también guarda la fiesta, porque a mitad del invierno el tiempo de la Candelaria se miraba para saber cuánto frío faltaba. Esa misma creencia, en Alemania, hacía salir a un tejón de su madriguera el 2 de febrero; los colonos alemanes la llevaron a Pensilvania, y de ahí viene el Día de la Marmota de Estados Unidos. Son costumbres del campo, sin sentido religioso, que crecieron alrededor de una fiesta de la Iglesia.

Las velas en casa

Desde hace siglos los católicos llevan a casa las velas bendecidas en la Misa de la Candelaria. Se encienden en la oración de la familia, junto a la cama de los enfermos y de los moribundos, y durante las tormentas. El 3 de febrero, fiesta de San Blas, muchos sacerdotes usan dos velas bendecidas el día anterior, cruzadas y atadas con una cinta, para la bendición de las gargantas.

Santos de la Candelaria

  • San Simeón, el anciano que recibió a Dios en sus brazos y cuyo cántico da a la fiesta sus velas. Las Iglesias orientales lo honran con la profetisa Ana el 3 de febrero.
  • Santa Ana la profetisa, la viuda que servía a Dios en el Templo y habló del Niño a todos.
  • La Virgen María, que presentó a su Hijo y escuchó la profecía de la espada.
  • San José, que llevó la ofrenda pobre de dos aves.
  • San Blas, cuya bendición de las gargantas usa las velas de la Candelaria.
  • San Juan Damasceno, autor de la antífona de la procesión, Adorna thalamum.

Oraciones para el Día de la Candelaria

La oración propia del día es la de Simeón, el Nunc dimittis que citamos arriba en la traducción de Torres Amat. Podemos rezarlo en familia al encender la vela bendecida. También es buen día para rezar los misterios gozosos del Rosario, deteniéndonos en el cuarto, la Presentación del Niño Jesús en el Templo.

Para las familias que llevan a bendecir a su Niño Dios, ofrecemos esta oración, escrita para este sitio:

Oración del Pastor Lyvers al presentar al Niño Dios

Señor Jesús, que quisiste ser presentado en el Templo en los brazos de María y de José, recibe hoy a esta familia que te presenta tu imagen.

Como el anciano Simeón, queremos tomarte en brazos y reconocerte como nuestra luz. Bendice nuestra casa, a nuestros hijos y a nuestros mayores, a los enfermos y a los que están lejos.

Que la vela que encendemos hoy nos recuerde que tú iluminas nuestras noches, y que, como la profetisa Ana, sepamos hablar de ti a todos. Virgen María, Madre de la Candelaria, preséntanos a tu Hijo. Amén.

Y que, al terminar la Navidad, podamos decir con Simeón que nuestros ojos han visto al Salvador.

Preguntas frecuentes

¿Qué se celebra el Día de la Candelaria?

La Presentación del Señor en el Templo, que cuenta San Lucas (2, 22-40): cuarenta días después del nacimiento de Jesús, María y José lo llevaron al Templo de Jerusalén para presentarlo al Señor y cumplir la Ley de Moisés. Allí el anciano Simeón y la profetisa Ana lo reconocieron como el Mesías. El nombre de Candelaria viene de las candelas, las velas que se bendicen ese día, porque Simeón llamó a Jesús luz de las naciones.

¿Cuándo es el Día de la Candelaria 2027?

El martes 2 de febrero de 2027. Siempre es el 2 de febrero, cuarenta días después de Navidad. Cuando cae en domingo, la fiesta de la Presentación del Señor ocupa el lugar del domingo. Las Iglesias orientales que siguen el calendario juliano la celebran el 15 de febrero del calendario civil.

¿Por qué se comen tamales el 2 de febrero?

Por la Rosca de Reyes. El 6 de enero, quien encuentra en su rebanada la figurita del Niño Jesús queda comprometido a invitar los tamales el Día de la Candelaria. Así la fiesta une el final del tiempo de Navidad con una comida en familia, acompañada de atole o champurrado.

¿Cómo se debe vestir al Niño Dios?

La Arquidiócesis de Puebla recomienda vestirlo de blanco o con el traje de una advocación de Jesús, como el Sagrado Corazón, el Buen Pastor o Cristo Rey, y no como ángel, papa, obispo ni ningún otro personaje. Recuerda que no hace falta cambiarle la ropa cada año: basta un vestido digno, limpio y presentable. Y aclara que vestir al Niño Dios es una costumbre popular hermosa, no parte de la liturgia.

¿Es lo mismo el Día de la Candelaria que la fiesta de la Virgen de la Candelaria?

Es el mismo día, el 2 de febrero, pero no exactamente la misma devoción. La fiesta litúrgica es la Presentación del Señor. La Virgen de la Candelaria es la advocación de María que sostiene al Niño y una vela, patrona de las Islas Canarias y muy querida en Puno (Perú), en Bolivia, en Tlacotalpan (Veracruz) y en muchos pueblos de América Latina, que la celebran ese día.

¿Qué se hace con las velas bendecidas el día de la Candelaria?

Se llevan a casa y se encienden en la oración, durante las tormentas y en tiempos de peligro, junto a la cama de los enfermos y de los moribundos, y en los días de fiesta. Al día siguiente, el 3 de febrero, muchos sacerdotes usan velas bendecidas, cruzadas y atadas con una cinta, para la bendición de las gargantas de San Blas.

¿Qué relación tiene la Candelaria con el Día de la Marmota?

La Candelaria caía a mitad del invierno, y en Europa se observaba su tiempo para adivinar cuánto faltaba de frío. Esa vieja tradición del clima, en la que un tejón o un oso salía de su madriguera el 2 de febrero, la llevaron los colonos alemanes a Pensilvania, donde la marmota tomó su lugar. Es folclore, sin ningún sentido religioso.

Fuentes

  1. Enciclopedia Católica (traducción de The Catholic Encyclopedia, 1908): Candelaria
  2. La Sagrada Biblia, traducida de la Vulgata por Félix Torres Amat (1823-1825), Internet Archive: Lucas 2
  3. The Pilgrimage of Etheria, traducción de M. L. McClure y C. L. Feltoe, 1919 (CCEL)
  4. Pablo VI, Marialis cultus (1974), n. 7
  5. Juan Pablo II, Mensaje para la I Jornada Mundial de la Vida Consagrada (1997)
  6. EWTN Noticias: La Iglesia da estos consejos para vestir al Niño Dios en el día de la Candelaria (Arquidiócesis de Puebla)
  7. EWTN Noticias: Así nació la tradicional costumbre de vestir al Niño Dios el día de la Candelaria (José Gálvez Krüger)