Virgen de los Dolores

Retrato en estilo óleo de la Virgen de los Dolores con manto azul oscuro sobre velo blanco, lágrimas en las mejillas y un corazón atravesado por siete pequeñas espadas
Ilustración

La Virgen de los Dolores es un título de la Virgen María que honra su dolor por los sufrimientos de su Hijo, sobre todo al pie de la cruz. Recordamos sus siete dolores, desde la profecía de Simeón hasta la sepultura de Jesús. Los servitas difundieron la devoción; su fiesta es el 15 de septiembre, y muchos países la honran también el Viernes de Dolores.

tradicional La tradición servita cuenta que una visión de la Virgen, en la fiesta de la Asunción de 1233, dio origen a la Orden de los Siervos de María.

¿Quién es la Virgen de los Dolores?

La Virgen de los Dolores no es una aparición ni la imagen de un santuario en particular, sino una manera de mirar a la Virgen María: como la Madre que sufrió con su Hijo. El Evangelio de San Juan dice que junto a la cruz de Jesús estaba su Madre mientras él moría. La piedad de la Iglesia unió ese momento a otros seis sufrimientos de su vida, y así nacieron los siete dolores de María. Por eso la llamamos Dolorosa, Madre Dolorosa o, en latín, Mater Dolorosa.

Todo empieza con una frase de San Lucas. Cuando María y José presentaron al Niño en el Templo, el anciano Simeón le dijo a ella, en la versión de Torres Amat: "Lo que será para ti misma una espada que traspasará tu alma, a fin de que sean descubiertos los pensamientos ocultos en los corazones de muchos". Esa espada es el símbolo más antiguo de la Dolorosa, y los pintores la multiplicaron después hasta siete.

Benedicto XVI, al predicar en Lourdes en la fiesta del 15 de septiembre de 2008, lo dijo con sencillez: al pie de la cruz "se cumple la profecía de Simeón de que su corazón de madre sería traspasado".

La Virgen, con manto negro y velo blanco, sentada con las manos juntas en un marco de arquitectura pintada rodeado de siete escenas pequeñas de sus dolores, desde la presentación en el Templo hasta la sepultura de Cristo
Adriaen Isenbrant pintó hacia 1520, para la iglesia de Nuestra Señora de Brujas, a la Madre Dolorosa rodeada de pequeñas escenas de sus siete dolores. ⓘOur Lady of the Seven Sorrows (right wing of a diptych)

Los siete dolores de la Virgen María

La lista tradicional viene de los responsorios del oficio servita de la fiesta, tal como los recoge la Enciclopedia Católica. Cuatro dolores se narran en los Evangelios. Los otros tres se apoyan en los relatos de la Pasión y en una larga tradición, y conviene decirlo con claridad.

  1. La profecía de Simeón (Lucas 2, 34-35). Simeón bendice al Niño, anuncia que será "el blanco de la contradicción de los hombres" y que una espada traspasará el alma de su Madre.
  2. La huida a Egipto (Mateo 2, 13-15). Avisado en sueños, José toma de noche al Niño y a su Madre y huye de la matanza de Herodes.
  3. El Niño perdido en Jerusalén (Lucas 2, 41-50). Jesús, de doce años, se queda en el Templo, y sus padres lo buscan durante tres días, angustiados.
  4. El encuentro en el camino del Calvario. Los Evangelios no lo describen. Lucas 23, 27 habla de las mujeres que seguían a Jesús llorando; el encuentro con su Madre es una tradición, que rezamos en la cuarta estación del Vía Crucis.
  5. María al pie de la cruz (Juan 19, 25-27). "Estaban al mismo tiempo junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana o parienta de su madre María mujer de Cleofás, y María Magdalena". Jesús la entrega al discípulo amado: "Mujer, ahí tienes a tu hijo".
  6. El descendimiento de la cruz (Marcos 15, 42-46; Juan 19, 38-40). José de Arimatea y Nicodemo bajan el cuerpo. El texto no dice que María estuviera; la escena de la Madre con el Hijo muerto en brazos, la Piedad, es una imagen de la devoción posterior.
  7. La sepultura de Jesús (Juan 19, 40-42; Lucas 23, 55). Las mujeres venidas de Galilea miraron dónde lo ponían. La tradición pone a su Madre entre ellas.
Ilustración en estilo óleo de un anciano en el Templo que sostiene a un niño y habla con gravedad a la joven madre, mientras su esposo lleva dos tórtolas
Simeón anunció a la joven Madre, en el Templo, que una espada traspasaría su alma.

Los dolores cuarto y quinto son también el cuarto y el quinto misterios dolorosos del Rosario vistos desde el corazón de María.

Ilustración en estilo grabado de Jesús cargando la cruz por una calle de Jerusalén, que se detiene al encontrarse con su Madre, sostenida por San Juan
Jesús, camino del Calvario, se encuentra con su Madre.

Cómo nació la devoción

Los Siervos de María

La devoción le debe casi todo a los Siervos de María, los servitas. Según la Enciclopedia Católica, siete jóvenes de familias nobles de Florencia, miembros de una cofradía laica de alabanza a la Virgen, se retiraron del mundo en 1233 y se establecieron después en el Monte Senario, al norte de la ciudad. Tomaron un hábito negro y la regla de San Agustín, y en 1239, dice la misma fuente, adoptaron los dolores de María al pie de la cruz como la devoción principal de su orden. Un servita posterior, San Peregrino Laziosi, es hoy el santo al que se encomiendan los enfermos de cáncer.

Ilustración en estilo fresco de siete hombres con hábito negro que rezan ante una imagen de la Virgen dolorosa en una ermita de piedra en un monte boscoso
Siete laicos florentinos se retiraron al Monte Senario en la década de 1230 y fundaron los Siervos de María.

Dos fiestas

La primera fiesta del dolor de María junto a la cruz no fue servita. Un sínodo provincial de Colonia, en 1413, la estableció para reparar las profanaciones de los husitas. Se extendió por el norte de Europa con nombres como Compassio o Transfixio, y en 1727 el papa Benedicto XIII la extendió a toda la Iglesia latina el viernes anterior al Domingo de Ramos.

Los servitas recibieron en 1668 una segunda fiesta, la de los Siete Dolores, en septiembre. Pío VII la extendió a toda la Iglesia latina en 1814, al volver de su destierro en Francia. Hoy la celebramos el 15 de septiembre, al día siguiente de la Exaltación de la Santa Cruz: primero miramos la cruz, después a la Madre que estaba junto a ella. En la reforma del calendario de 1969 desapareció la fiesta del viernes, y la de septiembre tomó el nombre de Nuestra Señora de los Dolores.

El Stabat Mater

El gran himno de la fiesta es el Stabat Mater dolorosa, una secuencia latina medieval en estrofas de tres versos rimados. La Enciclopedia Católica dice que a fines del siglo XIV era conocida por todos, y que su autor no se sabe con certeza; las dos atribuciones que consideraba probables eran el papa Inocencio III y el poeta franciscano Jacopone da Todi. Hoy es secuencia opcional en la misa del 15 de septiembre, y sus estrofas se cantan entre las estaciones del Vía Crucis. Pergolesi, Haydn, Rossini y Dvořák, entre muchos otros, le pusieron música.

Estas son sus dos primeras estrofas en latín, con una traducción nuestra, literal:

Stabat Mater dolorosa / iuxta crucem lacrimosa, / dum pendebat Filius. / Cuius animam gementem, / contristatam et dolentem, / pertransivit gladius.

Estaba la Madre dolorosa junto a la cruz, llorando, mientras pendía su Hijo. Su alma, que gemía, entristecida y doliente, la atravesó una espada.

Escultura de mármol blanco de la Virgen María joven, sentada, con el cuerpo de Cristo muerto sobre su regazo y la mano izquierda abierta, en una hornacina de mármol
La Piedad de Miguel Ángel, tallada en 1498-1499, muestra el sexto dolor: María con su Hijo muerto en brazos. ⓘMichelangelo, Pietà

El Viernes de Dolores

Aunque la fiesta del viernes salió del calendario general, el pueblo nunca la soltó. El Viernes de Dolores, el viernes anterior al Domingo de Ramos, abre la Semana Santa en buena parte del mundo hispano (en 2027 cae el 19 de marzo; vea Semana Santa 2027).

En España, las cofradías sacan a la calle sus Dolorosas: imágenes talladas y vestidas, con lágrimas de cristal, manto de terciopelo y pañuelo de encaje en la mano. Escultores andaluces como Pedro de Mena hicieron de la Dolorosa un tema propio, a veces en busto, para que el fiel la mirara de cerca.

Busto de madera policromada de la Virgen que llora, con manto azul oscuro y vestido rojo, las manos juntas sobre el pecho y lágrimas de cristal en las mejillas
Pedro de Mena talló esta Dolorosa en madera policromada, con lágrimas de cristal. ⓘ
Ilustración en estilo acuarela de una procesión nocturna con velas que lleva por una calle estrecha andaluza una imagen de la Virgen llorosa con manto de terciopelo negro
En Andalucía, la Dolorosa sale a la calle a la luz de las velas.

En México, sobre todo en Guanajuato, las familias levantan el altar de Dolores. La revista México Desconocido describe sus elementos: la imagen de la Virgen, flores moradas, semillas germinadas, naranjas con banderitas doradas, el corazón con las siete espadas, los instrumentos de la Pasión y jarras de agua fresca de colores, que se ofrecen a los visitantes. Antiguamente, cuenta la misma revista, quien llegaba con flores para la Virgen preguntaba si ya había llorado; el dueño de la casa respondía que sí y le servía agua fresca. Las lágrimas de la Virgen se convierten así en agua que se regala al sediento. El pueblo de Dolores Hidalgo, donde comenzó la independencia de México en 1810, lleva el nombre de su parroquia, dedicada a Nuestra Señora de los Dolores.

Ilustración en estilo acuarela de un altar de Dolores en una casa mexicana, con la imagen de la Dolorosa, trigo germinado, naranjas, flores moradas, velas y jarras de agua fresca de colores
Un altar de Dolores en una casa mexicana, con trigo germinado, naranjas, velas y agua fresca.

La Dolorosa en el mundo

Eslovaquia. El santuario nacional de los Siete Dolores es una basílica barroca en Šaštín, al oeste del país, y la Dolorosa es la patrona de Eslovaquia. El 15 de septiembre de 2021 el papa Francisco celebró allí la misa de su fiesta y dijo en la homilía: "Y María Dolorosa al pie de la cruz simplemente permanece. Está al pie de la cruz. No escapa, no intenta salvarse a sí misma".

Gran iglesia barroca de color crema con tejado rojo y dos torres con cúpulas de bulbo, vista entre árboles verdes
La basílica de los Siete Dolores de Šaštín, santuario nacional de Eslovaquia. ⓘ

Ruanda. En Kibeho, donde el obispo del lugar reconoció en 2001 las apariciones de la Virgen a tres jóvenes, Alphonsine Mumureke, Nathalie Mukamazimpaka y Marie Claire Mukangango, el santuario lleva el nombre de Nuestra Señora de los Dolores. Esas apariciones son aprobadas por el obispo diocesano.

Milagros y la Virgen de los Dolores

La Virgen de los Dolores es una devoción, no un acontecimiento, así que no tiene un milagro propio como Lourdes o Fátima. Cada santuario tiene sus historias. Las apariciones de Kibeho están aprobadas por el obispo local. Las curaciones y favores atribuidos a la Piedad de Šaštín y a las Dolorosas de España y de América son reportados por sus santuarios y cofradías. Y la fundación de los servitas tras una visión de María en la fiesta de la Asunción de 1233, tal como la cuenta la orden, es tradicional.

Símbolos de la Virgen de los Dolores en el arte

A la Dolorosa casi siempre se la reconoce de un vistazo:

  • Una espada o siete espadas en el corazón o en el pecho. La espada única viene de Lucas 2, 35; desde fines de la Edad Media los artistas añadieron más hasta llegar a siete, una por cada dolor.
  • Lágrimas. Los flamencos pintan los ojos enrojecidos; los escultores españoles ponen lágrimas de cristal en la madera.
  • Ropa oscura. Manto azul oscuro o negro sobre un velo blanco, y en las imágenes españolas un pañuelo de encaje en la mano.
  • Las manos juntas, apretadas o abiertas de dolor, como en la Dolorosa de Tiziano.
  • La Piedad. María con Cristo muerto en el regazo, el sexto dolor.
  • De pie junto a la cruz, con San Juan, en las escenas de la crucifixión.
Pintura de la Virgen afligida con velo blanco y manto azul oscuro, la cabeza inclinada, lágrimas en el rostro y las manos abiertas delante de ella
La Dolorosa con las manos abiertas, de Tiziano (1555), hoy en el Museo del Prado. ⓘTitian, Mater Dolorosa with Her Hands Apart

Un corazón atravesado por una sola espada es también símbolo del Inmaculado Corazón de María, como en el reverso de la Medalla Milagrosa. Por eso conviene mirar el conjunto: el manto oscuro, las lágrimas y la cruz dicen que es la Dolorosa.

Grabado de la Virgen sentada con las manos juntas, siete espadas que salen en abanico de su pecho, un halo de rayos detrás de la cabeza y un verso latino debajo
Un grabado flamenco muestra a la Virgen con siete espadas en abanico sobre el pecho. ⓘTheodoor Galle (publisher), Mater Dolorosa, or Mary of the Seven Sorrows

Cómo rezar a la Virgen de los Dolores

La corona de los siete dolores

La forma más sencilla es la corona servita. Se reza así: se anuncia el primer dolor, se medita un momento, se reza un Padre Nuestro y siete avemarías; y así con cada uno de los siete dolores. Al final se suelen añadir tres avemarías más en honor de las lágrimas de la Virgen. Basta con las oraciones de siempre: el Padre Nuestro y el Ave María.

Ilustración en estilo tinta de una mujer mayor que reza en una iglesia en penumbra con un rosario de siete grupos de cuentas, ante una imagen de la Dolorosa
Una anciana reza la corona de los siete dolores ante una imagen de la Dolorosa.

El Stabat Mater

El mismo himno de la fiesta es una oración. Sus últimas estrofas dejan de describir a María y empiezan a pedirle. Termina así, con nuestra traducción literal:

Quando corpus morietur, / fac ut animae donetur / paradisi gloria. Amen.

Cuando mi cuerpo muera, haz que a mi alma se le conceda la gloria del paraíso. Amén.

Una oración junto a la cruz

Esta oración breve es del Pastor Lyvers, curador de esta enciclopedia, para los días de dolor:

Oración del Pastor Lyvers a la Virgen de los Dolores

Madre Dolorosa, tú estuviste junto a la cruz y no huiste del dolor de tu Hijo. Quédate también junto a mí en esta hora. Enséñame a esperar en silencio, como tú esperaste el domingo, y a no soltar la mano de Jesús. Amén.

Busque el 15 de septiembre y las fiestas cercanas en nuestro santoral, y acompañe a la Madre con Santa María Magdalena, que estuvo con ella al pie de la cruz. Virgen de los Dolores, ruega por nosotros.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los siete dolores de la Virgen María?

La profecía de Simeón (Lucas 2, 34-35), la huida a Egipto (Mateo 2, 13-15), el Niño Jesús perdido tres días en Jerusalén (Lucas 2, 41-50), el encuentro con Jesús en el camino del Calvario, la crucifixión al pie de la cruz (Juan 19, 25-27), el descendimiento de la cruz y la sepultura de Jesús. Cuatro se narran directamente en los Evangelios; el encuentro en el camino, el descendimiento y la sepultura con María presente vienen de la tradición, apoyada en los relatos de la Pasión.

¿Cuándo es el día de la Virgen de los Dolores?

El 15 de septiembre, al día siguiente de la Exaltación de la Santa Cruz; es memoria obligatoria en el Calendario Romano General. En México, España, Centroamérica y Filipinas se celebra además el Viernes de Dolores, el viernes anterior al Domingo de Ramos, que en 2027 cae el 19 de marzo.

¿Por qué la Virgen de los Dolores tiene siete espadas?

La espada viene de las palabras de Simeón a María en el Templo: una espada traspasaría su alma (Lucas 2, 35). Los artistas pintaron primero una sola espada y después siete, una por cada dolor. Benedicto XVI habló en Lourdes del "símbolo tradicional de las siete espadas".

¿Qué es el Viernes de Dolores?

Es el viernes anterior al Domingo de Ramos, fecha de la antigua fiesta de los Dolores de María que Benedicto XIII extendió a toda la Iglesia latina en 1727. Salió del calendario general en 1969, pero la piedad popular lo conserva: en España salen procesiones de Dolorosas, y en México, sobre todo en Guanajuato, las familias levantan altares de Dolores y regalan agua fresca a quien los visita.

¿Qué es la corona de los siete dolores?

Es un rosario de siete grupos de siete avemarías, uno por cada dolor, que se rezan meditando ese dolor. La Enciclopedia Católica lo cuenta entre las devociones de la Orden de los Siervos de María, que lo difundió junto con el Via Matris, un camino por los dolores de la Madre parecido al Vía Crucis.

¿La Virgen de los Dolores es la misma que la Virgen de la Soledad?

Es la misma Virgen María, contemplada en dos momentos. La Dolorosa está junto a la cruz o con su Hijo muerto en brazos; la Soledad recuerda a María sola el Sábado Santo, después de la sepultura. La Enciclopedia Católica relaciona la devoción española a la Soledad con la reina Juana de Castilla.

Fuentes

  1. Catholic Encyclopedia (1912): Feasts of the Seven Sorrows of the Blessed Virgin Mary
  2. Catholic Encyclopedia (1912): Stabat Mater
  3. Catholic Encyclopedia (1912): Order of Servites
  4. Benedicto XVI, Santa Misa con los enfermos, Lourdes (15 de septiembre de 2008)
  5. Francisco, Santa Misa en el Santuario nacional de Šaštín (15 de septiembre de 2021)
  6. La Sagrada Biblia, traducida de la Vulgata latina al español por Félix Torres Amat (Internet Archive). Lucas 2, 34-35 y Juan 19, 25-27; ortografía actualizada
  7. México Desconocido: Altar de Dolores, un mosaico de tradición y devoción mexicana en Semana Santa
  8. Agenzia Fides: Jubilee Year for the 25th anniversary of the apparitions in Kibeho