La Medalla Milagrosa

Imagen al estilo de pintura al óleo de la Virgen de la Medalla Milagrosa con vestido y velo blancos, de pie sobre el globo y una serpiente, con rayos de luz que caen de los anillos de sus manos abiertas
Ilustración

La Medalla Milagrosa es la medalla que la Virgen María mostró en 1830 a Santa Catalina Labouré, novicia de las Hijas de la Caridad, en París. Se acuñó por primera vez en 1832 y lleva la oración "Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti". La fiesta de la Virgen de la Medalla Milagrosa es el 27 de noviembre.

aprobado La Iglesia declaró verdadero milagro la conversión de Alfonso Ratisbonne en 1842, después de que viera a la Virgen "tal como está representada en mi medalla".

¿Qué es la Medalla Milagrosa?

La Medalla Milagrosa es la medalla que la Santísima Virgen pidió acuñar en 1830, cuando se apareció a Santa Catalina Labouré, una novicia de veinticuatro años de las Hijas de la Caridad, en la capilla de la casa madre de la congregación, en el número 140 de la rue du Bac, en París. El 27 de noviembre de ese año, Catalina vio el modelo de la medalla y oyó el encargo de hacerla. Las primeras se acuñaron en 1832, mientras el cólera mataba a miles de parisinos, y fueron tantas las curaciones y conversiones que se contaron que el pueblo la llamó "la medalla milagrosa".

Su nombre original fue Medalla de la Inmaculada Concepción, y ese es su verdadero tema. Su oración, "Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti", la repitieron millones de católicos durante los veinte años que precedieron a la definición del dogma de la Inmaculada Concepción por el papa Pío IX, en 1854. Hoy es quizá la medalla más difundida del mundo, y en casi cualquier parroquia de América hay una imagen de la Virgen Milagrosa con los brazos bajos y las manos abiertas.

Las dos caras de una medalla ovalada de oro; en el anverso la Virgen de pie con rayos que caen de sus manos, dentro de una inscripción en francés con el año 1830; en el reverso una cruz sobre la letra M y dos corazones, rodeados de doce estrellas
Las dos caras de la medalla: la Virgen de los rayos en el anverso; la M, la cruz y los dos corazones en el reverso. ⓘFoto: Xhienne, CC BY-SA 3.0

Las apariciones de la rue du Bac

Catalina Labouré era hija de campesinos de Fain-lès-Moutiers, en Borgoña. En abril de 1830 entró al noviciado de las Hijas de la Caridad, que ellas llaman "seminario", en la rue du Bac. Seguimos aquí sus propias descripciones, tal como las publica hoy la capilla.

La noche del 18 de julio de 1830

En la víspera de la fiesta de San Vicente de Paúl, fundador de la congregación, Catalina pidió la gracia de ver a la Virgen. A las once y media de la noche oyó que la llamaban por su nombre. Un niño vestido de blanco, de unos cinco años, la esperaba junto a la cama y le dijo que la Santísima Virgen la aguardaba. Lo siguió hasta la capilla, iluminada como para la misa de medianoche, y al poco rato la Virgen se sentó en el sillón del director, junto al altar.

Catalina se arrodilló y apoyó las manos en las rodillas de la Virgen. Más tarde escribió que aquel fue el momento más dulce de su vida. La Virgen le habló de una misión difícil que Dios le confiaría, y señalando el altar le dijo que allí se derramarían gracias sobre todos los que las pidieran con confianza. El sillón todavía se conserva en la capilla.

Ilustración al estilo de pintura al óleo de una joven novicia arrodillada con las manos sobre las rodillas de la Virgen, sentada en un sillón junto al altar de una capilla iluminada con velas
La noche del 18 de julio de 1830, Catalina se arrodilló con las manos sobre las rodillas de la Virgen, sentada junto al altar.

El 27 de noviembre: la medalla

A las cinco y media de la tarde del 27 de noviembre, durante la meditación de las hermanas, Catalina vio de nuevo a la Virgen, de pie sobre un globo, aplastando con sus pies la cabeza de una serpiente. Sostenía en las manos un pequeño globo de oro coronado por una cruz, que ofrecía a Dios. Luego aparecieron en sus dedos anillos con piedras preciosas de las que salían rayos de luz hacia la tierra, y Catalina entendió que eran las gracias que María obtiene para quienes se las piden.

Alrededor de la Virgen se formó un óvalo con letras de oro: "Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti". Una voz le pidió que hiciera acuñar una medalla según ese modelo, y le prometió grandes gracias para quienes la llevaran con confianza. Después la imagen giró, y Catalina vio el reverso.

Relieve de piedra de la Virgen María de pie entre rayos de luz mientras una joven religiosa se arrodilla ante ella cubriéndose el rostro con las manos
Un relieve en el patio de la rue du Bac muestra a Catalina de rodillas ante la Virgen de los rayos. ⓘFoto: Guilhem Vellut, CC BY 2.0

Diciembre de 1830 y cuarenta y seis años de silencio

En diciembre Catalina vio la misma imagen una última vez. Se lo contó todo a su confesor, el padre Jean-Marie Aladel, sacerdote paúl, que al principio no quiso ni oír hablar del asunto. En 1831 la enviaron al asilo de ancianos de Reuilly, en un barrio pobre del este de París. Allí sirvió cuarenta y seis años, cuidando el gallinero, la portería y a los viejitos, sin que casi nadie supiera que ella era la vidente de la medalla. Solo lo reveló a su superiora poco antes de morir, en 1876.

Ilustración en acuarela de una religiosa con hábito gris y toca blanca que sirve sopa a unos ancianos en el comedor de un asilo de París del siglo XIX
Durante cuarenta y seis años, Catalina sirvió en silencio a los ancianos pobres de Reuilly.

El significado de la Medalla Milagrosa

Cada detalle viene de la descripción de Catalina. Así lo explica la capilla de la rue du Bac.

El anverso

  • La Virgen de pie sobre el globo: el globo representa el mundo entero y a cada persona; la serpiente bajo sus pies es el mal, vencido como anuncia el Génesis (3,15).
  • Los rayos que salen de sus manos: las gracias que María alcanza para quienes se las piden. Catalina notó que algunas piedras no daban luz, y la tradición vicenciana lo explica como las gracias que nadie se acuerda de pedir.
  • La inscripción: "Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti", en francés en la medalla original, con el año 1830 abajo.

El reverso

  • La letra M con la cruz: la inicial de María unida a la Cruz de su Hijo; la Madre que acompañó el sacrificio de Cristo.
  • Los dos corazones: el Corazón de Jesús coronado de espinas y el Corazón de María atravesado por una espada, como profetizó Simeón (Lucas 2,35).
  • Las doce estrellas: la capilla las explica como los doce apóstoles, es decir, la Iglesia. Muchos fieles reconocen también a la mujer coronada de doce estrellas del Apocalipsis (12,1).
Anverso y reverso de una pequeña medalla ovalada plateada con argolla para la cadena, con la Virgen de los rayos de un lado y la M, la cruz, los corazones y las estrellas del otro
Una medalla moderna de aluminio, de las que se regalan por miles, en sus dos caras. ⓘHelgeRieder, A modern aluminum Miraculous Medal, front and back

El cólera de 1832 y la difusión de la medalla

El padre Aladel llevó por fin el asunto al arzobispo de París, monseñor Hyacinthe-Louis de Quélen, que lo aprobó. A comienzos de 1832 el cólera llegó a París y, según la capilla, causó más de veinte mil muertos. En junio las Hijas de la Caridad empezaron a repartir las primeras dos mil medallas.

Ilustración al estilo de grabado de dos Hijas de la Caridad con grandes tocas blancas que reparten medallas a enfermos y asustados en una calle de París en 1832
Las Hijas de la Caridad reparten las primeras medallas en las calles de París durante el cólera de 1832.

Se contaron curaciones, protecciones y conversiones, y los parisinos empezaron a llamarla "milagrosa". Las cifras de la capilla muestran lo rápido que se extendió: más de quinientas mil medallas en el otoño de 1834, más de un millón en 1835, más de diez millones en 1839 y más de mil millones a la muerte de Catalina, en 1876.

Los milagros de la Medalla Milagrosa

  • Reportados: las curaciones y protecciones durante el cólera de 1832, que nunca se examinaron una por una.
  • Aprobado: la conversión de Alfonso Ratisbonne en Roma, en 1842, examinada por el tribunal del Vicariato de Roma y declarada verdadero milagro.
  • Reportado: el cuerpo de Santa Catalina Labouré, hallado intacto cuando se abrió su sepultura en 1933.
  • Reportados: las muchas curaciones y conversiones que los fieles atribuyen a la medalla desde entonces.

La conversión de Alfonso Ratisbonne

Alfonso Ratisbonne era un banquero judío de Estrasburgo, de veintisiete años. Su hermano Teodoro se había hecho sacerdote católico, y Alfonso, según la Enciclopedia Católica, se había vuelto enemigo declarado de todo lo católico. En enero de 1842, estando en Roma, un conocido francés, el barón Teodoro de Bussierre, lo convenció de llevar una Medalla Milagrosa y de rezar cada día el Acordaos. Aceptó a regañadientes.

El 20 de enero de 1842, Ratisbonne esperaba al barón en la iglesia de Sant'Andrea delle Fratte. Cuando este volvió, a los pocos minutos, lo encontró de rodillas y llorando. Ratisbonne contó que había visto a la Virgen sobre un altar lateral, tal como estaba representada en su medalla, y que sin decirle una palabra le había hecho entenderlo todo. Fue bautizado el 31 de enero.

Pintura de la Virgen María con vestido rojo y manto azul que se aparece sobre una nube, con rayos que salen de sus manos hacia un joven de levita oscura que se arrodilla y levanta las manos
El cuadro de Domenico Bartolini (1870) en Sant'Andrea delle Fratte recuerda la aparición a Alfonso Ratisbonne. ⓘThe Apparition to Alphonse Ratisbonne

El 3 de junio de 1842, después de escuchar a nueve testigos, el cardenal Constantino Patrizi, vicario del papa para Roma, declaró que la conversión era un verdadero milagro obtenido por intercesión de María. Ratisbonne se hizo sacerdote y pasó sus últimos años en Jerusalén con las religiosas de Nuestra Señora de Sion, que él y su hermano habían fundado. Los relatos católicos de aquella época hablan del judaísmo con un lenguaje que la Iglesia dejó atrás después del Concilio Vaticano II.

Capilla lateral de mármol con un altar dorado y las paredes cubiertas de corazones votivos de plata, alrededor de una pintura de la Virgen con los brazos bajos y rayos en las manos
La capilla de la Madonna del Miracolo, en Sant'Andrea delle Fratte, donde Ratisbonne vio a la Virgen. ⓘ

San Maximiliano Kolbe y la Milicia de la Inmaculada

En Roma, en 1917, el joven franciscano polaco San Maximiliano Kolbe fundó la Milicia de la Inmaculada, un movimiento de consagración total a María, y eligió la Medalla Milagrosa como su signo exterior. En sus escritos la llamaba el signo externo de la consagración a la Inmaculada, y repartía medallas por todas partes. La Milicia todavía la llama su "bala de plata". Kolbe murió en Auschwitz en 1941, dando su vida por un padre de familia, y fue canonizado en 1982.

Símbolos de la Virgen de la Medalla Milagrosa en el arte

Las imágenes de la Virgen Milagrosa copian el anverso de la medalla. Para reconocerla:

  • Vestido y velo blancos hasta los pies, a veces con un manto azul que añadieron los artistas. Catalina describió un vestido blanco sencillo, cerrado hasta el cuello.
  • Los brazos bajos, las palmas abiertas y los rayos que caen de los anillos. Es la forma más clara de distinguirla de otras imágenes de la Inmaculada, que juntan las manos.
  • El globo bajo sus pies y la serpiente verde.
  • La Virgen del Globo, una segunda forma, en la que levanta hacia el cielo un pequeño globo de oro coronado por una cruz. Catalina insistió durante años en que se hiciera esta imagen; la que está hoy en la capilla data de 1930.
  • El óvalo de letras alrededor de la figura y, en las imágenes del reverso, la M, la cruz, los dos corazones y las doce estrellas.

La capilla de la rue du Bac

La capilla de la casa madre de las Hijas de la Caridad, construida en 1815, está al fondo de un largo patio que da a la rue du Bac, en el distrito VII de París. En el patio hay relieves con escenas de la vida de Catalina y filas de placas de mármol que dicen Merci, gracias.

Interior de una capilla blanca con galerías a los lados, bancas llenas de visitantes y un ábside de mosaico azul y oro alrededor de una estatua blanca de la Virgen sobre el altar mayor
La capilla hoy: la Virgen de los rayos sobre el altar mayor, en un ábside de mosaico azul y oro. ⓘFoto: Jean-Louis Zimmermann, CC BY 2.0

Dentro reposan tres grandes tesoros de la familia vicenciana:

  • Santa Catalina Labouré: cuando se abrió su sepultura en Reuilly, en 1933, año de su beatificación, la capilla informa que su cuerpo se halló intacto. Descansa bajo el altar de la Virgen del Globo, en el lugar donde la Virgen se apareció, con una máscara de cera sobre el rostro.
  • Santa Luisa de Marillac, cofundadora de las Hijas de la Caridad, cuyos restos están en un relicario sobre un altar lateral desde 1920.
  • El corazón de San Vicente de Paúl, colocado en 1947 sobre el altar que en 1830 era el altar mayor.
Estatua blanca de la Virgen que sostiene un globo sobre un mosaico azul, encima de un altar con una urna de cristal donde reposa el cuerpo de una religiosa con hábito oscuro
Santa Catalina Labouré reposa bajo el altar de la Virgen del Globo, donde María se apareció el 27 de noviembre de 1830. ⓘFoto: Jean-Louis Zimmermann, CC BY 2.0

San Juan Pablo II rezó en la capilla en 1980, en su primera visita a Francia.

La fiesta del 27 de noviembre

El 23 de julio de 1894, el papa León XIII concedió a la Congregación de la Misión, los padres paúles, una fiesta de la Manifestación de la Inmaculada Virgen María bajo el título de la Medalla Milagrosa, que se celebra cada 27 de noviembre. La guardan la familia vicenciana y muchas parroquias, sobre todo las que atienden los paúles y las Hijas de la Caridad, pero no forma parte del calendario romano general. Once días después celebramos la solemnidad de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre, y muchas familias preparan las dos fiestas con una novena.

Cómo llevar la Medalla Milagrosa

Lo habitual es pedir a un sacerdote que bendiga la medalla y llevarla al cuello, de día y de noche. Muchas mamás la ponen a sus hijos desde el bautismo. No hace falta ninguna fórmula especial para imponerla, aunque en muchas parroquias se hace con una breve bendición, y a los enfermos se les deja junto a la cama o prendida a la ropa.

Ilustración al estilo de pintura al óleo de un sacerdote que coloca una medalla al cuello de una niña en una parroquia colonial, mientras su familia reza
Un sacerdote pone la Medalla Milagrosa al cuello de una niña, mientras su familia reza.

Conviene tenerlo claro: la medalla es un sacramental, no un amuleto. Su gracia no viene del metal, sino de Dios, por la oración de la Iglesia y la intercesión de María, y la recibe con fe quien la lleva. Una medalla al cuello y una vida lejos de Dios no van juntas; la Virgen la dio para acercarnos a su Hijo.

Oraciones de la Medalla Milagrosa

La primera oración es la que lleva la medalla misma, la que Catalina vio escrita en letras de oro. Se suele rezar tres veces:

Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti.

Las Hijas de la Caridad conservan además una oración breve del tiempo de Santa Luisa de Marillac, que fue devota de la Inmaculada Concepción mucho antes de que se definiera el dogma. La rezan al final de cada decena del rosario, y una parte está escrita en la cúpula de la capilla. Esta es nuestra traducción del original francés:

Santísima Virgen, creo y confieso tu santa e Inmaculada Concepción.

Y el Acordaos, la oración que rezaba Alfonso Ratisbonne el día de su conversión. Su autor es desconocido; se difundió mucho en el siglo XVII y la tradición la une a San Bernardo. Este es el texto tradicional en español:

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro, haya sido abandonado de vos. Animado con esta confianza, a vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, oh Madre de Dios, mis humildes súplicas; antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Muchas parroquias rezan cada semana una novena perpetua a la Virgen de la Medalla Milagrosa, como el santuario de los paúles en Filadelfia, que la reza todos los lunes desde 1930. Si quiere conocer otras advocaciones de María, visite nuestra guía de las advocaciones de la Virgen María.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa la Medalla Milagrosa?

En el anverso, la Virgen está de pie sobre el globo del mundo y aplasta la cabeza de la serpiente, con rayos de gracia que caen de sus manos, dentro de la oración "Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti". En el reverso hay una cruz sobre la letra M de María, el Corazón de Jesús coronado de espinas, el Corazón de María atravesado por una espada y doce estrellas.

¿Cuál es la oración de la Medalla Milagrosa?

La que lleva grabada la medalla: "Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti". Santa Catalina Labouré la vio escrita en letras de oro alrededor de la Virgen en 1830. Se suele repetir tres veces, y muchos la rezan cada día al ponerse la medalla.

¿Cuándo es la fiesta de la Virgen de la Medalla Milagrosa?

El 27 de noviembre, aniversario de la aparición en que Santa Catalina vio el modelo de la medalla. El papa León XIII concedió la fiesta en 1894 a los padres paúles. La celebran la familia vicenciana y muchas parroquias, aunque no está en el calendario romano general.

¿Por qué se llama Medalla Milagrosa?

Al principio se llamaba Medalla de la Inmaculada Concepción. Cuando las Hijas de la Caridad la repartieron durante la epidemia de cólera de París de 1832, se contaron tantas curaciones, protecciones y conversiones que la gente empezó a llamarla "milagrosa", y así se quedó.

¿Quién puede llevar la Medalla Milagrosa?

Cualquier persona. Es un sacramental: un objeto bendecido que nos dispone a recibir la gracia, nunca un amuleto. Santa Catalina contó que la Virgen prometió grandes gracias a quienes la llevaran con confianza. Lo habitual es que la bendiga un sacerdote y llevarla al cuello.

Fuentes

  1. Capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa (París): Las apariciones y la medalla
  2. Capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa (París): Historia de una familia
  3. Enciclopedia Católica (traducción de la edición inglesa de 1911): Medalla Milagrosa
  4. Catholic Encyclopedia (1911): Maria Alphonse Ratisbonne, en inglés
  5. Théodore de Bussierre: The Conversion of Marie-Alphonse Ratisbonne (traducción inglesa, con el decreto de 1842), Internet Archive
  6. Militia of the Immaculata: The Miraculous Medal, Silver Bullet of the MI (de los escritos de San Maximiliano Kolbe), en inglés