Novena a la Divina Misericordia

Ilustración en estilo óleo de una familia arrodillada ante una imagen de la Divina Misericordia en una iglesia en penumbra el Viernes Santo por la tarde, con el altar desnudo y el sagrario abierto y vacío

La novena a la Divina Misericordia son nueve días de oración que Santa Faustina anotó en su Diario (1209-1229): cada día llevamos al Corazón misericordioso de Jesús un grupo distinto de almas. Empieza el Viernes Santo y termina el sábado anterior al Domingo de la Misericordia. En 2027 va del 26 de marzo al 3 de abril.

La novena a la Divina Misericordia empieza al pie de la cruz. El Viernes Santo, el día en que Jesús murió por nosotros, comenzamos nueve días de oración que nos llevan a través de la Pascua hasta la víspera del Domingo de la Misericordia. Cada día Jesús nos pide que llevemos a su Corazón un grupo distinto de almas, desde los mayores pecadores hasta las almas del purgatorio, y que intercedamos por ellas ante el Padre. Aquí encontrará las fechas de 2027, cómo rezarla y los nueve días completos, traducidos del polaco de Santa Faustina.

Fechas de la novena a la Divina Misericordia 2027

En 2027 la Pascua cae el 28 de marzo, así que la novena va del Viernes Santo, 26 de marzo, al sábado 3 de abril. La fiesta, el Domingo de la Misericordia, es el 4 de abril.

  • Día 1, Viernes Santo, 26 de marzo: toda la humanidad, en especial los pecadores
  • Día 2, Sábado Santo, 27 de marzo: los sacerdotes y los religiosos
  • Día 3, Domingo de Pascua, 28 de marzo: las almas piadosas y fieles
  • Día 4, lunes de Pascua, 29 de marzo: los paganos y los que todavía no conocen a Jesús
  • Día 5, martes 30 de marzo: los hermanos separados
  • Día 6, miércoles 31 de marzo: las almas mansas y humildes, y los niños pequeños
  • Día 7, jueves 1 de abril: las almas que veneran y glorifican de modo especial su misericordia
  • Día 8, viernes 2 de abril: las almas del purgatorio
  • Día 9, sábado 3 de abril: las almas tibias

Del tercero al noveno, los días caen en la octava de Pascua, los ocho días que la Iglesia celebra como un solo y largo día de Pascua. El octavo día, 2 de abril, es además el aniversario de la muerte de San Juan Pablo II, que murió en la víspera del Domingo de la Misericordia de 2005. Para el resto de esa semana, vea nuestra página de Semana Santa 2027.

Cómo rezar la novena a la Divina Misericordia

Con la coronilla, la novena toma unos quince minutos al día. Este es el orden que siguen casi todas las parroquias y familias.

  1. Haga la señal de la cruz y póngase en presencia de Jesús. Si tiene en casa una imagen de Jesús misericordioso, colóquela delante.
  2. Lea las palabras del Señor para ese día. Cada día empieza con lo que Jesús pidió a Santa Faustina: "Hoy tráeme...". Esas palabras nombran a las almas por las que rezamos.
  3. Rece la oración a Jesús, que lleva a esas almas "a la morada de tu Corazón compasivísimo".
  4. Rece la oración al Padre Eterno, que pide misericordia para ellas por la Pasión de Jesús.
  5. Rece la coronilla de la Divina Misericordia con un rosario. La congregación de Santa Faustina pide añadirla cada día cuando la novena prepara la fiesta, porque Jesús pidió una novena de coronillas antes del Domingo de la Misericordia.
  6. Termine con "Jesús, en ti confío" y la señal de la cruz.

Muchos la rezan a las tres de la tarde, la hora de la muerte de Jesús, que Faustina llamó la hora de la gran misericordia. Cualquier hora es buena. Ponga sus propias intenciones al principio y deje que el grupo de almas de cada día guíe su oración.

Ilustración en acuarela de una familia latinoamericana que reza el primer día de la novena en casa la noche del Viernes Santo, ante un pequeño crucifijo y una vela
Una familia reza el primer día de la novena en casa, la noche del Viernes Santo, ante un crucifijo y una vela.

Las oraciones de la novena, día por día

Sobre este texto. Santa Faustina escribió la novena en polaco en su Diario (1209-1229). Las versiones españolas que circulan en estampas y folletos proceden de traducciones del Diario protegidas por derechos de autor, por eso no las reproducimos. Lo que sigue es nuestra propia traducción del polaco, hecha a partir del texto que publica la congregación de Faustina, las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia de Cracovia, tomado de su devocionario Jezu, ufam Tobie (Cracovia, 2007). Nos hemos mantenido cerca de sus palabras, incluso de sus frases largas. Faustina distingue dos superlativos que hemos conservado: Jesús "misericordiosísimo" y su Corazón "compasivísimo".

Las palabras de Jesús antes de la novena

Antes del primer día, Faustina anotó lo que Jesús quería de estos nueve días (Diario, 1209):

"Deseo", dijo el Señor Jesús a Sor Faustina, "que durante estos nueve días lleves a las almas a la fuente de mi misericordia, para que saquen de ella fuerza y alivio y toda gracia que necesiten para las fatigas de la vida, y sobre todo para la hora de la muerte. Cada día traerás a mi Corazón un grupo distinto de almas y las sumergirás en este mar de mi misericordia. Y yo introduciré a todas estas almas en la casa de mi Padre (...). Cada día pedirás a mi Padre, por mi amarga Pasión, gracias para estas almas."

Pintura de Cristo en la cruz sobre un fondo oscuro, con la cabeza inclinada hacia un lado y en parte cubierta por el cabello, y un paño blanco en la cintura
El Cristo crucificado de Velázquez, pintado hacia 1632, muestra al Señor en la hora de su muerte, la hora en que comienza la novena el Viernes Santo. ⓘ

Día 1 (Viernes Santo): toda la humanidad, en especial los pecadores

Hoy tráeme a toda la humanidad, y en especial a todos los pecadores, y sumérgelos en el mar de mi misericordia; así me consolarás en la amarga tristeza en que me hunde la pérdida de las almas.

Jesús misericordiosísimo, cuya propiedad es compadecerse de nosotros y perdonarnos, no mires nuestros pecados, sino la confianza que tenemos en tu bondad infinita, y recíbenos a todos en la morada de tu Corazón compasivísimo, y no nos dejes salir de él jamás. Te lo suplicamos por el amor que te une con el Padre y el Espíritu Santo.

Padre Eterno, mira con ojos de misericordia a toda la humanidad, y en especial a los pobres pecadores. Esta humanidad está encerrada en el Corazón compasivísimo de Jesús; por su dolorosa Pasión muéstranos tu misericordia, para que alabemos la omnipotencia de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.

La novena empieza por todos, y nosotros primero entre los pecadores. "No mires nuestros pecados, sino la confianza" resume el Evangelio en una línea. El Viernes Santo por la tarde, después de la celebración de la Pasión del Señor, este primer día encaja con la hora exacta.

Pintura de un padre anciano con manto rojo que se inclina sobre su hijo arrodillado y harapiento y le pone las dos manos en la espalda, mientras otras figuras miran desde la sombra
El regreso del hijo pródigo de Rembrandt, pintado hacia 1668, muestra el abrazo del padre que el primer día de la novena pide para cada pecador. ⓘ

Día 2 (Sábado Santo): los sacerdotes y los religiosos

Hoy tráeme a las almas de los sacerdotes y de los religiosos, y sumérgelas en mi insondable misericordia. Ellas me dieron fuerza para soportar mi amarga Pasión; por ellas, como por canales, se derrama mi misericordia sobre la humanidad.

Jesús misericordiosísimo, de quien procede todo lo bueno, aumenta en nosotros la gracia, para que hagamos dignas obras de misericordia, y los que nos vean alaben al Padre de la misericordia, que está en el cielo.

Padre Eterno, mira con ojos de misericordia a la porción escogida de tu viña, a las almas de los sacerdotes y de los religiosos, y concédeles la fuerza de tu bendición; y por los afectos del Corazón de tu Hijo, en el que estas almas están encerradas, dales tu fuerza y tu luz, para que puedan guiar a otros por los caminos de la salvación y cantar juntos la gloria de tu insondable misericordia por los siglos sin fin. Amén.

Vale la pena detenerse en los "canales". Por los sacerdotes nos da el Señor los sacramentos, sobre todo la Eucaristía y la confesión, que es donde su misericordia llega a la mayoría de nosotros. La oración a Jesús recuerda sus palabras en el Sermón de la Montaña: que los demás vean nuestras buenas obras y glorifiquen a nuestro Padre que está en los cielos (Mateo 5, 16). Recordemos hoy a nuestro párroco por su nombre, y a las religiosas y religiosos que nos enseñaron la fe.

Fresco de un papa sentado con capa azul y dorada que entrega un cáliz a un joven diácono arrodillado, con clérigos de pie detrás de ellos en una iglesia abovedada
Fra Angelico pintó en la Capilla Nicolina del Vaticano, entre 1447 y 1449, a San Lorenzo recibiendo el cáliz en su ordenación de diácono. ⓘLa ordenación de San Lorenzo como diácono
Ilustración en estilo óleo de un sacerdote anciano que reza solo, de rodillas, ante el sagrario de una iglesia colonial al amanecer
Un sacerdote anciano reza solo ante el sagrario al amanecer.

Día 3 (Domingo de Pascua): las almas piadosas y fieles

Hoy tráeme a todas las almas piadosas y fieles, y sumérgelas en el mar de mi misericordia; estas almas me consolaron en el camino de la cruz, fueron aquella gota de consuelo en medio de un mar de amargura.

Jesús misericordiosísimo, que das a todos tus gracias en sobreabundancia del tesoro de tu misericordia, recíbenos en la morada de tu Corazón compasivísimo y no nos dejes salir de él jamás. Te lo suplicamos por el amor inconcebible en que arde tu Corazón hacia el Padre celestial.

Padre Eterno, mira con ojos de misericordia a las almas fieles como a la herencia de tu Hijo, y por su dolorosa Pasión concédeles tu bendición y rodéalas de tu protección continua, para que no pierdan el amor ni el tesoro de la santa fe, sino que, con toda la multitud de los ángeles y los santos, glorifiquen tu inmensa misericordia por los siglos sin fin. Amén.

El tercer día, que en 2027 cae en la misma Pascua, Jesús recuerda a los que estuvieron a su lado en el camino del Calvario: la Verónica con su velo, Simón de Cirene bajo el madero, las mujeres de Jerusalén, su Madre y San Juan al pie de la cruz. La gente sencilla y fiel, dice, fue "aquella gota de consuelo". Es el día para rezar por nuestras familias y parroquias, y para pedir la perseverancia en la fe.

Acuarela de Jesús caído bajo la cruz en un camino de piedra mientras los soldados empujan a un hombre para que cargue el madero, rodeados por una multitud
La acuarela de James Tissot, pintada entre 1886 y 1894, muestra a Simón de Cirene obligado a cargar la cruz con Jesús camino del Calvario. ⓘSimón de Cirene obligado a llevar la cruz con Jesús

Día 4 (lunes de Pascua): los que todavía no conocen a Jesús

Hoy tráeme a los paganos y a los que todavía no me conocen. También en ellos pensaba en mi amarga Pasión, y su celo futuro consoló mi Corazón. Sumérgelos en el mar de mi misericordia.

Jesús compasivísimo, que eres la luz del mundo entero, recibe en la morada de tu Corazón compasivísimo las almas de los paganos que todavía no te conocen; que los rayos de tu gracia los iluminen, para que también ellos, junto con nosotros, glorifiquen tu admirable misericordia; y no los dejes salir de la morada de tu Corazón compasivísimo.

Padre Eterno, mira con ojos de misericordia a las almas de los paganos y de los que todavía no te conocen, pero están encerradas en el Corazón compasivísimo de Jesús. Atráelas a la luz del Evangelio. Estas almas no saben qué gran felicidad es amarte. Haz que también ellas glorifiquen la generosidad de tu misericordia por los siglos sin fin. Amén.

"Paganos" quiere decir aquí todos los que aún no han oído el Evangelio. Los padres marianos resumen hoy este día como "los que no creen en Dios y los que todavía no conocen a Jesús", y eso abarca a tantas personas cercanas que nunca recibieron la fe. Fíjese en la esperanza de las palabras de Jesús: su celo futuro ya lo consolaba en la cruz. Recemos hoy por las misiones y por los amigos y parientes que más quisiéramos ver llegar al Señor.

Pintura de San Pablo con manto rojo, de pie en unas gradas con los dos brazos alzados, predicando a un grupo de atenienses reunidos ante un templo redondo
El cartón de Rafael San Pablo predicando en Atenas (1515), hecho como diseño para un tapiz de la Capilla Sixtina, muestra al apóstol llevando el Evangelio a quienes todavía no conocían a Cristo. ⓘSan Pablo predicando en Atenas (cartón para tapiz)
Ilustración en acuarela de una religiosa misionera que reza con niños de una aldea a orillas de un río amazónico, bajo un techo de palma
Una religiosa misionera reza con los niños de una aldea a orillas de un río amazónico.

Día 5: los hermanos separados

Hoy tráeme a las almas de los hermanos separados y sumérgelas en el mar de mi misericordia. En mi amarga Pasión desgarraban mi Cuerpo y mi Corazón, es decir, mi Iglesia. Cuando vuelven a la unidad con la Iglesia, mis llagas se curan, y de este modo alivian mi Pasión.

Jesús misericordiosísimo, que eres la bondad misma, tú no niegas la luz a quienes te la piden: recibe en la morada de tu Corazón compasivísimo a las almas de nuestros hermanos separados y atráelas con tu luz a la unidad con la Iglesia; no las dejes salir de la morada de tu Corazón compasivísimo, sino haz que también ellas glorifiquen la generosidad de tu misericordia.

Padre Eterno, mira con ojos de misericordia a las almas de nuestros hermanos separados, sobre todo de los que han malgastado tus bienes y han abusado de tus gracias, persistiendo obstinadamente en sus errores. No mires sus errores, sino el amor de tu Hijo y su amarga Pasión, que padeció por ellos, porque también ellos están encerrados en el Corazón compasivísimo de Jesús. Haz que también ellos glorifiquen tu gran misericordia por los siglos sin fin. Amén.

Este es el día de la unidad de los cristianos, la oración de Jesús en la Última Cena: "que todos sean una misma cosa" (Juan 17, 21). La redacción ha cambiado con los años. Las primeras traducciones del Diario hablaban de "herejes y cismáticos"; el devocionario polaco que traducimos dice braci odłączonych, "hermanos separados", la expresión que hizo familiar el Concilio Vaticano II; y los padres marianos resumen hoy el día como "las almas que se han separado de la Iglesia". Las tres formas nombran a las mismas almas. Podemos rezarlo por comunidades enteras y también, con sencillez, por las personas queridas que se alejaron de la Iglesia o la dejaron.

Fresco de Cristo que entrega las llaves a San Pedro, arrodillado entre los apóstoles, en una amplia plaza empedrada con un templo de cúpula y dos arcos de triunfo al fondo
La entrega de las llaves de Perugino en la Capilla Sixtina (1481-1482) muestra a Cristo dando a San Pedro las llaves del Reino, signo de la Iglesia una por la que reza el quinto día. ⓘLa entrega de las llaves a San Pedro

Día 6: las almas mansas y humildes, y los niños pequeños

Hoy tráeme a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños, y sumérgelas en mi misericordia. Estas almas son las que más se parecen a mi Corazón; ellas me confortaron en la amarga agonía. Las vi como ángeles terrenales que velarán junto a mis altares. Sobre ellas derramo la gracia a torrentes. Solo un alma humilde es capaz de recibir mi gracia; a las almas humildes les concedo mi confianza.

Jesús misericordiosísimo, que tú mismo dijiste: "Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón...", recibe en la morada de tu Corazón compasivísimo a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños. Estas almas llenan de gozo a todo el cielo y son la predilección especial del Padre celestial; son un ramillete perfumado ante el trono de Dios, un aroma en el que Dios mismo se deleita. Estas almas tienen morada permanente en tu Corazón compasivísimo y cantan sin cesar un himno de amor y de misericordia por los siglos.

Padre Eterno, mira con ojos de misericordia a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños, que están encerradas en la morada del Corazón compasivísimo de Jesús. Estas almas son las que más se asemejan a tu Hijo; su perfume sube de la tierra y llega hasta tu trono. Padre de misericordia y de toda bondad, te suplico por el amor y la complacencia que tienes en estas almas: bendice al mundo entero, para que todas las almas juntas canten la gloria de tu misericordia por los siglos sin fin. Amén.

La oración a Jesús cita su propia invitación de Mateo 11, 29, que Torres Amat traduce así: "aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón". Faustina, que apenas tuvo tres años de escuela y pasó su vida religiosa como cocinera, jardinera y portera, conocía este día por dentro. Recemos hoy por los niños, por los que están por nacer y por las personas humildes y escondidas cuya oración nos sostiene a los demás.

Pintura de Jesús sentado en un umbral que abraza a un niño pequeño de túnica roja, mientras madres y niños se acercan y un apóstol observa
Dejad que los niños vengan a mí, de Carl Bloch, pintado para la capilla del palacio de Frederiksborg, en Dinamarca, muestra a Jesús que acerca a su lado a un niño pequeño. ⓘ

Día 7: las almas que veneran de modo especial su misericordia

Hoy tráeme a las almas que veneran y glorifican de modo especial mi misericordia, y sumérgelas en mi misericordia. Estas almas son las que más se dolieron de mi Pasión y las que penetraron más hondo en mi espíritu. Son un reflejo vivo de mi Corazón compasivo. Estas almas resplandecerán con un brillo especial en la vida futura. Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. A cada una la defenderé de modo especial en la hora de su muerte.

Jesús misericordiosísimo, cuyo Corazón es el amor mismo, recibe en la morada de tu Corazón compasivísimo a las almas que veneran y glorifican de modo especial la grandeza de tu misericordia. Estas almas son fuertes con la fuerza de Dios mismo; en medio de todas las aflicciones y contrariedades avanzan confiando en tu misericordia. Están unidas a ti y llevan sobre sus hombros a toda la humanidad. Estas almas no serán juzgadas con severidad, sino que tu misericordia las abrazará en el momento de la muerte.

Padre Eterno, mira con ojos de misericordia a las almas que glorifican y veneran tu mayor atributo, es decir, tu insondable misericordia, y que están encerradas en el Corazón compasivísimo de Jesús. Estas almas son un Evangelio vivo; sus manos están llenas de obras de misericordia, y su corazón, rebosante de alegría, canta al Altísimo un cántico de misericordia. Te suplico, oh Dios, que les muestres tu misericordia según la esperanza y la confianza que pusieron en ti. Que se cumpla en ellas la promesa de Jesús, que dijo que a las almas que veneren esta insondable misericordia suya, él mismo las defendería en la vida, y sobre todo en la hora de la muerte, como a su propia gloria.

Honrar su misericordia nunca es solo cuestión de palabras. La oración al Padre llama a estas almas "un Evangelio vivo", con "las manos llenas de obras de misericordia". Este día podemos hacer una obra de misericordia concreta: una visita, una comida, una deuda perdonada, una llamada a alguien que está solo.

Ilustración en acuarela de un matrimonio mayor que reza la novena en la mesa de la cocina durante la semana de Pascua, con un rosario y un florero de azucenas blancas
Un matrimonio mayor reza la novena en la mesa de la cocina durante la semana de Pascua.

Día 8: las almas del purgatorio

Hoy tráeme a las almas que están en la cárcel del purgatorio y sumérgelas en el abismo de mi misericordia; que los torrentes de mi sangre refresquen su ardor. Todas estas almas son muy amadas por mí; están saldando su deuda con mi justicia. En tu poder está llevarles alivio. Toma del tesoro de mi Iglesia todas las indulgencias y ofrécelas por ellas. ¡Oh, si conocieras su tormento, ofrecerías sin cesar por ellas la limosna del espíritu y pagarías sus deudas con mi justicia!

Jesús misericordiosísimo, que tú mismo dijiste que quieres misericordia, he aquí que introduzco en la morada de tu Corazón compasivísimo a las almas del purgatorio, almas que te son muy queridas y que, sin embargo, deben saldar su deuda con tu justicia. Que los torrentes de sangre y agua que brotaron de tu Corazón apaguen las llamas del fuego del purgatorio, para que también allí sea glorificado el poder de tu misericordia.

Padre Eterno, mira con ojos de misericordia a las almas que sufren en el purgatorio, que están encerradas en el Corazón compasivísimo de Jesús. Te suplico por la dolorosa Pasión de Jesús, tu Hijo, y por la amargura que inundó su santísima alma: muestra tu misericordia a las almas que están bajo tu justa mirada. No las mires de otro modo sino a través de las llagas de Jesús, tu Hijo amadísimo, porque creemos que tu bondad y tu compasión no tienen límites. Amén.

Las almas del purgatorio están salvadas y son "muy amadas", dice Jesús; se purifican antes de ver a Dios y no pueden ayudarse a sí mismas. Nosotros sí podemos. El Señor señala a Faustina las indulgencias de la Iglesia, y la fiesta misma tiene una indulgencia plenaria que se puede ofrecer por los difuntos (vea más abajo). Traiga a este día los nombres de sus propios difuntos y vea también nuestra oración por las almas del purgatorio y la página ¿qué es el purgatorio?.

Pintura de un ángel con túnica amarilla que saca a un alma de las llamas del purgatorio, mientras otras almas tienden las manos hacia la Virgen con el Niño y los santos en las nubes
Un ángel libera a las almas del purgatorio, de Ludovico Carracci, pintado hacia 1610, muestra a un ángel que saca a un alma del fuego que purifica, hacia la Virgen y los santos. ⓘ
Ilustración en estilo grabado de una madre y su hijo que rezan de pie ante una tumba sencilla con una cruz de piedra en un cementerio de pueblo
Una madre y su hijo rezan ante la tumba de un ser querido en un cementerio de pueblo.

Día 9: las almas tibias

Hoy tráeme a las almas tibias y sumérgelas en el abismo de mi misericordia. Estas almas son las que más dolorosamente hieren mi Corazón. En el Huerto de los Olivos mi alma sintió la mayor repugnancia a causa de las almas tibias. Ellas fueron la razón por la que dije: Padre, aparta de mí este cáliz, si es tu voluntad. Para ellas, la última tabla de salvación es acudir a mi misericordia.

Jesús compasivísimo, que eres la compasión misma, introduzco en la morada de tu Corazón compasivísimo a las almas tibias. Que en este fuego de tu amor puro se caldeen estas almas heladas que, semejantes a cadáveres, tanta repugnancia te causan. Oh Jesús compasivísimo, usa la omnipotencia de tu misericordia, atráelas al ardor mismo de tu amor y concédeles el amor santo, porque tú todo lo puedes.

Padre Eterno, mira con ojos de misericordia a las almas tibias, que están encerradas en el Corazón compasivísimo de Jesús. Padre de misericordia, te suplico por la amarga Pasión de tu Hijo y por su agonía de tres horas en la cruz: permite que también ellas glorifiquen el abismo de tu misericordia.

El último día es el más duro de escuchar, porque casi todos conocemos la tibieza por dentro. Las palabras recuerdan la advertencia a la Iglesia de Laodicea en el Apocalipsis (3, 15-16) y la oración de Getsemaní: "Padre mío, si es posible no me hagas beber este cáliz" (Mateo 26, 39, en Torres Amat). Pero aun aquí la puerta queda abierta: la "última tabla de salvación" es la misericordia. En la víspera de la fiesta, es un buen día para confesarse.

Pintura de Cristo arrodillado en oración sobre una roca mientras unos angelitos le muestran los instrumentos de la Pasión, con tres apóstoles dormidos abajo y soldados que llegan desde una ciudad amurallada
La oración en el huerto de Mantegna, pintada hacia 1455-1456, muestra a Cristo que reza solo sobre la roca mientras los tres apóstoles duermen abajo. ⓘ

De dónde viene la novena

Santa Faustina Kowalska (1905-1938) fue una religiosa polaca de la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia. Por indicación de sus confesores llevó un diario espiritual, seis cuadernos publicados como La Divina Misericordia en mi alma, donde anotó lo que entendía que Jesús le pedía. El Diario es la única fuente de la novena, que ocupa los números 1209 a 1229: la introducción de Jesús y, para cada día, su petición ("Hoy tráeme...") y dos oraciones, una dirigida a Jesús y otra al Padre Eterno.

El esquema se repite cada día. Jesús nombra a las almas. La primera oración las lleva "a la morada de tu Corazón compasivísimo". La segunda las presenta al Padre "encerradas en el Corazón compasivísimo de Jesús" y pide misericordia por su Pasión. Esa última idea une la novena con la coronilla, cuya oración en las cuentas pequeñas dice lo mismo: "Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero".

Dos novenas, una fiesta

El Diario habla en realidad de dos novenas antes de la fiesta de la misericordia. En el número 796 Jesús pide una novena de coronillas, la coronilla rezada cada uno de los nueve días, y le une una promesa: en esa novena concederá a las almas toda clase de gracias. La novena de esta página, con sus nueve grupos de almas, es la segunda.

La congregación de Faustina es cuidadosa con lo que se prometió y a quién. En su presentación de la novena explica que, cuando se reza antes de la fiesta, hay que añadir cada día la coronilla, porque la novena de coronillas es la preparación que Jesús pidió. Y añade que la promesa concreta ligada a la novena de nueve intenciones se refería solo a Sor Faustina; los demás, si la rezamos con confianza, podemos esperar las gracias que la confianza alcanza. Por eso las parroquias casi siempre rezan las dos juntas.

Lo que dice la Iglesia

La novena forma parte de una revelación privada, y la Iglesia la trata como tal. En 1959 el Santo Oficio frenó la difusión de la devoción "en las formas propuestas" por Sor Faustina, tras juzgarla a partir de malas traducciones del Diario. El 15 de abril de 1978, después de examinar "muchos documentos originales, desconocidos en 1959", la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe declaró que aquellas prohibiciones ya no eran vinculantes. San Juan Pablo II canonizó a Faustina el 30 de abril de 2000 y en la misma homilía dio al segundo domingo de Pascua, para toda la Iglesia, el nombre de "domingo de la Misericordia divina". La devoción está plenamente aprobada; sus promesas se reciben con confianza, no como dogma. Más sobre su historia en nuestra página de la Divina Misericordia.

Amplio interior moderno y luminoso de una iglesia, con filas de sillas, techo de madera y ventanales, que lleva a un presbiterio con una gran imagen de la Divina Misericordia sobre un sagrario plateado en forma de globo
La basílica de la Divina Misericordia de Cracovia-Łagiewniki, donde reposa Santa Faustina, se llena de peregrinos durante la novena y la fiesta. ⓘ

Por qué la novena empieza el Viernes Santo

Una novena son nueve días de oración antes de una fiesta, a imitación de los días que los apóstoles pasaron en oración con María entre la Ascensión y Pentecostés (Hechos 1, 14). El Domingo de la Misericordia es el domingo siguiente a la Pascua; si contamos nueve días hacia atrás desde el sábado anterior, llegamos siempre al Viernes Santo.

La fecha tiene además su sentido. La novena empieza el día en que fue traspasado el costado de Jesús y salieron sangre y agua (Juan 19, 34), los dos rayos de la imagen de la Divina Misericordia. Atraviesa el silencio del Sábado Santo, entra en la alegría de la Pascua y termina a las puertas del día de la octava. Así caminamos de la cruz a las primeras palabras del Resucitado a los apóstoles en la tarde de Pascua: "La paz sea con vosotros", y el don del poder de perdonar los pecados (Juan 20, 19-23), el Evangelio que se lee el Domingo de la Misericordia.

El Viernes y el Sábado Santo las parroquias tienen el horario lleno, así que muchos rezan los dos primeros días en casa, después de las celebraciones. Desde el Domingo de Pascua, muchas parroquias rezan juntas la novena y la coronilla a las tres de la tarde. En América Latina es frecuente que los grupos de la Divina Misericordia la recen en la parroquia cada día de la octava, antes de la misa vespertina.

El Domingo de la Misericordia y la indulgencia

La novena desemboca en la fiesta. En 2027 el Domingo de la Misericordia es el 4 de abril.

En 2002 la Penitenciaría Apostólica concedió una indulgencia plenaria para ese domingo. Con las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa) y con el alma desprendida de todo afecto al pecado, la obtiene quien ese día participa en prácticas de piedad en honor de la Divina Misericordia, o quien, ante el Santísimo Sacramento, reza el Padre Nuestro y el Credo con una invocación piadosa a Jesús misericordioso, como "Jesús misericordioso, confío en ti". El decreto concede también una indulgencia parcial a quien, con corazón contrito, reza una invocación aprobada a Jesús misericordioso. Las indulgencias se pueden ofrecer por uno mismo o por los difuntos, y eso une la fiesta con el octavo día de la novena. Sobre las indulgencias en general, vea indulgencia plenaria.

La semana de la novena es un buen momento para esa confesión, y muchas parroquias añaden horas de confesiones la tarde del Domingo de la Misericordia.

Rezar la novena en otros momentos del año

Los días del Viernes Santo al sábado de la octava de Pascua son los que Faustina anotó para preparar la fiesta, y la novena de coronillas les pertenece. Pero las nueve intenciones son una escuela de oración para cualquier tiempo. Algunas familias rezan la novena por un pariente moribundo, otras en noviembre por los difuntos, otras antes de una misión parroquial. Fuera del tiempo pascual, récela del mismo modo: las palabras del día, las dos oraciones y, si puede, la coronilla.

Oraciones y santos relacionados

Empecemos el Viernes Santo al pie de la cruz, y digamos con Santa Faustina cada uno de los nueve días: Jesús, en ti confío.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo empieza la novena a la Divina Misericordia en 2027?

El Viernes Santo, 26 de marzo de 2027. Dura nueve días, hasta el sábado 3 de abril, y el Domingo de la Misericordia se celebra el 4 de abril de 2027. Como la Pascua cae el 28 de marzo, el tercer día de la novena es el mismo Domingo de Resurrección.

¿Se reza la coronilla junto con la novena?

Sí, cuando la novena se reza antes de la fiesta. La congregación de Santa Faustina pide añadir cada día la coronilla de la Divina Misericordia, porque Jesús pidió una novena de coronillas como preparación para el Domingo de la Misericordia y prometió, según el Diario (796), conceder en ella toda clase de gracias. Se rezan primero las oraciones del día y después la coronilla.

¿Puedo empezar la novena tarde?

Sí. Una novena es una devoción privada: si empieza uno o dos días tarde, puede comenzar donde está o rezar dos días juntos para terminar el sábado. Lo que importa es la oración, no llevar la cuenta perfecta.

¿Se puede rezar la novena a la Divina Misericordia en otra época del año?

Sí. Las fechas del Viernes Santo al sábado de la octava de Pascua son las que Santa Faustina anotó para preparar la fiesta, pero las nueve intenciones se pueden rezar como novena en cualquier momento: por un enfermo grave, por los difuntos en noviembre o antes de una misión parroquial.

¿Cuáles son las nueve intenciones de la novena?

Día 1, toda la humanidad y en especial los pecadores; día 2, los sacerdotes y los religiosos; día 3, las almas piadosas y fieles; día 4, los paganos y quienes todavía no conocen a Jesús; día 5, los hermanos separados; día 6, las almas mansas y humildes y los niños pequeños; día 7, las almas que veneran de modo especial la misericordia de Dios; día 8, las almas del purgatorio; día 9, las almas tibias.

¿Qué promesa tiene la novena a la Divina Misericordia?

La congregación de Santa Faustina explica que la promesa concreta unida a esta novena de nueve intenciones se refería solo a la propia Sor Faustina. La promesa amplia, toda clase de gracias, pertenece a la novena de coronillas (Diario 796). Quien reza esta novena con confianza puede esperar las gracias que la confianza alcanza. Ninguna de estas promesas es dogma: vienen de una revelación privada que la Iglesia ha aprobado para la devoción.

¿Es lo mismo la novena que la novena de coronillas?

No exactamente. El Diario habla de dos cosas: una novena de coronillas, es decir, la coronilla rezada los nueve días antes de la fiesta, y esta novena con sus propias intenciones y oraciones. Casi todas las parroquias y familias las rezan juntas: primero las oraciones del día y luego la coronilla.

Fuentes

  1. Zgromadzenie Sióstr Matki Bożej Miłosierdzia: Nowenna do Miłosierdzia Bożego (texto polaco, Dz. 1209-1229, del devocionario Jezu, ufam Tobie, Cracovia, 2007). El texto polaco que sigue nuestra traducción
  2. Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia: Novena a la Divina Misericordia. Sobre añadir la coronilla cada día y sobre la promesa hecha solo a Sor Faustina
  3. Marian Fathers of the Immaculate Conception: The Divine Mercy Novena of Chaplets (en inglés)
  4. Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe: Notificación sobre la devoción a la Divina Misericordia en las formas propuestas por Sor Faustina Kowalska (15 de abril de 1978)
  5. Juan Pablo II, Homilía en la canonización de Sor María Faustina Kowalska (30 de abril de 2000)
  6. Penitenciaría Apostólica: Decreto sobre las indulgencias en honor de la Misericordia divina (29 de junio de 2002)
  7. La Sagrada Biblia, traducida de la Vulgata por Félix Torres Amat, Nuevo Testamento (Madrid, 1823), Internet Archive. Mateo 11, 29 y 26, 39; Juan 19, 34 y 20, 19-23 (ortografía actualizada)