Las posadas

Ilustración en estilo acuarela de una procesión de posadas al anochecer, con niños vestidos de María y José que encabezan a los vecinos con velas por una calle de pueblo

Las posadas son una novena de Navidad que se celebra del 16 al 24 de diciembre, en la que los vecinos recuerdan a María y José buscando alojamiento en Belén. Cada noche una procesión con velas va de puerta en puerta cantando para pedir posada; la rechazan, hasta que la última casa abre y todos entran a rezar, cenar y romper la piñata. Nacieron en México en el siglo XVI.

Las posadas son la novena de Navidad que vivimos del 16 al 24 de diciembre, acompañando a María y José en su búsqueda de un lugar donde quedarse en Belén. Posada quiere decir alojamiento, mesón, y el plural nombra las nueve noches. Cada tarde una procesión, con las imágenes de la Virgen María y de San José o con niños vestidos de ellos, se detiene ante varias puertas y pide posada cantando. Desde adentro le responden, también cantando, que no hay lugar. En la última casa la puerta se abre, los peregrinos entran, y la noche se vuelve oración, cena y piñata para los niños.

Es la costumbre de Adviento más querida de México, y se vive también en Guatemala y en las familias y parroquias mexicanas de todo Estados Unidos.

Toda la devoción nace de un solo versículo del Evangelio de San Lucas, que la traducción de Félix Torres Amat dice así:

Y parió a su hijo primogénito, y envolviole en pañales, y recostole en un pesebre; porque no hubo lugar para ellos en el mesón.

El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia de la Santa Sede (n. 97) lo dice con ternura: los fieles "se conmueven al pensar que en la posada no hubo un lugar para José ni para María". Y entre las procesiones de Adviento que representan el camino de José y María hacia Belén nombra expresamente "las 'posadas' de la tradición española y latinoamericana" (n. 99).

Acuarela de una calle de piedra estrecha y empinada de Belén donde José lleva a María en un burro mientras un hombre en una puerta los despide y la gente mira desde escalones y ventanas
James Tissot pintó a San José rechazado en una puerta de Belén mientras María espera en el burro. ⓘSaint Joseph Seeks a Lodging in Bethlehem

¿Cuándo son las posadas 2026?

Las posadas no cambian de fecha. Empiezan cada año el 16 de diciembre y terminan en Nochebuena.

  • Primera posada: miércoles 16 de diciembre de 2026
  • Última posada: jueves 24 de diciembre de 2026, Nochebuena

Las nueve noches forman una novena, la costumbre católica de rezar nueve días antes de una gran fiesta. La tradición mexicana añade otros dos sentidos: los nueve meses que María llevó a Jesús en su seno y las jornadas del camino de Nazaret a Belén. El Evangelio no dice cuánto duró el viaje; como explica José de Jesús Beaumont Galindo, los nueve días se acomodaron a la novena, no porque el camino haya durado eso. Las posadas llegan pocos días después de la fiesta de la Virgen de Guadalupe, el 12 de diciembre, de modo que en México las dos se juntan en una sola temporada de devoción. Para el calendario completo de diciembre, vea Adviento 2026.

El origen de las posadas

Los agustinos de Acolman

La tradición sitúa el origen de las posadas en el convento agustino de San Agustín Acolman, construido en el siglo XVI cerca de las pirámides de Teotihuacán, al noreste de la Ciudad de México. Beaumont Galindo recuerda que los mexicas celebraban en diciembre, en el mes de Panquetzaliztli, la fiesta de Huitzilopochtli, su dios de la guerra, y que probablemente los frailes agustinos aprovecharon esas celebraciones nocturnas para darles un sentido cristiano: acompañar a José y María en su peregrinación a Belén.

Iglesia encalada del siglo XVI con portada plateresca de piedra labrada y espadaña, junto a un ala del convento con arcadas de dos pisos, vista desde el jardín
La iglesia y el convento de San Agustín Acolman, del siglo XVI, donde la tradición mexicana sitúa las primeras posadas. ⓘFoto: Bruno Villaverde, CC BY-SA 3.0

La bula de 1587

El relato que siempre se cuenta es que un fraile de Acolman, fray Diego de Soria, obtuvo en 1587 del papa Sixto V una bula que autorizaba celebrar en la Nueva España unas Misas llamadas "de aguinaldo" del 16 al 24 de diciembre, en los atrios de las iglesias, donde cabían las multitudes de indígenas recién convertidos. Catholic.net y la mayoría de las fuentes católicas mexicanas dan el año 1587; algunas dicen 1586. Sixto V fue papa de 1585 a 1590, así que cualquiera de las dos fechas es posible. No hemos podido ver el texto del documento pontificio, de modo que en esta página tratamos la fecha como tradicional: muy repetida y verosímil, pero no comprobada en el original.

De la Misa al barrio

Con el tiempo crecieron devociones alrededor de esas Misas: la procesión de los peregrinos, el canto de la Letanía lauretana, la petición cantada de posada y, al final, la piñata. Según Beaumont Galindo, a finales del siglo XVIII las posadas ya eran una tradición independiente de las Misas de aguinaldo y se celebraban en los barrios y en las familias de la Nueva España. Se fueron sumando la comida, la música, el rosario y el aguinaldo para cada invitado.

Hoja suelta impresa en papel rojo con una orla grabada de ramas y figuras que enmarca columnas de versos en español bajo el título Los sueños de las posadas
Hoja de versos para las posadas impresa en 1903 por Antonio Vanegas Arroyo, con orla grabada por José Guadalupe Posada. ⓘLos sueños de las posadas o un magnífico aguinaldo

Una posada en la Nochebuena de 1840

Tenemos un testigo de primera mano. Frances Calderón de la Barca, escocesa casada con el primer representante diplomático de España en el México independiente, pasó la Nochebuena de 1840 en casa de una marquesa de la Ciudad de México y lo contó en sus cartas, publicadas en 1843 con el título Life in Mexico. Describe las posadas como "una curiosa mezcla de religión y diversión, pero sumamente bonita" (la traducción es nuestra). A cada dama le dieron una vela encendida, se formó una procesión de dos en dos que recorrió toda la casa adornada de ramas y faroles cantando las letanías, y un grupo de niños vestidos de ángeles se unió a ella.

Ante una puerta, unas voces que representaban a María y José cantaron un himno pidiendo entrar: la noche era fría y oscura y rogaban un techo para pasarla. Un coro desde adentro les negó la entrada, hasta que los de afuera dijeron que la que estaba a la puerta, sin tener dónde reclinar la cabeza, era la Reina del Cielo. Entonces se abrieron las puertas de par en par y la Sagrada Familia entró cantando. Adentro esperaba un gran nacimiento, y un sacerdote tomó al Niño de cera de los brazos de un ángel y lo acostó en la cuna. Es, en lo esencial, la misma posada que vivimos hoy.

Cómo se hace una posada

Una posada típica necesita unas cuantas casas, dos grupos de personas y muchas velas.

  1. Los peregrinos se reúnen. Al anochecer los vecinos se juntan con velas, muchas veces en faroles de papel. Algunos llevan en andas a los peregrinos, pequeñas imágenes de María en un burro y de José; en otros lugares niños hacen de María y José, con un ángel, pastores y a veces un burro de verdad.
  2. El rosario y la letanía. Muchos grupos rezan un misterio o el rosario completo y cantan la Letanía lauretana por el camino.
  3. Pedir posada. En cada casa elegida, el grupo de afuera canta los versos de los peregrinos y la familia de adentro responde con los versos del casero, negándose.
  4. Se abre la puerta. En la última casa los caseros reconocen a María y José, la puerta se abre y todos cantan la bienvenida mientras los peregrinos entran y se arrodillan ante el nacimiento.
  5. La fiesta. Luego vienen el ponche, los tamales, los aguinaldos y la piñata.
Ilustración en estilo acuarela de vecinos que llevan en andas las figuras de María y José por una calle de noche, con velas en las manos
Vecinos que llevan en andas las imágenes de María y José por las calles en una noche de posadas.

La letanía para pedir posada

El canto para pedir posada es un diálogo cantado entre los peregrinos, afuera, y los caseros, adentro. Es un texto popular anónimo, transmitido de generación en generación, y su letra cambia un poco de un pueblo a otro. Damos aquí los versos principales tal como los recoge la revista México Desconocido.

Peregrinos (afuera):

En nombre del cielo

pedimos posada,

pues no puede andar

mi esposa amada.

Caseros (adentro):

Aquí no es mesón,

sigan adelante,

yo no debo abrir,

no sea algún tunante.

Peregrinos:

No seas inhumano,

tennos caridad,

el Dios de los cielos

te lo premiará.

Caseros:

Ya se pueden ir

y no molestar,

porque si me enfado

os voy a apalear.

El intercambio sigue. José dice que vienen rendidos desde Nazaret y que es carpintero, y el casero refunfuña que no le importa el nombre y que lo dejen dormir. Entonces José le dice que la que pide posada es la Reina del Cielo, y todo cambia:

Peregrinos:

Mi esposa es María,

es Reina del Cielo,

y madre va a ser

del Divino Verbo.

Caseros:

¿Eres tú José?

¿Tu esposa es María?

Entren, peregrinos,

no los conocía.

Se abre la puerta y todos cantan juntos:

Entren santos peregrinos, peregrinos,

reciban este rincón,

que aunque es pobre la morada, la morada,

os la doy de corazón.

Es la misma escena que Frances Calderón de la Barca vio en 1840: la puerta se abre cuando los de adentro descubren quién es la que está afuera. Ahí está la enseñanza de las posadas. Cada vez que cerramos la puerta al pobre y al forastero, se la cerramos a María y a José; y cada vez que abrimos, aunque la casa sea pobre, recibimos a Cristo.

Ilustración de estilo óleo de los peregrinos que cantan ante una puerta de madera cerrada mientras la familia responde cantando desde adentro, en una noche de posadas
Los peregrinos cantan ante una puerta cerrada mientras la familia les responde desde adentro.

La piñata

Después de la oración les toca a los niños. La piñata tradicional de posadas es una estrella de siete picos en forma de cono, hecha sobre una olla de barro (hoy muchas veces de cartón) y llena de fruta y dulces. Con los ojos vendados, un niño da vueltas y le pega con un palo mientras todos cantan el "Dale, dale, dale", hasta que se rompe.

Los catequistas mexicanos la han usado desde hace mucho para enseñar. La explicación que siguen dando las fuentes católicas, y que aquí presentamos como catequesis tradicional, no como historia documentada, es esta:

  • Los siete picos son los siete pecados capitales: soberbia, envidia, avaricia, lujuria, gula, pereza e ira.
  • La venda es la fe, que confía sin ver.
  • El palo es la virtud, la fuerza para vencer al pecado.
  • La fruta y los dulces que caen son la misericordia y las gracias de Dios, que llegan a todos.

La agencia vaticana Fides lo resumió de manera más sencilla: romper la piñata simboliza el nacimiento de Cristo, que destruye el pecado. La piñata probablemente llegó a México desde España e Italia, y los misioneros quizá la unieron a una costumbre indígena de romper una olla de barro adornada; su origen exacto no está bien documentado.

Un niño de chamarra roja golpea con un palo una piñata de estrella naranja y verde con picos en forma de cono y tiras de papel, mientras otros niños miran
Niños de Oaxaca le pegan por turnos a una piñata de estrella durante las posadas. ⓘFoto: Nsaum75, CC BY-SA 3.0

La comida y los aguinaldos

  • Ponche navideño: bebida caliente de frutas con caña de azúcar, guayaba, tejocote, manzana, pasas, canela y piloncillo. Algunos adultos le ponen un poco de ron, "con piquete".
  • Tamales: la comida de la temporada, de México a Guatemala.
  • Champurrado: chocolate espeso hecho con masa de maíz, con pan dulce.
  • Buñuelos: discos delgados de masa frita con miel de piloncillo o azúcar.
  • Aguinaldos: bolsitas de dulces, colación, cacahuates, naranjas y guayabas para cada invitado, sobre todo para los niños. La palabra es la misma de las antiguas Misas de aguinaldo: un regalo de Navidad.
Ponche caliente de frutas en un jarrito de barro vidriado naranja, con un trozo de caña de azúcar y una guayaba o tejocote flotando
Ponche navideño caliente en un jarrito de barro, con un trozo de caña. ⓘ

Mientras se reparte el ponche, muchos vecinos se reúnen todavía un rato ante el nacimiento a terminar el rosario antes de la piñata.

Ilustración en estilo tinta de vecinos que rezan el rosario de rodillas en un patio, ante las figuras de los peregrinos y un pequeño nacimiento, antes de romper la piñata
Los vecinos rezan el rosario en el patio ante los peregrinos y el nacimiento, antes de romper la piñata.

Nochebuena y la Misa de Gallo

La novena noche, el 24 de diciembre, los peregrinos por fin son recibidos, muchas veces en la parroquia y no en una casa. Muchas comunidades hacen coincidir la última posada con la Misa de Gallo, la Misa de medianoche de Navidad. En muchos hogares mexicanos esa noche se acuesta al Niño Dios en el pesebre, y la familia le canta canciones de cuna mientras lo mece en una manta: es arrullar al Niño Dios. El tiempo sigue con el Día de Reyes el 6 de enero y termina el Día de la Candelaria, el 2 de febrero, cuando las familias se vuelven a reunir para vestir y presentar al Niño en el templo.

Ilustración de estilo óleo de una familia mexicana en Nochebuena que arrulla al Niño Dios en una manta antes de acostarlo en el pesebre del nacimiento
Una familia arrulla al Niño Dios en Nochebuena antes de acostarlo en el pesebre.
Gente sonriente en una calle llena de noche que estira las manos hacia bolsitas de celofán con dulces y fruta que reparten desde una puerta
Los vecinos reparten aguinaldos, bolsitas de dulces, a una procesión de posadas que pasa por su puerta. ⓘ

Las posadas en Estados Unidos

Las familias mexicanas llevaron las posadas al norte, y hoy las parroquias hispanas de Texas a Chicago las celebran: unas van de casa en casa a la manera antigua, otras viven las nueve noches en el salón parroquial. Algunas posadas públicas se han vuelto parte de la vida de sus ciudades.

Calle Olvera, Los Ángeles. La fundación de comerciantes que la organiza dice que las posadas forman parte de la calle Olvera desde que se abrió como mercado mexicano en 1930. Cada noche, del 16 al 24, voluntarios vestidos de época encabezan una procesión de familias con velas que pide posada de tienda en tienda. Empieza y termina en la Casa Ávila, la casa más antigua de Los Ángeles, y cierra con piñata para los niños, champurrado y pan dulce.

Sala de una antigua casa de adobe con una mesa cubierta de encaje, candeleros de latón, un piano vertical y un cuadro de la Virgen con el Niño en la pared encalada
La sala de la Casa Ávila, en la calle Olvera, donde empieza y termina la procesión de posadas de Los Ángeles. ⓘ

San Antonio. La Sociedad de Conservación de San Antonio organiza cada año una procesión a lo largo del Paseo del Río, con mariachis y miles de luminarias, velas dentro de bolsas de papel.

En las parroquias. En gran parte del suroeste la posada es sencillamente cosa del barrio, organizada por la parroquia o por unas cuantas familias que se turnan para hacer de caseros.

Ilustración en estilo acuarela de una posada en el salón parroquial de una comunidad hispana de Estados Unidos, con niños disfrazados de pastores y ángeles y familias que cantan con velas
Una posada en el salón parroquial de una comunidad hispana de Estados Unidos.

En otros países

En México las posadas se celebran en todas partes, en los pueblos y en los barrios de las ciudades, y "posada" ha llegado a significar también una fiesta de Navidad. Guatemala tiene sus propias posadas, con faroles, tambores y tamales. En Colombia y Ecuador, en las mismas nueve noches, las familias rezan la Novena de Aguinaldos alrededor del pesebre. En Filipinas, el Panunuluyan representa la misma búsqueda de posada en Nochebuena, en la calle o como parte de la Misa de la tarde.

Mesa de desayuno con tamales abiertos sobre hojas de plátano en platos estampados, con una taza de café y una rebanada de pastel de frutas
Tamales navideños guatemaltecos, negros y colorados, abiertos sobre sus hojas de plátano. ⓘFoto: Luis Figueroa, CC BY-SA 3.0

Cómo organizar una posada en casa

  • Elija tres o más puertas, en su propia casa o entre vecinos. Ponga el nacimiento, todavía sin el Niño, detrás de la última.
  • Divida al grupo en peregrinos y caseros, e imprima los versos para que todos puedan cantar.
  • Lleve a María y a José. Use las figuras de su nacimiento, o deje que dos niños hagan de ellos.
  • Rece un misterio del rosario por el camino y lea Lucas 2, 1-7 cuando se abra la puerta.
  • Dé de comer a todos, reparta aguinaldos y deje la piñata para el final.

Pidamos a San José y a la Virgen María, que buscaron posada en Belén, que encuentren siempre abierta la puerta de nuestra casa y de nuestro corazón. Las posadas se viven junto a las demás devociones de la temporada: la corona de Adviento, la novena a la Virgen de Guadalupe, el Día de los Santos Inocentes el 28 de diciembre y el santo de hoy para cada día del año.

Preguntas frecuentes

¿Qué son las posadas?

Una costumbre navideña mexicana, que también se vive en Centroamérica y en las comunidades hispanas de Estados Unidos, en la que una procesión con las imágenes de María y José, o con niños vestidos de ellos, pide alojamiento en varias casas cada una de las nueve noches antes de Navidad. En cada puerta les responden cantando que no hay lugar, hasta que la última casa abre y todos entran a rezar, cenar y romper la piñata.

¿Cuándo son las posadas 2026?

Del miércoles 16 al jueves 24 de diciembre de 2026. Las fechas son las mismas todos los años. La última posada, en Nochebuena, suele terminar en la parroquia a tiempo para la Misa de Gallo.

¿Por qué las posadas duran nueve días?

Porque son una novena, la antigua costumbre católica de rezar nueve días antes de una gran fiesta. La tradición mexicana también explica las nueve noches como los nueve meses que María llevó a Jesús en su seno, o como las jornadas del camino de Nazaret a Belén; el Evangelio no dice cuánto duró ese viaje.

¿Qué significa la piñata de las posadas?

En la catequesis tradicional, los siete picos de la piñata son los siete pecados capitales, la venda en los ojos es la fe, el palo es la virtud que vence al pecado, y los dulces y frutas que caen son las gracias y la misericordia de Dios. Son explicaciones de catequesis, no un origen documentado, pero se siguen enseñando en México.

¿Qué se canta en las posadas?

La letanía para pedir posada, un diálogo cantado entre los peregrinos que están afuera y los caseros que están adentro, y al abrir la puerta el "Entren santos peregrinos". Durante el camino se reza el rosario y se canta la Letanía lauretana, y después se cantan villancicos y el "Dale, dale, dale" de la piñata.

¿Qué se come en las posadas?

Ponche caliente de frutas con caña, guayaba y tejocote; tamales; buñuelos; champurrado o chocolate; y para los niños, los aguinaldos, bolsitas con dulces, cacahuates, naranjas y colación.

Fuentes

  1. Catholic.net: La Novena de Navidad (las posadas), por José de Jesús Beaumont Galindo. Acolman, fray Diego de Soria y la bula de Sixto V (1587), las Misas de aguinaldo, las posadas como costumbre independiente a fines del siglo XVIII
  2. Congregación para el Culto Divino: Directorio sobre la piedad popular y la liturgia (2001), nn. 97 y 99
  3. Frances Calderón de la Barca, Life in Mexico (1843), carta trigésima, Project Gutenberg. Testimonio directo de una posada en la Ciudad de México en la Nochebuena de 1840
  4. México Desconocido: Letanía para pedir posada y cantos (texto tradicional). Texto de los versos tradicionales citados en esta página
  5. La Sagrada Biblia, traducida de la Vulgata por Félix Torres Amat (1823-1825), Internet Archive. Lucas 2, 7 (ortografía actualizada)
  6. Library of Congress: Los sueños de las posadas o un magnífico aguinaldo (hoja suelta, 1903)
  7. Agenzia Fides: Mexicans revive Las Posadas tradition (22 de diciembre de 2004)
  8. Olvera Street Merchants Association Foundation: Las Posadas on Olvera Street