Virgen de Fátima
La Virgen de Fátima es la Santísima Virgen María tal como se apareció a tres pastorcitos portugueses, Lucía y sus primos Francisco y Jacinta Marto, seis veces entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917. La Iglesia aprobó las apariciones en 1930. Pidió el rosario diario, la penitencia y la devoción a su Inmaculado Corazón, y su fiesta es el 13 de mayo.
reportado Muchos testigos contaron que el 13 de octubre de 1917 el sol pareció temblar y "bailar" en el cielo ante una enorme multitud.
¿Quién es la Virgen de Fátima?
La Virgen de Fátima es la Santísima Virgen María tal como se apareció, en apariciones que la Iglesia ha juzgado dignas de crédito, a tres pastorcitos cerca de la aldea de Fátima, en las sierras del centro de Portugal, en 1917. Los niños eran Lucía dos Santos, de diez años, y sus primos Francisco y Jacinta Marto, de nueve y siete. Seis veces, entre mayo y octubre, una Señora vestida de blanco les habló en un potrero pedregoso llamado Cova da Iria. En la última aparición les dijo quién era: "la Señora del Rosario".

Fátima tiene dos rasgos que la distinguen entre las apariciones marianas. Vino acompañada de una señal pública, el "milagro del sol" del 13 de octubre de 1917, que contaron decenas de miles de personas y hasta la prensa laica de Lisboa. Y dejó un "secreto" en tres partes, la última de las cuales el Vaticano guardó sellada hasta el año 2000. El documento con que la Santa Sede la publicó dice sin rodeos que Fátima es "sin duda la más profética de las apariciones modernas".
Casi todo lo que sabemos de las palabras de la Virgen viene de Lucía. Francisco y Jacinta murieron niños, en la epidemia de gripe de 1918 a 1920. Lucía se hizo religiosa, escribió sus Memorias entre 1935 y 1993 y vivió hasta 2005. El párroco de Fátima, Manuel Marques Ferreira, también interrogó a los niños después de las apariciones de 1917 y puso por escrito sus respuestas; el santuario las ha publicado en su edición crítica de los documentos, y su versión en español es la que seguimos aquí.
El Ángel de la Paz (1916)
Antes de la Virgen vino un ángel. Lucía escribió en su cuarta memoria que en 1916 un ángel se apareció tres veces a los tres niños mientras cuidaban los rebaños de sus familias. La primera vez, en un peñasco llamado Loca do Cabeço, les dijo: "¡No temáis! Soy el Ángel de la Paz. Orad conmigo". Se arrodilló, inclinó la frente hasta el suelo y les enseñó una oración. En el verano se presentó como "el Ángel de Portugal". En el otoño volvió con un cáliz y una Hostia, les dio la comunión y les enseñó una oración de adoración a la Santísima Trinidad.

Las apariciones de 1917
Las palabras que citamos vienen de las Memorias de Lucía y de los interrogatorios del párroco, tal como los publica en español el Santuario de Fátima.
13 de mayo: "Soy del Cielo"
El 13 de mayo de 1917, los niños jugaban a construir una pared de piedras en Cova da Iria cuando vieron un resplandor que tomaron por un relámpago. Luego vieron a la Señora sobre una pequeña encina. "¡No tengáis miedo! ¡Yo no os voy a hacer daño!", les dijo. Lucía le preguntó de dónde era, y ella respondió: "Soy del Cielo". Les pidió que volvieran el día 13 de cada mes durante seis meses y les preguntó si querían ofrecerse a Dios para soportar los sufrimientos que Él quisiera enviarles, en reparación por los pecados y por la conversión de los pecadores. Ellos dijeron que sí. Sus últimas palabras ese día fueron: "Recen el Rosario todos los días, para alcanzar la paz para el mundo y el fin de la guerra".

Jacinta no pudo guardar el secreto. Esa noche, como recordó el papa Francisco en 2017, le dijo a su mamá: "Hoy he visto a la Virgen".
13 de junio: el Inmaculado Corazón
En junio fueron con los niños unas 50 o 60 personas. La Señora les anunció que pronto se llevaría al cielo a Jacinta y a Francisco, pero que Lucía se quedaría más tiempo: "Jesús quiere servirse de ti para hacerme conocer y amar. Él quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón". Cuando Lucía preguntó con pena si se quedaría sola, la Virgen le respondió: "Yo nunca te dejaré. Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios". Los niños vieron entonces, delante de la mano derecha de la Virgen, un corazón rodeado de espinas.
13 de julio: el secreto
El 13 de julio había varios miles de personas. La Virgen prometió: "En octubre diré quién soy, lo que quiero, y haré un milagro que todos podrán ver, para creer". Luego mostró a los niños la visión en tres partes que se conoce como el secreto de Fátima, y les enseñó una oración para rezar después de cada misterio del rosario.
Agosto: presos en Ourém
El 13 de agosto, el administrador del concejo de Vila Nova de Ourém, Artur de Oliveira Santos, se llevó a los tres niños antes de que llegaran a Cova da Iria y los retuvo tres días, presionándolos para que revelaran el secreto. No lo hicieron. La Virgen se les apareció el 19 de agosto en otro lugar, Valinhos, y les dijo con tristeza: "Rezad, rezad mucho y haced sacrificios por los pecadores".

13 de septiembre
Los caminos estaban llenos. El santuario calcula que había entre 20.000 y 30.000 personas. La Virgen repitió el pedido del rosario y volvió a prometer el milagro para octubre.
13 de octubre: "Soy la Señora del Rosario"
El último día, bajo una lluvia fría, una multitud de entre 50.000 y 70.000 personas llenó Cova da Iria. La Virgen pidió que se construyera allí una capilla en su honor y dijo quién era: "la Señora del Rosario". Pidió que se siguiera rezando el rosario todos los días y, con un aspecto más triste, añadió: "¡No ofendan más a Nuestro Señor que ya está muy ofendido!". Al elevarse, abrió las manos y su luz se reflejó en el sol. Los niños vieron después junto al sol a San José con el Niño bendiciendo al mundo, luego a Nuestro Señor con la Virgen de los Dolores, y por último a la Virgen como Virgen del Carmen.
El milagro del sol
Lo que vio la multitud hacia el mediodía solar del 13 de octubre de 1917 es la parte mejor documentada de Fátima y la más discutida. Como el milagro se había anunciado con meses de anticipación, los periódicos de Lisboa enviaron reporteros, y varios de ellos eran abiertamente hostiles a la Iglesia. El misionero de la Consolata John De Marchi, que pasó años entrevistando a los testigos, reunió sus crónicas en La verdadera historia de Fátima.
Avelino de Almeida, que antes se había burlado de las apariciones en el diario anticlerical O Século, escribió en la edición del 15 de octubre que, ante los ojos asombrados de la gente, "el sol tembló, hizo movimientos bruscos nunca vistos, fuera de todas las leyes cósmicas: el sol 'bailó', según la expresión típica de los campesinos" (nuestra traducción).

Otro testigo, el doctor Almeida Garrett, profesor de la Universidad de Coimbra, describió el sol como un disco de borde nítido, luminoso y brillante, que no hacía daño a la vista, y lo comparó con una rueda de nácar.

Es un milagro reportado. Los testimonios son muchísimos, pero no son idénticos. De Marchi reconocía que los relatos varían en los detalles, y cita a una testigo que recordaba a una mujer devota que lloraba amargamente porque no había visto nada. La declaración del obispo en 1930 se refería a las visiones de los niños; la Iglesia no ha hecho un juicio aparte sobre lo que ocurrió en el cielo.
Los tres secretos de Fátima
El "secreto" fue una sola visión en tres partes, que según Lucía recibieron el 13 de julio de 1917 con la orden de no revelarla. Lucía escribió las dos primeras partes en su tercera memoria, en 1941.
La primera y la segunda parte
La primera parte fue una visión del infierno, que Lucía describió como un mar de fuego. Escribió que los niños habrían muerto de espanto si la Virgen no les hubiera prometido antes llevarlos al cielo.
La segunda parte explicaba lo que habían visto. Para salvar a las almas, dijo la Virgen, Dios quería establecer en el mundo la devoción a su Inmaculado Corazón. Anunció que la guerra iba a terminar, pero que si los hombres no dejaban de ofender a Dios vendría otra peor. Pidió la consagración de Rusia a su Inmaculado Corazón y la comunión reparadora de los primeros sábados, y terminó con una promesa que la Santa Sede publicó así: "Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará".
La tercera parte
Lucía escribió la tercera parte el 3 de enero de 1944 en Tuy, en Galicia, por orden de su obispo. Se guardó en un sobre lacrado que, según ella, no debía abrirse antes de 1960, y en 1957 pasó a los archivos del Santo Oficio, en Roma. San Juan XXIII la leyó en 1959 y decidió no publicarla; San Pablo VI la leyó en 1965 e hizo lo mismo. Siguieron décadas de especulaciones.

El 26 de junio de 2000, la Congregación para la Doctrina de la Fe la publicó completa. Lucía describe un ángel con una espada de fuego que gritaba "¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!", y luego a "un Obispo vestido de Blanco", que los niños presintieron que era el Santo Padre, subiendo con obispos, sacerdotes, religiosos y laicos una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran cruz de maderos toscos. Antes de llegar atravesó una gran ciudad medio en ruinas, rezando por las almas de los muertos que encontraba, y al pie de la cruz fue muerto por un grupo de soldados.
La interpretación de la Iglesia
La Santa Sede leyó la visión como una imagen simbólica de la persecución de la Iglesia en el siglo XX, que para San Juan Pablo II culminó en el atentado de 1981. En su comentario teológico, el cardenal Joseph Ratzinger, futuro Benedicto XVI, advirtió que la visión "no es una película anticipada del futuro, de la cual nada podría cambiarse", y resumió su enseñanza así: "la oración es más fuerte que las balas, la fe más potente que las divisiones".
La aprobación de la Iglesia
El obispo de Leiria, José Alves Correia da Silva, abrió un proceso canónico diocesano para estudiar los hechos. El 13 de octubre de 1930, en una carta pastoral sobre el culto de Nuestra Señora de Fátima, declaró "dignas de crédito las visiones de los niños en Cova de Iria", como recoge la cronología del santuario.
El comentario del cardenal Ratzinger explica qué significa esa aprobación. Citando al teólogo Edouard Dhanis, dice que la aprobación eclesiástica de una revelación privada contiene tres elementos: el mensaje no contiene nada contra la fe y las buenas costumbres, es lícito hacerlo público, y los fieles están autorizados a darle en forma prudente su adhesión. Y añade: "Es una ayuda que se ofrece, pero no es obligatorio hacer uso de la misma". Los católicos acogemos Fátima con gratitud precisamente así: como una ayuda que nos lleva de vuelta al Evangelio, a la conversión y a la oración.
Pontevedra, Tuy y los cinco primeros sábados
La historia de Fátima no terminó en 1917, y su segunda parte ocurrió en tierras de habla hispana. Lucía contó otras apariciones después de entrar a la vida religiosa, en Galicia.
Pontevedra, 1925. El 10 de diciembre de 1925, cuando era postulante de las Hermanas Doroteas en Pontevedra, Lucía dijo que se le apareció la Virgen con el Niño Jesús y le mostró un corazón rodeado de espinas. La Virgen prometió asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para la salvación a quienes, durante cinco meses seguidos, el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen cinco decenas del rosario y le hagan compañía quince minutos meditando sus misterios, con intención de desagraviarla.

El Santuario de Fátima sigue celebrando esta devoción el primer sábado de cada mes, y en muchas parroquias de América se reza el rosario ese día delante de la imagen de la Virgen de Fátima.

Tuy, 1929. El 13 de junio de 1929, en la capilla de las Doroteas de Tuy, Lucía tuvo una visión de la Santísima Trinidad, y la Virgen le dijo que había llegado el momento de que el Santo Padre, en unión con todos los obispos del mundo, consagrara Rusia a su Inmaculado Corazón. San Juan Pablo II hizo un acto de consagración en 1981, lo repitió en Fátima en 1982, y el 25 de marzo de 1984, en la plaza de San Pedro y en unión espiritual con los obispos del mundo, consagró a todos los hombres y pueblos al Inmaculado Corazón de María. La Santa Sede publicó en el año 2000 una carta de Lucía de 1989 en la que ella confirmaba que la consagración se había hecho como la Virgen la pidió.
Los milagros de Fátima
- El milagro del sol (reportado): el 13 de octubre de 1917, descrito arriba.
- La curación de Emília Santos (aprobado): el milagro reconocido para la beatificación de Francisco y Jacinta. Según la cronología del santuario, San Juan Pablo II promulgó el decreto el 28 de junio de 1999.
- La curación de Lucas Baptista (aprobado): el milagro de la canonización. En 2013, un niño brasileño de cinco años cayó de una ventana desde unos seis metros y sufrió una lesión cerebral grave. Sus padres y una comunidad de carmelitas rezaron a Francisco y Jacinta, y el niño se recuperó sin secuelas. La Santa Sede aceptó la curación como inexplicable para la medicina, y el papa Francisco canonizó a los dos pastorcitos el 13 de mayo de 2017.
- La vida de San Juan Pablo II (reportado): el 13 de mayo de 1981, aniversario de la primera aparición, el Papa recibió un disparo en la plaza de San Pedro. Más tarde dijo que "una mano materna guió la trayectoria de la bala". Los fieles vemos en su supervivencia la protección de la Virgen; la Iglesia no la examinó como milagro formal.
Francisco, Jacinta y Lucía
Francisco Marto enfermó de gripe en el otoño de 1918 y murió en su casa de Aljustrel el 4 de abril de 1919, a los diez años. Jacinta, enferma al mismo tiempo, murió en un hospital de Lisboa el 20 de febrero de 1920, a los nueve. San Juan Pablo II los beatificó en Fátima el 13 de mayo de 2000, y el papa Francisco los canonizó allí el 13 de mayo de 2017. El santuario recuerda que su causa abrió el camino para que la Iglesia reconociera la santidad de niños que no murieron mártires. Su fiesta es el 20 de febrero.
Lucía entró con las Doroteas en 1925 y en 1948 se hizo carmelita en Coímbra, con el nombre de Hermana María Lucía de Jesús y del Inmaculado Corazón. Murió en el Carmelo de Coímbra el 13 de febrero de 2005, a los 97 años, y su causa de beatificación está abierta. Los tres descansan en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario: Francisco desde 1952, Jacinta desde 1951 y Lucía, junto a su prima, desde 2006.
Símbolos de la Virgen de Fátima en el arte
Casi todas las imágenes de la Virgen de Fátima copian, más o menos fielmente, la imagen de madera de la Capilla de las Apariciones. Así se la reconoce:
- Vestido y manto blancos, que le cubren la cabeza y le llegan a los pies, con orla dorada en los bordes. Muchas imágenes añaden una pequeña estrella dorada cerca del borde de la túnica.
- Las manos juntas sobre el pecho, con un rosario blanco que cuelga de ellas: la oración que pidió en cada aparición.
- Una pequeña encina bajo sus pies, a veces con una nubecita: el árbol de Cova da Iria sobre el que se apareció.
- Los tres pastorcitos arrodillados ante ella, a menudo con algunas ovejas, en pinturas y grupos escultóricos.
- Un corazón rodeado de espinas, a veces sobre el pecho, por el Inmaculado Corazón que mostró en junio de 1917 y en Pontevedra.
- Una corona: desde 1946 la imagen de Fátima se corona en las grandes fiestas, y muchas copias la llevan siempre.
La imagen de la capilla la talló en cedro del Brasil el escultor José Ferreira Thedim, y la regaló en 1920 un devoto de Torres Novas. Una segunda imagen, hecha según las indicaciones de Lucía y coronada en 1947, se convirtió en la Imagen Peregrina, que ha recorrido decenas de países. En muchas parroquias, imágenes de la Virgen de Fátima salen en procesión por las calles en sus fiestas.

El Santuario de Fátima
La Capilla de las Apariciones
La capillita que pidió la Virgen se construyó en 1919 en el lugar de las apariciones, y el pedestal de la imagen marca dónde estaba la encina. En 1922 la volaron con dinamita, y fue reconstruida al año siguiente. Sigue siendo una sencilla capilla de campo, protegida hoy por un gran pórtico abierto que se añadió para la primera visita de San Juan Pablo II, en 1982.

La bala en la corona
La Santa Sede cuenta que, en una visita a Roma del obispo de Leiria-Fátima, San Juan Pablo II decidió entregarle "la bala, que quedó en el jeep después del atentado, para que se custodiase en el Santuario", y que por iniciativa del obispo fue después engarzada en la corona de la imagen de la Virgen de Fátima. El Papa había ido a Fátima el 13 de mayo de 1982, un año después del atentado, a dar gracias.
Las basílicas
La Basílica de Nuestra Señora del Rosario se levanta donde los niños construían su paredcita cuando vieron el primer resplandor. Su alta torre domina la explanada, y en su interior descansan los tres videntes.

Al otro lado de la inmensa explanada de oración está la moderna Basílica de la Santísima Trinidad, dedicada en 2007. Cerca de la capilla todavía crece la gran encina bajo la cual los niños y los primeros peregrinos rezaban el rosario; el santuario aclara que la Virgen no se apareció sobre ella. De noche, miles de peregrinos rodean la capilla con velas encendidas.

Fiesta y peregrinaciones
Celebramos a la Virgen de Fátima el 13 de mayo, memoria libre en el calendario romano general. Las grandes peregrinaciones al santuario son los días 12 y 13 de cada mes, de mayo a octubre, y en muchas parroquias se reza el rosario ante su imagen el día 13 de cada mes. San Pablo VI peregrinó a Fátima en 1967, San Juan Pablo II en 1982, 1991 y 2000, Benedicto XVI en 2010 y Francisco en 2017, para el centenario.
En la homilía de la canonización, el papa Francisco dijo a los peregrinos: "¡Tenemos una Madre, tenemos una Madre!". Es el centro de Fátima: una Madre que viene a recordarnos la luz de Dios y nos lleva a su Hijo.
Oraciones de Fátima
Estas son las oraciones que, según Lucía, enseñaron el Ángel y la Virgen a los pastorcitos. Damos el texto en español que publica el Santuario de Fátima, salvo la oración del rosario, que damos en la forma en que se reza habitualmente en América.
Oración del perdón, enseñada por el Ángel (1916):
¡Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo! ¡Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman!
Oración del Ángel a la Santísima Trinidad (1916):
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación de los ultrajes con los que Él es ofendido. Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pecadores.
Oración para después de cada misterio del rosario, enseñada por la Virgen el 13 de julio de 1917:
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
El santuario la publica en una forma más breve y cercana al original portugués: "¡Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitadas!".
Oración del sacrificio, enseñada por la Virgen:
¡Oh Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados que tanto ofenden al Inmaculado Corazón de María!
Oración que los niños dijeron "por un impulso íntimo" el 13 de mayo de 1917:
¡Oh Santísima Trinidad, yo te adoro. Dios mío, Dios mío, yo te amo en el Santísimo Sacramento!
La Iglesia tiene además una oración colecta propia para la memoria del 13 de mayo en el Misal Romano, que pide perseverar en la penitencia y la oración por la salvación del mundo. Su traducción oficial pertenece a las conferencias episcopales, y la escuchamos en la misa de ese día.
Oración a la Virgen de Fátima
No hay una única oración "oficial" a la Virgen de Fátima. Esta la escribió el Pastor Lyvers, curador de este sitio, para quien quiera dirigirse a ella con palabras sencillas:
Virgen de Fátima, Señora del Rosario, que viniste a tres niños pobres para pedirnos oración y conversión: enséñanos a rezar el rosario cada día, a ofrecer nuestros sacrificios por los pecadores y a refugiarnos en tu Inmaculado Corazón. Te encomendamos la paz del mundo, nuestras familias y a los que están más lejos de Dios. Llévanos siempre a tu Hijo Jesús. Amén.
Oración del Pastor Lyvers a la Virgen de Fátima.
Termine con un Ave María y, si puede, con un misterio del rosario. Aprenda a rezarlo paso a paso en nuestra guía de cómo rezar el rosario, y conozca a la otra gran aparición moderna, la Virgen de Lourdes, y todas las advocaciones de la Virgen María.
Virgen de Fátima, ruega por nosotros.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasó en Fátima en 1917?
Tres pastorcitos, Lucía (10 años), Francisco (9) y Jacinta (7), contaron que una Señora vestida de blanco y "más brillante que el sol" se les apareció en Cova da Iria el 13 de mayo de 1917, y luego el día 13 de cada mes hasta octubre (en agosto, el día 19, en Valinhos). Les pidió rezar el rosario todos los días por la paz y el fin de la guerra. El 13 de octubre se reunieron entre 50.000 y 70.000 personas, y muchas contaron que vieron "bailar" el sol.
¿Cuáles son los tres secretos de Fátima?
Son tres partes de un mismo mensaje que, según Lucía, la Virgen les confió el 13 de julio de 1917. La primera fue una visión del infierno. La segunda habló de la devoción al Inmaculado Corazón de María, de otra guerra y de la consagración de Rusia. La tercera, escrita en 1944 y publicada por el Vaticano en el año 2000, es la visión de un "Obispo vestido de Blanco" que muere junto con muchos otros en una montaña, al pie de una gran cruz.
¿Qué fue el milagro del sol?
El 13 de octubre de 1917, después de una mañana de lluvia, muchos de los presentes en Cova da Iria vieron que el sol palidecía, giraba, cambiaba de color y parecía caer hacia la tierra. Hasta el diario anticlerical O Século de Lisboa lo contó en su portada. No todos lo vieron, y la Iglesia nunca lo ha definido formalmente como milagro; es un hecho reportado.
¿Está aprobada la Virgen de Fátima por la Iglesia?
Sí. Después de un proceso canónico diocesano, el obispo de Leiria, José Alves Correia da Silva, declaró el 13 de octubre de 1930 "dignas de crédito" las visiones de los niños en Cova da Iria. Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco peregrinaron a Fátima, y Francisco y Jacinta fueron canonizados en 2017. Como toda revelación privada, no forma parte del depósito de la fe: es una ayuda que la Iglesia nos ofrece.
¿Cuándo es la fiesta de la Virgen de Fátima?
El 13 de mayo, aniversario de la primera aparición. Es memoria libre en el calendario romano general. En muchos lugares también se celebra el 13 de octubre, aniversario de la última aparición y del milagro del sol, y el día 13 de cada mes se reza el rosario en su honor.
¿Qué son los cinco primeros sábados?
Una devoción que, según Lucía, la Virgen pidió en Pontevedra (España) el 10 de diciembre de 1925. Durante cinco primeros sábados de mes seguidos, el fiel se confiesa, comulga, reza cinco decenas del rosario y acompaña a la Virgen quince minutos meditando sus misterios, todo con intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María.
¿Cuál es la oración de la Virgen de Fátima?
La más conocida es la que la Virgen enseñó el 13 de julio de 1917 para rezar después de cada misterio del rosario: "Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia". El Ángel de la Paz enseñó otras dos en 1916. Todas están completas en esta página.
¿Por qué hay una bala en la corona de la Virgen de Fátima?
San Juan Pablo II recibió un disparo en la plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981, aniversario de la primera aparición, y atribuyó a la Virgen de Fátima haber sobrevivido. Entregó al santuario la bala que había quedado en el vehículo después del atentado, y por iniciativa del obispo de Leiria-Fátima fue engarzada en la corona de la imagen.
Fuentes
- Congregación para la Doctrina de la Fe: El mensaje de Fátima (26 de junio de 2000), Santa Sede. Texto de las tres partes del secreto, el comentario del cardenal Ratzinger y la historia de la bala en la corona
- Santuario de Fátima: Narrativa de las apariciones de Fátima
- Santuario de Fátima: Cronología
- Santuario de Fátima: Oraciones de Fátima. Texto en español de las oraciones del Ángel y de la Virgen
- Santuario de Fátima: Primeros sábados
- Francisco, Homilía en la canonización de Francisco y Jacinta Marto, Fátima, 13 de mayo de 2017, Santa Sede
- John De Marchi, The True Story of Fatima (1956), EWTN Library (copia archivada), en inglés. Los testimonios de los periodistas sobre el milagro del sol
- CBS News (AP): Brazilian boy's survival after brain injury is Fatima "miracle," parents say (11 de mayo de 2017), en inglés. El milagro aprobado para la canonización de Francisco y Jacinta