Señor de los Milagros

Ilustración en estilo óleo de las andas de plata del Señor de los Milagros, llenas de velas y flores, llevadas por cargadores con hábito morado entre una multitud al atardecer, con humo de incienso
Ilustración

El Señor de los Milagros es una imagen de Cristo crucificado que un esclavo angoleño pintó hacia 1651 en un muro de adobe del barrio de Pachacamilla, en Lima. El muro quedó en pie en el terremoto de 1655, y desde 1687 la imagen sale en procesión. Hoy se venera en el santuario de las Nazarenas y cada octubre, el mes morado, millones de peruanos la acompañan.

tradicional Según la tradición, el muro de adobe con la imagen de Cristo quedó en pie cuando el terremoto de 1655 derribó las casas de Pachacamilla, y otra vez en el terremoto de 1687.

¿Quién es el Señor de los Milagros?

El Señor de los Milagros es Jesucristo crucificado, honrado en una imagen que un esclavo angoleño pintó en un muro de adobe de Lima a mediados del siglo XVII. Ese muro quedó en pie cuando un terremoto derribó todo a su alrededor, y desde entonces los limeños se han acogido a él cada vez que tiembla la tierra y cada vez que tiembla la vida. Hoy la pared pintada está en el altar mayor del santuario de las Nazarenas, y cada octubre una copia al óleo recorre las calles de Lima en una de las procesiones más grandes del mundo católico.

No es otro Cristo ni un santo. Es el mismo Señor que murió por nosotros en la cruz, al que los peruanos llaman con cariño el Cristo Morado, el Cristo Moreno o el Señor de los Temblores. Por eso esta devoción nos lleva a lo más hondo de la fe: a la Pasión, a la conversión y a la misericordia.

El muro pintado del Señor de los Milagros en el altar mayor de las Nazarenas, entre columnas doradas, con Cristo en la cruz, Dios Padre y la paloma arriba, y la Virgen y María Magdalena al pie
El muro original del Señor de los Milagros, en el altar mayor del santuario de las Nazarenas de Lima. ⓘ

Historia del Señor de los Milagros

Un Cristo pintado en Pachacamilla

A mediados del siglo XVII, el barrio de Pachacamilla, en las afueras de la Lima de entonces, era un lugar de chacras y casas humildes. Allí tenía su local la cofradía de los negros angoleños, esclavos y libertos traídos de Angola. Hacia 1651, uno de ellos pintó en una de las paredes de adobe un Cristo crucificado. No era un pintor de oficio, y su nombre no se conoce con certeza: el historiador Raúl Porras Barrenechea lo llamó Pedro Dalcón o Benito, pero ningún documento lo confirma. Pintó para que sus hermanos tuvieran ante quién rezar.

Es hermoso pensarlo: la imagen más amada del Perú salió de las manos de un hombre esclavizado, que no tenía nada y que dejó a toda una nación un Cristo para contemplar.

Ilustración en estilo grabado de un hombre africano que pinta con un pincel un Cristo crucificado sobre un muro de adobe, en un patio humilde de la Lima del siglo XVII
Un hombre de la cofradía de Angola pinta a Cristo crucificado en un muro de adobe de Pachacamilla.

El terremoto de 1655

En noviembre de 1655 un gran terremoto sacudió Lima. Las casas de Pachacamilla se vinieron abajo, y también casi todas las paredes del local de la cofradía. El muro del Cristo quedó en pie. Ese hecho, que los vecinos tuvieron por milagro, es el comienzo de la devoción. Lo contamos como tradicional: lo transmitieron los testigos y lo recogieron los cronistas, pero la Iglesia no lo examinó como milagro.

Con los años, según la tradición, un vecino llamado Antonio León se encargó de cuidar el muro, le puso un pequeño altar y lo hizo un lugar de oración. Los viernes por la noche se reunía gente a cantar y rezar ante la imagen.

Ilustración en estilo óleo de casas de adobe derrumbadas tras un terremoto, entre las que un solo muro sigue en pie con la pintura de Cristo crucificado
Entre las casas derrumbadas por el terremoto, el muro del Cristo sigue en pie.

La orden de borrar la imagen (1671)

Aquellas reuniones nocturnas, sin permiso del párroco de San Marcelo, preocuparon a las autoridades eclesiásticas y civiles, que en septiembre de 1671 ordenaron borrar la pintura. Lo que pasó después lo cuentan las crónicas del monasterio, y lo damos como reportado: el primer pintor que subió a borrarla bajó temblando y se negó a seguir; un segundo hombre tampoco pudo hacerlo; y un soldado declaró que la imagen se veía más hermosa y que la corona de espinas había reverdecido. La orden se revocó. El 14 de septiembre, fiesta de la Exaltación de la Cruz, se celebró la primera misa oficial ante el muro.

Dibujo a tinta de un pintor colonial en una escalera ante un muro con la imagen de Cristo, que baja la mano con el pincel sin atreverse a borrarla, mientras un soldado y un sacerdote lo observan
Un pintor en una escalera no se atreve a borrar la imagen del Cristo, ante un soldado y un sacerdote.

1687: la primera procesión

El 20 de octubre de 1687 otro terremoto, seguido de un maremoto en el Callao, derribó la ermita que se había levantado alrededor de la pared. Una vez más el muro quedó en pie. Un devoto, Sebastián de Antuñano, mandó hacer una copia al óleo de la imagen, y esa copia salió por primera vez en procesión por las calles de Lima ese mismo año. Es la imagen que sale todavía hoy en las andas; el muro original nunca se ha movido.

Antuñano compró los terrenos alrededor del muro en 1684 y en 1700 donó la capilla y las tierras al beaterio de las Nazarenas. En 1715 el Cabildo de Lima declaró al Señor de los Milagros patrono de la ciudad.

El terremoto de 1746 y el 28 de octubre

La noche del 28 de octubre de 1746 un terremoto destruyó casi toda Lima, y el maremoto arrasó el Callao. Desde entonces la imagen sale cada 28 de octubre, en memoria de aquella noche y para pedir a Cristo que proteja la ciudad. Por eso la devoción quedó unida para siempre al mes de octubre.

Las Nazarenas, guardianas del Cristo

La custodia de la imagen la tienen desde hace tres siglos las monjas Nazarenas. Su fundadora fue Antonia Maldonado, una mujer nacida en Guayaquil que tomó el nombre de Antonia Lucía del Espíritu Santo y reunió en Lima un beaterio de mujeres que querían vivir en oración y penitencia junto al Cristo de Pachacamilla. Deseaba un monasterio con la regla de Santa Teresa, pero no llegó a verlo. Su sucesora, Sor Josefa de la Providencia, trabajó dieciocho años hasta obtener la aprobación del rey Felipe V (1720) y del papa Benedicto XIII (1727). El monasterio de Carmelitas Descalzas Nazarenas se inauguró el 11 de marzo de 1730.

La iglesia actual se construyó por orden del virrey Manuel Amat y Juniet y se inauguró el 21 de enero de 1771. Los terremotos obligaron a restaurarla muchas veces, y el de 1966 dejó en ruinas el viejo monasterio, que se reconstruyó dos años después. El muro pintado sigue en el altar mayor, donde se puede visitar todo el año.

La procesión de octubre, el mes morado

Cada octubre Lima se viste de morado. La imagen sale de las Nazarenas en sus andas de plata, llevadas en hombros por las cuadrillas de la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas, y recorre durante horas el centro de la ciudad. Los recorridos tradicionales son el primer sábado de octubre, cuando la imagen va a la Catedral; el 18 y el 19 de octubre; el 28, aniversario del terremoto de 1746; y el 1 de noviembre, cuando vuelve al monasterio hasta el año siguiente. La Hermandad anuncia cada año las rutas y los horarios.

Las andas de plata del Señor de los Milagros iluminadas con velas, de noche, entre una nube de incienso y la multitud de devotos con hábito morado
Las andas del Señor de los Milagros avanzan de noche entre el incienso por la avenida Alfonso Ugarte, el 28 de octubre de 2004. ⓘFoto: 12C HSMN, CC BY-SA 3.0

Quien ha estado en una procesión no la olvida:

  • Los cargadores, hombres de la Hermandad con hábito morado y cordón blanco, se turnan para llevar las andas, que pesan cientos de kilos, al paso lento que marca el martillero con golpes de una campanilla de bronce.
  • Las sahumadoras, mujeres de morado con velo blanco, caminan delante de la imagen con sahumadores de incienso.
  • Las cantoras entonan los cantos y el himno.
  • El pueblo acompaña rezando, cantando y llorando. Muchos caminan descalzos o de rodillas para cumplir una promesa. Se arrojan pétalos desde los balcones, y en las puertas de hospitales, cárceles e iglesias la procesión se detiene para que los enfermos y los presos saluden al Señor.

En el reverso de las andas va pintada la Virgen de la Nube, una advocación nacida en Quito en 1696. Según una explicación que recoge Mons. Pedro Hidalgo, exdirector espiritual de la Hermandad, las monjas la añadieron en 1747 en homenaje a su fundadora, nacida en el Ecuador. Él mismo advierte que no hay certeza total.

Ilustración en acuarela de mujeres con vestido morado y velo blanco que caminan de noche con sahumadores humeantes delante de las andas iluminadas
Las sahumadoras, con vestido morado y velo blanco, caminan con el incienso delante de las andas.

El hábito morado

El morado es el color de la penitencia en la liturgia de la Cuaresma y del Adviento. La tradición lo une al hábito de las religiosas Nazarenas, y hoy lo visten los miembros de la Hermandad y muchísimos fieles durante todo octubre, a veces como cumplimiento de una promesa. Ya en el siglo XIX el acuarelista limeño Pancho Fierro pintó a un penitente con túnica morada y capucha en la procesión de 1855.

Acuarela de Pancho Fierro de un penitente con túnica morada, capucha que le cubre el rostro y cordón, que levanta en la mano una pequeña imagen en un cajoncito y lleva un papel en la otra
Pancho Fierro pintó en 1855 a un penitente nazareno con túnica morada en la procesión del Señor de los Milagros. ⓘPenitente nazareno, en la procesión del Señor de los Milagros

El himno y el turrón

En todas las procesiones se canta el himno al Señor de los Milagros. Lo compuso Isabel Rodríguez Larraín para un concurso de la Municipalidad de Lima en 1953, y la banda de la Guardia Republicana lo tocó por primera vez en la procesión del 28 de octubre de ese año. Su texto tiene derechos de autor, así que no lo reproducimos; está en los cancioneros de la Hermandad y de las parroquias.

Octubre es también el mes del turrón de Doña Pepa, un dulce de capas, miel de frutas y grageas de colores. La tradición limeña cuenta que una esclava, Josefa Marmanillo, lo creó como ofrenda al Señor después de recuperar la salud. Es una historia tradicional, de las que se cuentan en casa y en las ferias, sin documento que la respalde.

Los milagros del Señor de los Milagros

El nombre de esta devoción viene de los favores que el pueblo le atribuye desde hace casi cuatro siglos:

  • El muro en pie en 1655 y en 1687 (tradicional): la pared del Cristo resistió dos grandes terremotos.
  • La imagen que no se pudo borrar en 1671 (reportado): según las crónicas del monasterio, quienes recibieron la orden de borrarla no pudieron hacerlo.
  • Las gracias de cada día (reportadas): enfermos sanados, familias reconciliadas, migrantes que encontraron trabajo, promesas cumplidas. Los exvotos y las flores que llegan cada octubre a las Nazarenas son su testimonio.

Ninguno ha sido declarado milagro aprobado por la Iglesia, que tampoco lo necesita para aprobar la devoción. Los arzobispos de Lima la han presidido durante siglos, y la Iglesia ve en ella una gran escuela de fe del pueblo peruano. En 2010 el Congreso del Perú declaró al Señor de los Milagros patrono de la espiritualidad religiosa católica del Perú, y el cardenal arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, agradeció la ley ante la multitud reunida en la Plaza Mayor.

Símbolos del Señor de los Milagros en el arte

La imagen se reconoce enseguida en estampas, cuadros y altares de todo el mundo:

  • Cristo crucificado de piel morena, con la cabeza inclinada y la corona de espinas: es la figura que pintó el artista angoleño.
  • Dios Padre entre nubes en lo alto y la paloma del Espíritu Santo sobre la cruz: la Santísima Trinidad entera ofrece al Hijo por nosotros.
  • La Virgen María a un lado de la cruz y María Magdalena arrodillada al otro.
  • Las andas de plata con velas, flores y arcos, en las que sale la copia al óleo.
  • El morado de los hábitos, los cordones y los estandartes.
  • La Virgen de la Nube, coronada y con el Niño, en el reverso de las andas.

El Señor de los Milagros fuera del Perú

Los peruanos que han emigrado llevaron consigo al Cristo de Pachacamilla. Hoy hay hermandades y procesiones del Señor de los Milagros en Nueva York, Nueva Jersey, Miami, Los Ángeles, Madrid, Barcelona, Roma, Milán, Santiago de Chile y Buenos Aires, entre muchas otras ciudades. Para muchos migrantes, la procesión de octubre es el día en que la comunidad se reúne, se reconoce y reza junta lejos de casa.

Oración al Señor de los Milagros

No conocemos una oración antigua al Señor de los Milagros cuyo origen podamos verificar. Muchas de las que circulan son recientes y de autor desconocido, y el himno de 1953 tiene derechos de autor. Proponemos tres caminos.

El primero es rezar ante su imagen el acto de contrición tradicional, que es lo que esta devoción nos pide ante todo, la conversión del corazón:

Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

El segundo es una oración breve, escrita para esta página por el Pastor Lyvers:

Señor de los Milagros, Cristo crucificado de Pachacamilla, que quedaste en pie cuando todo se caía: sostén nuestra fe cuando tiemblan la tierra y el corazón. Mira a los enfermos, a los que están lejos de su patria, a los presos y a las familias divididas. Danos un corazón arrepentido y agradecido, y haz que caminemos contigo, como tu pueblo en octubre, hasta la casa del Padre. Amén.

El tercero es acompañarlo en su Pasión con el Vía Crucis o meditando las siete palabras de Cristo en la cruz. Y la jaculatoria que todos los peruanos conocen: "Señor de los Milagros, ten piedad de nosotros".

Si quiere conocer a otros santos de la misma Lima virreinal, lea sobre San Martín de Porres y Santa Rosa de Lima, y vea más devociones en nuestras oraciones católicas.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la historia del Señor de los Milagros?

Hacia 1651, un esclavo de Angola pintó a Cristo crucificado en una pared del local de la cofradía de los angoleños, en el barrio de Pachacamilla, en Lima. En el terremoto de noviembre de 1655 se cayeron casi todas las paredes, pero ese muro quedó en pie. En 1671 las autoridades ordenaron borrar la imagen y no se pudo. Tras el terremoto de 1687 se hizo una copia al óleo y salió la primera procesión.

¿Cuándo es la procesión del Señor de los Milagros?

La imagen sale en procesión en octubre. En Lima los recorridos tradicionales son el primer sábado de octubre, el 18 y el 19, el 28 (aniversario del terremoto de 1746) y el 1 de noviembre, cuando vuelve a las Nazarenas. Las fechas y rutas exactas las anuncia cada año la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas.

¿Por qué se viste de morado en octubre?

El morado es el color de la penitencia en la liturgia, y la tradición lo une al hábito de las religiosas Nazarenas, que custodian la imagen desde el siglo XVIII. Los hermanos de la Hermandad, los cargadores y las sahumadoras visten de morado con un cordón blanco, y muchos fieles lo llevan todo el mes como signo de devoción o de una promesa.

¿Quién pintó el Señor de los Milagros?

Un esclavo angoleño de la cofradía de Pachacamilla, a mediados del siglo XVII. Su nombre no es seguro: el historiador Raúl Porras Barrenechea lo llamó Pedro Dalcón o Benito, pero no hay un documento que lo confirme. Las figuras de Dios Padre, el Espíritu Santo, la Virgen y María Magdalena se añadieron después.

¿Qué es la Virgen de la Nube que va detrás del Señor de los Milagros?

Es una advocación mariana de origen ecuatoriano, que se pinta en el reverso de las andas desde 1747. Una explicación muy aceptada, que recoge Mons. Pedro Hidalgo, es que las monjas Nazarenas la pusieron en homenaje a su fundadora, Antonia Lucía del Espíritu Santo, nacida en Guayaquil.

¿Hay una oración oficial al Señor de los Milagros?

No hay una oración antigua y oficial que podamos verificar. Lo que se canta en todas las procesiones es el himno de Isabel Rodríguez Larraín, premiado en 1953, cuyo texto tiene derechos de autor. En esta página damos una oración breve del Pastor Lyvers y proponemos rezar con palabras de la Iglesia.

Fuentes

  1. Catholic.net: El Señor de los Milagros en Perú. El pintor angoleño, el intento de borrar la imagen en septiembre de 1671, el terremoto del 20 de octubre de 1687 y la copia de Sebastián de Antuñano, el terremoto del 28 de octubre de 1746 y las fechas de las procesiones
  2. Catholic.net: Santuario de las Nazarenas, Lima. Antuñano, el beaterio de Antonia Lucía del Espíritu Santo, el monasterio de 1730 y la iglesia de 1771
  3. EWTN Noticias (ACI Prensa): Señor de los Milagros: ¿Quién es la Virgen de la Nube que va con Él en la procesión?. Mons. Pedro Hidalgo sobre la Virgen de la Nube y la fundadora de las Nazarenas
  4. El Comercio (archivo): El Señor de los Milagros y su huella en la vida limeña. El patronazgo de Lima de 1715 y el concurso del himno de 1953
  5. Agenzia Fides: El Señor de los Milagros, Patrón del catolicismo en el Perú (20 de octubre de 2010). La ley de 2010 y el homenaje en la Plaza Mayor