Santa Eduviges
Santa Eduviges de Silesia (hacia 1174–1243) fue una duquesa nacida en Baviera, esposa de Enrique el Barbudo, que fundó el monasterio cisterciense de Trzebnica, cuidó a los pobres, a los enfermos y a los presos, y pasó su viudez en oración. Es la patrona de Silesia y, por devoción popular en México y América Latina, la patrona de los endeudados, porque pagaba las deudas de quienes no podían pagarlas. Su fiesta es el 16 de octubre.
tradicional Su vida medieval cuenta que una monja ciega de Trebnitz recobró la vista cuando Eduviges la bendijo con la señal de la cruz.
¿Quién fue Santa Eduviges?
Santa Eduviges fue una duquesa de Silesia, en lo que hoy es el suroeste de Polonia, que vivió en el siglo XIII y dedicó su vida y su fortuna a los pobres. En México y en toda América Latina la conocemos sobre todo como la patrona de los endeudados: según su vida, cuando sabía de alguien hundido en deudas que no podía pagar, las pagaba ella misma y lo dejaba libre. Nació hacia 1174 en el castillo de Andechs, en Baviera, hija del conde Bertoldo IV, y a los doce años la casaron con Enrique, heredero del ducado de Silesia. Murió el 15 de octubre de 1243 en el monasterio cisterciense de Trzebnica, que ella misma había hecho fundar.

La celebramos el 16 de octubre. Su vida no es la de una reina de cuento. Es la de una esposa y madre que gobernó junto a su marido durante más de cincuenta años, enterró a casi todos sus hijos, vio morir a uno de ellos en la guerra y, en medio de todo, nunca dejó de dar de comer al que tenía hambre.
Su familia fue notable. Su hermana Gertrudis se casó con el rey Andrés II de Hungría y fue madre de Santa Isabel de Hungría, de modo que Eduviges era tía de esa otra gran santa de la caridad. Otra hermana, Inés, fue reina de Francia, y dos de sus hermanos llegaron a obispos.
Eduviges o Eduvigis
En español encontrará los dos nombres: Eduviges, como se dice casi siempre en México, y Eduvigis, más común en España. Son el mismo nombre, igual que el polaco Jadwiga. Pero hay dos santas que lo llevan, y conviene no confundirlas. La nuestra es la duquesa de Silesia, a quien los polacos llaman Jadwiga Śląska. La otra es Santa Eduvigis reina de Polonia, nacida hacia 1374, hija del rey Luis de Hungría, coronada en 1384, casada con el gran duque lituano Jagellón y canonizada por San Juan Pablo II en Cracovia el 8 de junio de 1997. Cuando en América se habla de Santa Eduviges y las deudas, se habla de la duquesa.
La vida de Santa Eduviges
Esposa, madre y duquesa
Enrique sucedió a su padre como duque en 1202. La Catholic Encyclopedia lo describe como un príncipe enérgico que amplió sus tierras y llamó a Silesia a colonos y órdenes religiosas. Eduviges compartía el gobierno, y su prudencia y su piedad le daban un peso real en las decisiones. Los dos dotaron a los cistercienses de Leubus y a otras casas, y ella llevó a dominicos y franciscanos a las ciudades de Silesia. Enrique fundó en Breslavia el hospital del Espíritu Santo, y Eduviges cuidaba con sus propias manos a las mujeres leprosas del hospital de Neumarkt.
Por insistencia de ella, Enrique fundó en 1202 el monasterio de monjas cistercienses de Trebnitz, hoy Trzebnica, la primera casa de religiosas de Silesia. Butler dice que Eduviges entregó para la obra toda su dote. Su hija Gertrudis llegó a ser abadesa de ese monasterio.
Tuvieron siete hijos. Después del último, en 1209, los esposos hicieron ante el obispo de Breslavia un voto de continencia. Enrique dejó de afeitarse, como los hermanos legos del Císter, y desde entonces se le conoció como Enrique el Barbudo.
La caridad de una duquesa
Butler, que sigue la vida medieval escrita para su canonización, describe a una duquesa que vivía en su palacio con más austeridad que muchos monjes. Ayunaba casi todos los días, no probó la carne en cuarenta años y dormía en el suelo junto a una cama que no usaba. Iba descalza a la iglesia en invierno, sobre el hielo y la nieve, hasta que le sangraban los pies, y llevaba los zapatos bajo el brazo para ponérselos si se encontraba con alguien.

Esas penitencias pertenecen a su época, y la Iglesia no las propone para imitarlas al pie de la letra. Lo que sí nos deja como ejemplo es lo que hacía con su dinero. Adondequiera que fuera la acompañaban trece pobres, en honor de Cristo y de los doce apóstoles, y ella los servía de rodillas antes de comer. Lavaba los pies de los leprosos. Y, dice Butler, deseaba tanto oír de Cristo en el último día aquellas palabras, "estuve en la cárcel y me visitaste", que gastaba sus rentas en socorrer a los necesitados.

Los presos y las deudas
Aquí está la raíz de la devoción que conocemos en América. La vida de Eduviges cuenta que visitaba a los presos, les llevaba comida y se ocupaba de ellos. Las páginas del Códice de Santa Eduviges, pintado en 1353, la muestran dando de comer a los enfermos en sus camas y llevando pan a unos presos con los pies en el cepo.


EWTN, en su breve vida de la santa, recoge lo que hacía con los que estaban agobiados por deudas y eran demasiado pobres para saldarlas: "las pagaba, los liberaba de ellas". En una época en que una deuda podía costar la libertad, la tierra o el pan de los hijos, aquella duquesa que abría su bolsa para pagar lo que otros debían fue recordada como una madre de los pobres.

Pacificadora
Su vida estuvo llena de pruebas. En 1227 Enrique cayó en una emboscada y quedó gravemente herido. Dos años después, el duque Conrado de Mazovia lo apresó durante la misa y se lo llevó cautivo. Cuando su hijo se preparaba para liberarlo por las armas, Eduviges fue ella misma a ver a Conrado. La Catholic Encyclopedia dice que su sola presencia impresionó tanto al duque que dejó libre a su marido. También intentó, sin lograrlo, reconciliar a sus hijos Enrique y Conrado cuando se levantaron uno contra otro.
Viuda en Trzebnica y la batalla de Legnica
Enrique murió en 1238. Eduviges se puso el hábito gris de las cistercienses de Trzebnica y vivió bajo la obediencia de su hija, la abadesa. ACI Prensa explica por qué nunca hizo votos: así podía seguir administrando sus bienes en favor de los pobres.
En 1241 los ejércitos mongoles entraron en Polonia. Su hijo, el duque Enrique II el Piadoso, les salió al encuentro en Legnica el 9 de abril y murió en la batalla. Butler recoge la oración que hizo Eduviges al recibir la noticia: dio gracias a Dios por haberle dado un hijo que siempre la amó y la honró, dijo que si verlo vivo había sido su gran alegría, mayor era verlo unido a Dios por una muerte así, y le encomendó su alma con todo el corazón.

Dos años después, el 15 de octubre de 1243, murió en el monasterio y fue sepultada en su iglesia.
Los milagros de Santa Eduviges
Su vida medieval, escrita para la canonización, le atribuye curaciones y profecías. Butler menciona a una monja ciega de Trebnitz que recobró la vista cuando Eduviges la bendijo con la señal de la cruz, otras curaciones y el conocimiento anticipado de su propia muerte. El papa Clemente IV la canonizó el 26 de marzo de 1267 después de examinar su vida y sus prodigios, pero las fuentes que hemos podido consultar no dicen qué milagros concretos se aprobaron. Por eso ordenamos así los relatos:
- Tradicional: la curación de la monja ciega, las demás curaciones de su vida medieval y su profecía sobre su muerte.
- Reportado: los favores que hoy agradecen sus devotos, sobre todo en México, en asuntos de deudas, trabajo y vivienda. Nadie los ha examinado formalmente, y no los presentamos como milagros aprobados.
Según la Catholic Encyclopedia, sus restos fueron elevados al altar el 25 de agosto de 1267, pocos meses después de la canonización.
¿Por qué Santa Eduviges es patrona de los endeudados?
La Iglesia la honra como patrona de Silesia, la región donde vivió, fundó el primer monasterio femenino, cuidó a los enfermos y enterró a su marido y a su hijo. Alemanes y polacos, que se han disputado esa tierra durante siglos, la veneran por igual. Es también patrona de las viudas, porque lo fue, y de las duquesas.
El patronazgo sobre los endeudados nació del pueblo, no de un decreto. En México, en Centroamérica, en Colombia y en Argentina, los fieles la buscan cuando las deudas aprietan, cuando no alcanza para la renta o cuando sueñan con una casa propia, y varias parroquias y templos de México llevan su nombre. La devoción tiene buen fundamento: la santa a quien se lo pedimos hizo exactamente eso en vida, con su propio dinero.
Vivámosla bien. Pedir a un santo que interceda por nuestras deudas es una oración legítima, y Dios se ocupa de nuestras necesidades materiales; Jesús nos enseñó a pedir "el pan nuestro de cada día". Pero la oración no es un trato ni una fórmula que obliga al cielo, y conviene desconfiar de las cadenas y estampas que prometen que "el favor llegará" si se reza tantas veces o se reparte tantas copias. Eduviges respondería con lo que ella hizo: rezar, ordenar la casa, pedir consejo, ser honrados con quienes nos prestaron y, cuando podamos, ayudar a otro que está más apurado que nosotros.

Símbolos de Santa Eduviges en el arte
Sus imágenes se remontan al siglo siguiente a su muerte y son fáciles de reconocer. Fíjese en:
- Los zapatos en la mano: el signo de su penitencia de ir descalza, y su atributo más propio. En las imágenes mexicanas casi nunca faltan.
- Una pequeña imagen de la Virgen María: el Códice la pinta con una estatuilla de la Virgen con el Niño, señal de su amor a la Madre de Dios.
- El hábito gris y el velo blanco de viuda, a menudo con una corona o un gorro ducal encima, porque fue a la vez duquesa y penitente.
- La maqueta de una iglesia: por Trzebnica y los monasterios que fundó.
- Los pies descalzos.
La gran fuente es el Códice de Santa Eduviges, una vida ilustrada hecha en 1353 para el duque Luis I de Liegnitz y Brieg, descendiente suyo, que hoy está en el Museo J. Paul Getty de Los Ángeles. Su retrato de cuerpo entero, al principio de esta página, fijó el modelo de las imágenes posteriores. Los retablos de finales de la Edad Media contaron su historia en muchas escenas pequeñas.

Los pintores barrocos prefirieron mostrarla en oración ante el crucifijo, porque Butler cuenta que la Pasión de Cristo era el centro de su devoción.

Fiesta de Santa Eduviges y su sepulcro en Trzebnica
Celebramos a Santa Eduviges el 16 de octubre, memoria libre en el Calendario Romano General. El día de su muerte, el 15, es la fiesta de Santa Teresa de Jesús, y su antigua fecha del 17 la ocupa hoy San Ignacio de Antioquía. En América, muchas parroquias dedicadas a ella celebran ese día con misas y veladoras.
Su sepulcro está en Trzebnica, a unos 25 kilómetros al norte de Breslavia, en la iglesia del monasterio, hoy basílica de San Bartolomé y Santa Eduviges. La iglesia se renovó en estilo barroco, pero conserva una portada románica esculpida de su tiempo, y su tumba, en una capilla propia, recibe peregrinos de Polonia y de Alemania.

La catedral de Breslavia guarda un relicario de plata dorada en forma de brazo, hecho en su honor por el orfebre Fabian Nitsch en 1607. Y en Berlín, la catedral católica levantada en el siglo XVIII lleva su nombre: la catedral de Santa Eduviges.

Oración a Santa Eduviges
La oración de la misa de su fiesta
La Iglesia reza por ella en la oración colecta de la misa del 16 de octubre. Pide a Dios que la venerable intercesión de Santa Eduviges nos obtenga la ayuda del cielo, ya que su vida admirable es para todos un ejemplo de humildad. El texto oficial en español pertenece al Misal Romano de cada conferencia episcopal; lo encontrará en el misal de su parroquia.
La oración popular para las deudas
En México circula mucho una "oración a Santa Eduviges" para pagar deudas y obtener casa, que se reparte en estampas y en internet. Su autor es desconocido, existen muchas versiones distintas y no hemos encontrado ninguna en un devocionario antiguo, así que no la reproducimos aquí. Si usted la reza con fe, no hay nada malo en ello; solo le pedimos que no le dé el valor de una fórmula mágica.
Una oración para hoy
Le ofrecemos esta oración, escrita para este sitio:
Oración del Pastor Lyvers a Santa Eduviges
Santa Eduviges, madre de los pobres, que diste de comer a los presos y pagaste las deudas de quienes no podían pagarlas, mira con bondad a quienes hoy vivimos agobiados por lo que debemos.
Pide a Dios por nosotros el pan de cada día, un trabajo digno y un techo seguro para nuestra familia (aquí puede nombrar su necesidad).
Danos la sabiduría para ordenar nuestros gastos, la honradez para cumplir con quienes confiaron en nosotros y la paz para no perder la esperanza.
Y cuando el Señor nos saque de este apuro, que no olvidemos a los que siguen pasando necesidad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Pidamos a Santa Eduviges que ruegue por las familias endeudadas, por los que han perdido su casa, por las viudas y por los padres que lloran a un hijo, como ella lloró al suyo. Santa Eduviges, ruega por nosotros.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Santa Eduviges es la patrona de los endeudados?
Porque, según las vidas que se cuentan de ella, cuando sabía de personas agobiadas por deudas que no podían pagar, las pagaba ella misma y las dejaba libres. También visitaba a los presos y les llevaba comida. De ahí nació, sobre todo en México y en América Latina, la costumbre de pedirle ayuda en los apuros económicos. Es un patronazgo popular, no un título dado por la Iglesia, pero nace de su caridad real.
¿Cuándo es el día de Santa Eduviges?
El 16 de octubre, memoria libre en el Calendario Romano General. Murió el 15 de octubre de 1243, y antes de la reforma de 1969 se la celebraba el 17 de octubre.
¿Santa Eduviges y Santa Eduvigis son la misma santa?
Eduviges y Eduvigis son dos formas españolas del mismo nombre; la primera es más común en México y la segunda en España. Pero hay dos santas con ese nombre: Santa Eduviges de Silesia, la duquesa que murió en 1243 y se celebra el 16 de octubre, y Santa Eduvigis reina de Polonia (hacia 1374–1399), canonizada por San Juan Pablo II en Cracovia el 8 de junio de 1997. La patrona de los endeudados es la duquesa.
¿Qué se le pide a Santa Eduviges?
En América Latina se le pide sobre todo por las deudas, por el trabajo y por la casa propia. En Europa se la invoca como patrona de Silesia y de las viudas. Pidamos su intercesión con confianza, sin olvidar que ella ayudaba con obras: también nosotros podemos ordenar nuestros gastos, buscar consejo y ayudar a quien está más apurado.
¿Por qué Santa Eduviges lleva zapatos en la mano?
Porque iba descalza a la iglesia incluso con hielo y nieve, como penitencia. Alban Butler cuenta que llevaba los zapatos bajo el brazo para ponérselos si se encontraba con alguien. Por eso los artistas la pintan con un par de zapatos en la mano.
¿Dónde está enterrada Santa Eduviges?
En Trzebnica, unos 25 kilómetros al norte de Breslavia (Wrocław), en Polonia, en la iglesia del monasterio que ella fundó, hoy basílica de San Bartolomé y Santa Eduviges. La catedral de Breslavia guarda un relicario de plata con forma de brazo hecho en su honor en 1607.
Fuentes
- Catholic Encyclopedia (1910): St. Hedwig. Su influencia en el gobierno, el hospital de leprosas de Neumarkt, la liberación de Enrique en manos de Conrado de Mazovia, la canonización del 26 de marzo de 1267 y la elevación de sus restos el 25 de agosto de 1267
- Alban Butler, Lives of the Fathers, Martyrs and Other Principal Saints, vol. 4 (Baltimore, 1866): St. Hedwiges, Oct. 17, Internet Archive. Las penitencias, los zapatos bajo el brazo, los trece pobres, la monja ciega de Trebnitz y la oración a la muerte de su hijo en Legnica
- EWTN: Santa Eduvigis. Pagaba las deudas de quienes no podían pagarlas y los liberaba de ellas
- ACI Prensa: Santa Eduviges, 16 de octubre. Tomó el hábito en Trebnitz sin hacer votos para seguir administrando sus bienes a favor de los pobres
- Juan Pablo II, Homilía en la canonización de la beata reina Eduvigis, Cracovia, 8 de junio de 1997 (Santa Sede, en inglés)