Virgen de Zapopan

Ilustración en estilo óleo de una pequeña imagen de la Inmaculada de rostro moreno y manos juntas, con manto azul, banda azul de generala, corona dorada y media luna de plata, dentro de un nicho dorado
Ilustración

La Virgen de Zapopan es una pequeña imagen de la Inmaculada Concepción, de unos 34 centímetros, que trajo a Jalisco el misionero franciscano fray Antonio de Segovia en el siglo XVI. Se venera en la basílica de Zapopan, junto a Guadalajara, y la llaman la Generala. Cada 12 de octubre más de dos millones de fieles la acompañan en la Romería de vuelta a su santuario.

reportado La información de 1653 recoge que la lluvia respetó a los indígenas que llevaban la imagen y que un río crecido bajó para que pudieran cruzarlo.

La Virgen de Zapopan es una pequeña imagen de la Inmaculada Concepción, de apenas 34 centímetros, que llegó a Jalisco con los primeros misioneros franciscanos y que desde hace casi cinco siglos es la madre y protectora de Guadalajara. Se venera en la basílica de Zapopan, y el pueblo la llama con cariño la Generala y la Zapopanita. Cada año pasa varios meses visitando las parroquias de la ciudad, y cada 12 de octubre más de dos millones de fieles la acompañan a pie en la Romería de vuelta a su santuario. Aquí contamos su historia, sus milagros, cómo nació la Llevada y cómo rezarle.

¿Quién es la Virgen de Zapopan?

Es María Inmaculada, venerada en una imagen pequeñita, de rostro moreno y manos juntas, que pisa una media luna. No es una aparición: es una imagen que los misioneros regalaron a un pueblo recién bautizado, y que ese pueblo conservó y amó. Juan Pablo II, que la visitó el 30 de enero de 1979, dijo en su santuario que "la Inmaculada, representada en esta pequeña y sencilla imagen, queda incorporada a la piedad popular del pueblo de la arquidiócesis de Guadalajara, de la nación mexicana y de toda América Latina".

La pequeña imagen de la Virgen de Zapopan, vestida de blanco y oro con manto azul, en su nicho dorado del altar mayor, entre columnas de mármol y flores
La pequeña imagen de la Virgen de Zapopan en su nicho dorado del altar mayor de la basílica. ⓘ

La historia más completa y antigua que podemos consultar hoy la escribió en 1913 el franciscano fray Luis del Refugio de Palacio, para pedir a Roma la coronación de la imagen. Copió casi con las mismas palabras a los cronistas antiguos: fray Antonio Tello, Matías de la Mota Padilla y, sobre todo, el informe que firmó en 1653 el bachiller Diego de Herrera, cura de Zapopan. En esta página seguimos ese libro, que es de dominio público.

La historia de la Virgen de Zapopan

Fray Antonio de Segovia y la guerra del Mixtón

Fray Antonio de Segovia fue uno de los primeros franciscanos que evangelizaron el occidente de México, en la región de Tonalá, a partir de 1531. Recorría los pueblos a pie, bautizando y enseñando, y dejaba en ellos imágenes de la Virgen y de los santos. Una se la quedó para sí: según Palacio, era "una imagen de la Santísima Virgen, pequeñita, de ningún peso casi", y el fraile la llevaba "colgada al pecho" como una coraza.

En 1541 estalló la gran rebelión indígena conocida como la guerra del Mixtón. Los españoles temían perderlo todo. Cuando las armas ya habían hecho mucho daño, fray Antonio subió descalzo a la sierra con su imagen al pecho, prometió el perdón a los alzados y logró que miles de indígenas bajaran en paz. Mota Padilla escribió que fue él quien trajo "la imagen de Nuestra Señora de la Expectación, que se colocó en el pueblo de Zapopan", y que, según fray Antonio Tello, "de la imagen salían celestiales luces, que obligaban a los gentiles a seguir a dicho Padre". Ese resplandor es tradicional.

Ilustración en estilo grabado de un fraile franciscano descalzo que baja de una sierra rocosa con una pequeña imagen de la Virgen colgada al pecho, seguido por cientos de indígenas en paz
Fray Antonio de Segovia baja de la sierra del Mixtón con su pequeña imagen al pecho, seguido por los indígenas que vuelven en paz.

El regalo a un pueblo nuevo

Ese mismo año de 1541, según el informe de Herrera, el encomendero Francisco de Bobadilla fundó el pueblo de Zapopan con indígenas de su encomienda, cerca de Guadalajara. Fray Antonio quiso ponerlo bajo el título de Nuestra Señora de la Concepción y "les dejó la santa Imagen", para que en sus necesidades acudieran a la Virgen "como a Patrona, a pedirle ayuda y socorro". Herrera añade que no se sabía si la imagen había venido de España o se había hecho aquí. Palacio pensaba que fray Antonio la trajo de su provincia franciscana en España, y notaba su parecido con la Virgen de Nájera.

Los indígenas la guardaron como un tesoro. Herrera contaba a fray Antonio Tello que durante mucho tiempo no quisieron dar a conocer sus milagros, por miedo a que los españoles se la quitaran.

Cómo es la imagen

En el año jubilar de la Inmaculada, a principios del siglo XX, los franciscanos de Zapopan la sacaron de la funda de plata en que se guardaba y levantaron un acta. Mide 34 centímetros de la cabeza a los pies. Viste túnica de talla color carmín y manto azul con orlas doradas. Su material, escribieron, es muy ligero, amarillento, y "parece corazón de caña de maíz", en fragmentos unidos, mientras que las manos parecen de madera. Es la misma clase de técnica de las imágenes ligeras que se hicieron en el occidente de México en el siglo XVI, como la Virgen de San Juan de los Lagos. El acta describe un rostro moreno, unos ojos grandes y abiertos "con serena majestad" y las manos muy juntas sobre el pecho.

Así no la ven casi nunca los fieles. Se la viste con trajes de seda, oro y perlas, con el manto extendido a la manera de las imágenes españolas antiguas, una cabellera oscura recogida con una redecilla de perlas, la corona imperial, una aureola con la paloma del Espíritu Santo y, a los pies, la media luna de plata. Lleva además una banda azul y un bastoncito de oro colgado del brazo derecho, las insignias de generala, y bajo las manos un relicario con un diminuto Niño Jesús de oro.

Los milagros de la Virgen de Zapopan

En 1653 el obispo de Guadalajara, Juan Ruiz Colmenero, mandó al bachiller Herrera hacer una información jurídica de los milagros de la imagen, y a dos jesuitas, José de la Justicia y Manuel de Villabona, calificarla. El fin era saber si se podía proponer al pueblo como imagen milagrosa, según las normas del Concilio de Trento sobre las sagradas imágenes. Los testigos juraron lo que contaban. Es una investigación diocesana seria para su tiempo, pero no un proceso como los de hoy, así que marcamos estos milagros como reportados.

  • El ciego de Huejotitlán (reportado). Los encargados de la imagen la llevaban por los pueblos pidiendo limosna. En Huejotitlán, un indígena ciego de nacimiento preguntó si de verdad la Virgen hacía milagros. Le dijeron que sí, si se encomendaba a ella con fe. "Así lo creo", respondió, y pidió que le pusieran la imagen sobre los ojos. Según los testigos, vio en ese momento y conservó la vista muchos años.
  • La lluvia y el río Zacatongo (reportado). Dos indígenas, Juan Miguel y Agustín Miguel, iban pidiendo limosna con la imagen por un despoblado con la imagen cuando se desató una tormenta de truenos y rayos. La lluvia cayó a su alrededor por todas partes, pero no sobre ellos, durante casi una legua. Llegaron al río Zacatongo, donde unos arrieros esperaban desde hacía tres días a que bajara la creciente. Los indígenas entraron con la imagen sobre la cabeza, el agua bajó hasta dejarles pasar a todos y luego volvió a crecer con la misma furia.
  • La iglesia derrumbada (reportado). Hacia 1609 se vino abajo la iglesia antigua de Zapopan. Los indígenas apartaron la tierra y los maderos convencidos de que la imagen estaría hecha pedazos. El altar y el retablo estaban destrozados, pero la pequeña caja de la Virgen apareció intacta, sin polvo en sus vestidos, con la viga maestra detenida justo encima, haciéndole de techo.
Ilustración en estilo óleo de dos indígenas que caminan secos bajo una tormenta llevando una pequeña imagen de la Virgen, mientras la lluvia cae a su alrededor sin tocarlos
La lluvia cae alrededor de los indígenas que llevan la imagen, sin tocarlos, camino del río Zacatongo.

Palacio recoge muchos otros favores posteriores, entre ellos el testimonio de dos jesuitas del colegio de Santo Tomás de Guadalajara: cuando trajeron la imagen a la ciudad en 1721, cesó la epidemia que la azotaba, y cada vez que venía se suavizaban las tempestades y los rayos. También estos son reportados.

El santuario y la fiesta del 18 de diciembre

Al principio la fiesta de la imagen se celebraba el 8 de diciembre, día de la Inmaculada. Pero el obispo Ruiz Colmenero, que le tomó una gran devoción, quiso celebrarla con toda solemnidad, y como el 8 y el 15 de diciembre la catedral tenía sus propias fiestas, escogió la siguiente fiesta de la Virgen: el 18 de diciembre, la Expectación del Parto de Nuestra Señora, la "Virgen de la O". Desde entonces es su fiesta titular, y por eso la imagen se llama también Nuestra Señora de la Expectación. El 18 de diciembre de 1655, ante ella, el obispo, su cabildo y el clero juraron defender la Inmaculada Concepción de María, casi dos siglos antes de que se definiera el dogma.

El santuario actual se levantó a principios del siglo XVIII con el apoyo de varios obispos. El obispo Nicolás Carlos Gómez de Cervantes lo bendijo el 8 de septiembre de 1730 y lo dedicó dos días después, en la fiesta del Dulce Nombre de María. En 1816 se estableció junto a él un colegio franciscano de Propaganda Fide, de misioneros, y los franciscanos siguen siendo hoy los custodios de la basílica.

Fachada barroca de cantera de la basílica de Zapopan, con dos torres de campanario y estatuas en sus nichos, bajo un cielo azul
La fachada barroca de la basílica de Zapopan, dedicada en 1730. ⓘAlan Levine, Basilica of Our Lady of Zapopan

La Llevada: patrona contra tempestades, rayos y epidemias

En el siglo XVIII Guadalajara sufría tormentas violentas, epidemias y rayos que mataban gente; uno cayó en el campanario de San Juan de Dios. La ciudad recordaba lo que había pasado con la imagen en las pestes. En 1734 los dos cabildos, el eclesiástico y el civil, juraron a la Virgen, "en su advocación de la O, o sea de la Expectación", patrona de la ciudad contra las tempestades, los rayos y las epidemias. Se comprometieron a llevarla cada año en procesión a la catedral y a costearle allí un novenario.

De esa promesa nació la visita anual de la Virgen a los templos de Guadalajara. En tiempos de Palacio la imagen pasaba en la ciudad del 13 de junio al 4 de octubre, de parroquia en parroquia, entre flores, danzas y multitudes que la esperaban arrodilladas en las calles. Hoy el ciclo, llamado la Llevada, empieza a finales de la primavera y termina con la Romería. La UNESCO, que lo inscribió en 2018 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, recuerda que la tradición se remonta a 1734.

La imagen de la Virgen de Zapopan con manto rojo y corona, sobre una peana de plata dentro de un gran marco oscuro, durante su visita a la Catedral de Guadalajara
La Virgen de Zapopan durante su visita a la Catedral de Guadalajara. ⓘ

La Generala

El 13 de junio de 1821, a las diez de la mañana, se proclamó la independencia en el vecino pueblo de San Pedro Tlaquepaque. Guadalajara la recibió sin derramar una gota de sangre, y la gente notó que a esa misma hora la Virgen de Zapopan entraba solemnemente en la ciudad para su visita anual. Ese año, en la catedral y ante el obispo Juan Cruz Ruiz de Cabañas, las autoridades la juraron Presidenta y Generala de las armas de la Nueva Galicia. Le pusieron la banda azul y el bastoncito de oro, y el ayuntamiento se obligó a celebrar cada año el aniversario con misa solemne. Durante años, cuando la imagen llegaba a la ciudad, la artillería le hacía la salva de veintiún cañonazos y el ejército formaba valla a su paso. Por eso, para el pueblo de Jalisco, es la Generala.

Ilustración en estilo de dibujo a tinta de una ceremonia en una catedral en la que un obispo coloca una banda azul a una pequeña imagen de la Virgen ante autoridades y militares de 1821
El obispo de Guadalajara impone la banda azul de generala a la pequeña imagen en 1821.

La coronación y la visita de Juan Pablo II

Los franciscanos de Zapopan pidieron durante años la coronación de la imagen; el libro de Palacio se escribió para ese fin. La Virgen fue coronada en nombre del papa Benedicto XV el 18 de enero de 1921. En el centenario, en 2021, las campanas de todas las iglesias de Guadalajara repicaron a mediodía durante un cuarto de hora.

El 30 de enero de 1979, en su primer viaje a México, Juan Pablo II celebró misa en el santuario. Habló de la piedad popular de América Latina como algo que no es "una forma inferior de manifestación religiosa", sino muchas veces "la expresión verdadera del alma de un pueblo". Y pidió que los santuarios marianos fueran lugares de catequesis, de confesión y de una fe "cada vez más purificada, que les conduzca a Cristo". Terminó así: "Sea María el camino. A ello os ayude la Virgen Inmaculada de Zapopán".

La Romería del 12 de octubre

La Romería es el día grande de la Virgen de Zapopan. Muy temprano, después de la misa de despedida en la Catedral de Guadalajara, la imagen sale en un pequeño carro hacia su basílica, en un recorrido de unos nueve kilómetros. La acompañan familias enteras, peregrinos que vienen de otros estados y de los Estados Unidos, y numerosos grupos de danzantes con penachos de plumas y sonajas en los tobillos, que bailan delante de ella como lo hacían sus abuelos. Las autoridades han calculado la asistencia en más de dos millones de personas. Al llegar, la imagen vuelve a su trono en el altar mayor.

Danzantes con grandes penachos de plumas de colores bailan en la calle durante la Romería de la Virgen de Zapopan, con árboles y un edificio blanco al fondo
Danzantes con penachos de plumas bailan para la Virgen durante la Romería de Zapopan. ⓘ

La Romería es un acto de fe, y conviene vivirlo así: con el rosario en la mano, ofreciendo el cansancio del camino, confesándose antes, y llevando a la Virgen las intenciones de la familia. Muchos fieles hacen la caminata como manda, en agradecimiento por un favor recibido. Si va, procure llegar a la basílica no solo a ver pasar a la Virgen, sino a encontrarse con su Hijo.

Ilustración en acuarela de una multitud de peregrinos y danzantes con penachos de plumas que acompañan al amanecer un pequeño carro con la imagen de la Virgen por una gran avenida
Una multitud de peregrinos y danzantes acompaña al amanecer a la Virgen de Zapopan por la avenida.

Símbolos de la Virgen de Zapopan

  • Pequeña Inmaculada de manos juntas: representa a María concebida sin pecado, el primer título de la imagen y del pueblo.
  • Media luna de plata a sus pies: es la mujer del Apocalipsis, "vestida del sol, con la luna debajo de sus pies" (Apocalipsis 12, 1), el signo de todas las Inmaculadas.
  • Banda azul y bastoncito de mando: las insignias de generala que recibió en 1821.
  • Corona imperial y aureola con la paloma: la coronación pontificia de 1921 y el Espíritu Santo que la cubrió con su sombra.
  • El diminuto Niño Jesús en un relicario: recuerda su título de la Expectación, la Virgen que espera el nacimiento de su Hijo.

Palacio notó su parecido con la Virgen de Guadalupe en los colores del ropaje, la luna, la postura y la tez morena, aunque la de Zapopan tiene los ojos abiertos y no lleva rayos ni estrellas. Las dos son imágenes de la Inmaculada que unen a México con María desde los primeros años de la evangelización.

Oración a la Virgen de Zapopan

No conocemos una oración antigua propia de la Virgen de Zapopan cuyo texto y origen podamos comprobar. Le proponemos rezarle con las oraciones de siempre de la Iglesia a la Inmaculada, y con una oración nueva para los peregrinos.

Bajo tu amparo. Es la oración a María más antigua que se conoce; un papiro egipcio la conserva en griego desde hace unos diecisiete siglos:

Bajo tu amparo nos acogemos,

Santa Madre de Dios;

no deseches las súplicas

que te dirigimos en nuestras necesidades,

antes bien, líbranos de todo peligro,

¡oh Virgen gloriosa y bendita!

Bendita sea tu pureza. La oración tradicional a la Inmaculada que aprendimos de niños, muy propia de esta imagen:

Bendita sea tu pureza / y eternamente lo sea, / pues todo un Dios se recrea / en tan graciosa belleza. / A ti, celestial princesa, / Virgen sagrada María, / yo te ofrezco en este día / alma, vida y corazón. / Mírame con compasión, / no me dejes, Madre mía.

Oración del Pastor Lyvers a la Virgen de Zapopan. No es un texto antiguo. La escribió el Pastor Lyvers, curador de esta enciclopedia, para quienes caminan en la Romería o reciben a la Virgen en su parroquia:

Virgen de Zapopan, pequeña Madre que llegaste a estas tierras en el pecho de un misionero, tú trajiste la paz a los pueblos de la sierra y has cuidado a Guadalajara de las tormentas y de las epidemias.

Hoy caminamos contigo. Te traemos a nuestros enfermos, a los que están lejos, a los que no tienen trabajo y a los que han perdido la fe. Generala nuestra, defiéndenos de todo mal, y sobre todo del pecado, que es el peor de los males.

Llévanos a tu Hijo Jesús, como lo esperabas en tu seno con amor. Que al terminar este camino nos encuentres más cerca de él. Amén.

Que la Virgen de Zapopan, Inmaculada y Madre, nos acompañe siempre en el camino. Nuestra Señora de Zapopan, ruega por nosotros.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la historia de la Virgen de Zapopan?

Según los cronistas franciscanos, fray Antonio de Segovia la llevaba colgada al pecho en sus misiones por Jalisco, también durante la guerra del Mixtón de 1541, y la dejó en el pueblo de Zapopan, fundado ese mismo año. En 1653 el obispo Juan Ruiz Colmenero mandó hacer una información de sus milagros, y desde 1734 la ciudad de Guadalajara la recibe cada año como patrona contra las tempestades, los rayos y las epidemias.

¿Qué es la Romería de Zapopan?

Es la procesión del 12 de octubre, en la que la imagen vuelve de la Catedral de Guadalajara a su basílica de Zapopan, en un recorrido de unos nueve kilómetros. La acompañan más de dos millones de personas, con danzantes, música y oración. La UNESCO la inscribió en 2018 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, junto con todo el ciclo de la Llevada.

¿Por qué le dicen la Generala a la Virgen de Zapopan?

Porque en 1821, el año de la independencia, las autoridades de Guadalajara la juraron Presidenta y Generala de las armas de la Nueva Galicia. Desde entonces lleva una banda azul y un pequeño bastón de mando dorado, y durante mucho tiempo se le rindieron honores militares con salvas de artillería.

¿De qué material es la Virgen de Zapopan?

Cuando los franciscanos la revisaron a principios del siglo XX, anotaron que es muy ligera, de color amarillento y que por dentro parece corazón de caña de maíz unido en fragmentos, con las manos de madera. Mide 34 centímetros. Es una técnica que se usó en el occidente de México en el siglo XVI, como en la Virgen de San Juan de los Lagos.

¿Cuándo es la fiesta de la Virgen de Zapopan?

Su celebración más grande es el 12 de octubre, con la Romería. Su fiesta titular es el 18 de diciembre, la Expectación del Parto de María, que el obispo Juan Ruiz Colmenero fijó a mediados del siglo XVII. El 18 de enero se recuerda su coronación pontificia de 1921.

Fuentes

  1. Fray Luis del Refugio de Palacio, Historia breve de la milagrosa imagen de Nuestra Señora de Zapopan (Guadalajara, 1913), Internet Archive. Origen según Tello, Mota Padilla y el informe del bachiller Diego de Herrera (1653); descripción de la imagen; milagros de la información de 1653; templo de 1730; jura de 1734; título de Generala en 1821
  2. Juan Pablo II, Homilía en el santuario de Nuestra Señora de Zapopan (30 de enero de 1979)
  3. UNESCO, Patrimonio Cultural Inmaterial: La Romería (peregrinación), ciclo ritual de La Llevada de la Virgen de Zapopan (2018)
  4. ACI Prensa, «Campanas de toda Guadalajara repicarán por 100 años de coronación de Virgen de Zapopan» (12 de enero de 2021)
  5. ACI Prensa, «Millones en México celebran Romería de la Virgen de Zapopan»