Oración a San Lázaro: quién es San Lázaro y cómo pedir su intercesión

Retrato en estilo icono de San Lázaro de Betania como un hombre pálido y barbado con omoforio blanco de obispo, que sostiene el libro de los Evangelios
Ilustración

La oración a San Lázaro se dirige a Lázaro de Betania, el amigo de Jesús a quien él resucitó después de cuatro días en el sepulcro (Juan 11). Su memoria es el 29 de julio, y en Cuba se le celebra el 17 de diciembre con la gran peregrinación a El Rincón. La imagen popular del anciano con muletas y perros viene de otro Lázaro, el mendigo de una parábola (Lucas 16).

reportado Muchos peregrinos de El Rincón atribuyen a la intercesión de San Lázaro curaciones y favores recibidos; la Iglesia no ha estudiado ni aprobado ninguno de esos casos.

La oración a San Lázaro es una de las más rezadas por los enfermos y sus familias, sobre todo en Cuba y entre los cubanos de todo el mundo. Antes de rezarla conviene saber a quién se la dirigimos, porque en el Evangelio hay dos Lázaros: el amigo de Jesús que fue resucitado en Betania, a quien la Iglesia venera como santo, y el mendigo cubierto de llagas de una parábola. En esta página explicamos quién es cada uno, cómo nació la devoción de El Rincón, qué enseña la Iglesia sobre su mezcla con Babalú Ayé y cómo pedir con confianza la intercesión de San Lázaro por nuestros enfermos.

¿Quién es San Lázaro?

Lázaro de Betania, el amigo de Jesús

Lázaro vivía en Betania, una aldea a unos tres kilómetros de Jerusalén, con sus hermanas Marta y María. El Evangelio de San Juan lo dice con una sencillez que conmueve: "Jesús tenía particular afecto a Marta, y a su hermana María, y a Lázaro" (Juan 11, 5, en la traducción de Torres Amat). Lázaro no pronuncia una sola palabra en los Evangelios. Lo conocemos por lo que Jesús hizo por él.

Cuando cayó enfermo, sus hermanas mandaron avisar a Jesús: "Señor, mira que aquel a quien amas está enfermo". Jesús esperó dos días más, y cuando llegó a Betania, Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro. Marta salió a su encuentro en el camino, y allí escuchó las palabras que la Iglesia repite en cada funeral:

Díjole Jesús: Yo soy la resurrección, y la vida: quien cree en mí, aunque hubiere muerto, vivirá:

Y todo aquel que vive, y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees tú esto?

Respondióle: ¡Oh Señor! sí que lo creo, y que tú eres el Cristo el Hijo de Dios vivo, que has venido a este mundo. (Juan 11, 25-27)

Ilustración en estilo fresco de Marta que sale al camino de Betania al encuentro de Jesús, arrodillada ante él, con María y los discípulos detrás
Ilustración en estilo fresco de Marta que sale al encuentro de Jesús en el camino de Betania.

Ante el sepulcro Jesús lloró, y la gente dijo: "Mirad cómo le amaba". Mandó quitar la piedra, aunque Marta le advirtió que el cuerpo ya olía, dio gracias al Padre en voz alta y luego:

Dicho esto, gritó con voz muy alta y sonora: Lázaro, sal afuera.

Y al instante el que había muerto salió fuera, ligado de pies y manos con fajas, y tapado el rostro con un sudario. Díjoles Jesús: Desatadle, y dejadle ir. (Juan 11, 43-44)

Seis días antes de la Pascua, Jesús volvió a Betania y Lázaro estaba a la mesa con él. Mucha gente fue a verlo, y los sumos sacerdotes pensaron en matarlo también a él, porque muchos creían en Jesús por su causa (Juan 12, 1-11). Ahí termina lo que dice la Escritura. Este es el Lázaro que la Iglesia honra como santo.

Pintura oscura de Rembrandt con Cristo de pie y el brazo levantado sobre una tumba abierta, de la que se incorpora un Lázaro pálido envuelto en su sudario mientras los presentes retroceden
Rembrandt pintó, hacia 1630-1632, el momento en que Lázaro se incorpora en el sepulcro a la voz de Jesús. ⓘThe Raising of Lazarus

Lázaro el mendigo de la parábola

El otro Lázaro aparece en el Evangelio de San Lucas, en una historia que Jesús contó a los fariseos:

Hubo cierto hombre muy rico, que se vestía de púrpura y de lino finísimo: y tenía cada día espléndidos banquetes.

Al mismo tiempo vivía un mendigo, llamado Lázaro, el cual, cubierto de llagas, yacía a la puerta de éste,

deseando saciarse con las migajas que caían de la mesa del rico: mas nadie se las daba: pero los perros venían, y lamíanle las llagas.

Sucedió pues que murió dicho mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. (Lucas 16, 19-22)

El rico, en cambio, muere y sufre lejos de Dios. Es el único personaje de las parábolas de Jesús que tiene nombre propio, y el nombre significa "Dios ayuda". La Enciclopedia Católica explica que los exégetas católicos aceptan hoy comúnmente esta historia como una parábola, es decir, como una enseñanza, no como el relato de un hombre concreto. Añade que es legendario que sus llagas fueran de lepra, aunque así lo imaginó la piedad popular, que por eso asoció su figura a los leprosos.

Pintura renacentista de un mendigo semidesnudo tendido en el suelo junto a la mesa de un banquete, mientras un perro se le acerca y los comensales ricos comen sin mirarlo
Jacopo Bassano pintó hacia 1550 al mendigo Lázaro tendido junto a la mesa del rico, con los perros a su lado. ⓘLazarus and the Rich Man

Los dos Lázaros enseñan cosas distintas. El de Betania nos habla de la amistad de Jesús y de la resurrección. El de la parábola nos habla de los pobres que tenemos a la puerta y del juicio de Dios sobre nuestra indiferencia. Ninguno de los dos mensajes sobra, pero no son la misma persona.

San Lázaro en Cuba: El Rincón y el 17 de diciembre

En La Habana existió desde el siglo XVIII un hospital de San Lázaro para los enfermos de lepra. Según un estudio de 2023 de la revista Perspectivas, se construyó en 1781 en la caleta de Juan Guillén, se trasladó al Mariel el 26 de diciembre de 1916 y al pueblo de Rincón, en las afueras de La Habana, el 26 de febrero de 1917. La iglesia del hospital, visitada desde el principio por los enfermos y por devotos de toda la isla, es hoy el Santuario Nacional de San Lázaro.

Cada año, la víspera del 17 de diciembre, miles de personas caminan hasta El Rincón. Muchos llegan descalzos y algunos de rodillas, para cumplir una promesa o pedir la salud de un ser querido. La noche del 16 al 17 es la más concurrida. El 17 de diciembre era, en el antiguo Martirologio Romano, el día de "el bienaventurado Lázaro, obispo", a quien "el Señor resucitó de entre los muertos", como dice su edición inglesa de 1916.

Ilustración en estilo acuarela de peregrinos cubanos que caminan de noche hacia el santuario de San Lázaro en El Rincón, con velas y flores
Ilustración en estilo acuarela de peregrinos que caminan de noche hacia el santuario de El Rincón.

En el santuario conviven dos imágenes. En el altar está San Lázaro obispo, el amigo de Jesús, con sus vestiduras episcopales. En la devoción del pueblo pesa mucho la otra imagen, la del anciano con muletas, llagas y perros, que viene del mendigo de la parábola. El estudio citado lo resume así: San Lázaro obispo es "el amigo de Jesús, canonizado por la Iglesia", y el mendigo es la figura que "con la llegada de los esclavos africanos, se sincretiza con Babalú Ayé".

El 24 de enero de 1998, San Juan Pablo II visitó El Rincón y habló a los enfermos del hospital vecino, que llenaban "este Santuario de San Lázaro, el amigo del Señor". Dijo también: "Este lugar es sagrado para los cubanos, porque aquí experimentan la gracia quienes se dirigen con fe a Cristo". Y propuso a los peregrinos rezar con las palabras de Marta: "Sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá".

La iglesia de piedra de San Lázaro en Lárnaca, con su alto campanario de arcadas, en una plaza bajo un cielo azul con nubes blancas
La iglesia de San Lázaro en Lárnaca, Chipre, construida hacia el año 900 sobre el sepulcro que la tradición oriental atribuye al amigo de Jesús. ⓘFoto: Mike McBey, CC BY 2.0

San Lázaro y Babalú Ayé: lo que enseña la Iglesia

Hablemos con claridad y con cariño. Babalú Ayé es una divinidad (un orisha) de la religión yoruba, que los africanos esclavizados llevaron a Cuba. Asociado a las enfermedades de la piel y a las epidemias, se identificó en la santería con la imagen del Lázaro de los perros, porque los dos aparecen como hombres enfermos y llagados. Bajo la esclavitud, muchos africanos rezaban a sus orishas ante imágenes católicas. Así nació una mezcla, el sincretismo, que todavía se ve en El Rincón en ofrendas, colores y ritos que no son cristianos.

La Iglesia no desprecia a nadie que llega a un santuario con dolor y con fe. Muchos de los peregrinos de El Rincón buscan a Dios sinceramente, y él los conoce. Pero la Iglesia no puede presentar a Babalú Ayé como un nombre de San Lázaro, porque no lo es. El primer mandamiento, enseña el Catecismo, "prohíbe honrar a dioses distintos del único Señor" (CEC 2110). Llama superstición a "atribuir su eficacia a la sola materialidad de las oraciones o de los signos" (CEC 2111), y advierte contra las prácticas que pretenden dominar potencias ocultas "aunque sea para procurar la salud" (CEC 2117).

Lo que pedimos a quien ama a San Lázaro es sencillo: que lo honre como lo que es, un amigo de Jesús que nos lleva a Jesús. Las promesas, las peregrinaciones y los sacrificios ofrecidos a Dios tienen un lugar antiguo en la vida de la Iglesia. Las ofrendas a los orishas, los amuletos y los ritos de la santería no lo tienen. Y si alguien se siente atado a esas prácticas, un sacerdote lo recibirá con paciencia en la confesión.

Oración a San Lázaro

No existe una oración antigua y oficial a San Lázaro. Muchas de las que circulan por internet y en estampas son de autor desconocido. Algunas están bien, otras se dirigen al mendigo como si fuera un santo canonizado, y otras mezclan elementos de la santería. Le proponemos tres maneras seguras de rezar.

Con el Evangelio. Las palabras de Marta, que San Juan Pablo II propuso en El Rincón, son la mejor oración de quien tiene un enfermo en casa: "Señor, si hubieses estado aquí, no hubiera muerto mi hermano: bien que estoy persuadida de que ahora mismo te concederá Dios cualquiera cosa que le pidieres" (Juan 11, 21-22, Torres Amat).

Con la liturgia. El 29 de julio, la Iglesia reza en la Misa de los santos Marta, María y Lázaro una oración colecta propia. Su texto oficial en español está en el Misal Romano de cada país; puede pedirlo en su parroquia.

Con esta oración por los enfermos. No es un texto antiguo. La escribió el Pastor Lyvers para esta página:

San Lázaro, amigo de Jesús, tú conociste la enfermedad, la muerte y la voz del Señor que te llamó fuera del sepulcro. Tus hermanas te confiaron a él con estas palabras: Señor, aquel a quien amas está enfermo.

Hoy te confiamos a nuestros enfermos [nombres], para que tú también se los presentes a Jesús. Pide para ellos la salud del cuerpo, si es voluntad de Dios, y la paz del alma, la fuerza para soportar el dolor y la fe para decir con Marta: Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.

Acuérdate de los pobres que esperan a nuestra puerta, como el Lázaro de la parábola, y no nos dejes pasar de largo ante ellos. Por Jesucristo nuestro Señor, que es la resurrección y la vida. Amén.

Ilustración en estilo óleo de una abuela que reza el rosario junto a la cama de su nieto enfermo, con una vela y una pequeña imagen de un santo obispo
Ilustración en estilo óleo de una abuela que reza junto a la cama de su nieto enfermo.

Si tiene un enfermo grave, no olvide el sacramento de la unción de los enfermos: llame a su parroquia. Para otras oraciones, vea nuestra oración por los enfermos y las oraciones católicas.

Lo que dice la tradición sobre Lázaro de Betania

El Evangelio no cuenta qué fue de Lázaro después. Dos relatos tradicionales lo cuentan, y no pueden ser verdad los dos.

  • Tradicional (Chipre): la tradición oriental dice que Lázaro huyó de Judea y llegó a Kition, la actual Lárnaca, en Chipre, donde fue el primer obispo y vivió unos treinta años más. En el año 890 se halló allí un sarcófago que, según la Iglesia ortodoxa, decía "Lázaro, el de los cuatro días, amigo de Cristo". El emperador León VI llevó parte de las reliquias a Constantinopla y levantó la iglesia de San Lázaro sobre el sepulcro, que todavía se visita.
  • Tradicional (Provenza): una leyenda francesa dice que Lázaro y sus hermanas llegaron a Provenza en una barca sin velas ni remos y que él fue obispo de Marsella. La Enciclopedia Católica dice que esta tradición "no tiene fundamento sólido" y que no aparece antes del siglo XI. Es la que recogía el antiguo Martirologio el 17 de diciembre.
  • Reportado: en El Rincón muchos peregrinos dan testimonio de curaciones y favores que atribuyen a la intercesión de San Lázaro. La Iglesia no ha estudiado ni aprobado ninguno de esos casos.

La resurrección de Lázaro no necesita etiqueta: es Palabra de Dios, y la Iglesia la proclama cada Cuaresma.

Sencillos sarcófagos de piedra en una cripta excavada en la roca, bajo lámparas de plata colgantes, con pequeños iconos y flores en una repisa
La cripta bajo la iglesia de San Lázaro en Lárnaca, con sarcófagos de piedra bajo lámparas de plata. ⓘFoto: Martin Belam, CC BY-SA 2.0

Símbolos de San Lázaro en el arte

Las dos figuras se pintan de maneras muy distintas, y aprender a distinguirlas ayuda a rezar bien.

  • Lázaro de Betania aparece casi siempre en la escena de su resurrección: un hombre envuelto en vendas blancas que sale de una cueva o un sepulcro, a veces con el rostro tapado por un sudario. A su alrededor, Marta y María a los pies de Cristo y testigos que se tapan la nariz, por la advertencia de Marta. Solo, se le pinta como obispo, en los iconos de Chipre, en las imágenes de Provenza y en la imagen del altar de El Rincón.
  • Lázaro el mendigo aparece como un pobre semidesnudo y llagado, sentado a la puerta de un banquete, con perros que le lamen las heridas, y a veces en el seno de Abraham, llevado por ángeles. De ahí vienen las muletas, los harapos y los perros de la imagen popular cubana.
Página iluminada medieval en tres franjas. Arriba el rico en su banquete y Lázaro a la puerta con los perros, en medio los ángeles que llevan el alma de Lázaro al seno de Abraham, abajo el rico entre las llamas
El Codex Aureus de Echternach, iluminado hacia 1035-1040, cuenta la parábola en tres franjas: Lázaro a la puerta del rico, los ángeles que lo llevan al seno de Abraham y el castigo del rico. ⓘMaster of the Codex Aureus Epternacensis, Parable of the Rich Man and the Beggar Lazarus, Codex Aureus Epternacensis, folio 78 recto
Icono ruso con Cristo que bendice a la izquierda y Lázaro de pie, envuelto en vendas blancas, en la boca negra de una cueva a la derecha, con sus dos hermanas postradas a los pies de Cristo
Un icono ruso de la escuela de Nóvgorod, del siglo XV, muestra a Lázaro envuelto en blanco en la boca negra de la cueva, con sus hermanas postradas ante Cristo. ⓘNovgorod school, The Raising of Lazarus

La fiesta de San Lázaro

Desde 2021 la Iglesia celebra el 29 de julio la memoria de los santos Marta, María y Lázaro. El decreto que la estableció los describe así: "Marta le ofreció generosamente hospitalidad, María escuchó atentamente sus palabras y Lázaro salió rápidamente del sepulcro por mandato de Aquél que ha humillado a la muerte".

En Cuba y en las comunidades cubanas de Miami y de todo el mundo, el gran día sigue siendo el 17 de diciembre, con misas a medianoche y peregrinaciones. En la Iglesia ortodoxa, el Sábado de Lázaro, víspera del Domingo de Ramos, celebra su resurrección como anuncio de la Pascua.

Ilustración en estilo óleo de Lázaro reclinado a la mesa con Jesús en Betania, mientras los vecinos curiosos se agolpan en la puerta
Ilustración en estilo óleo de Lázaro a la mesa con Jesús en Betania, mientras los curiosos se asoman a la puerta.

Pidamos a San Lázaro, el amigo del Señor, que nos enseñe a confiar en Jesús como él y sus hermanas confiaron, y que ningún pobre se quede sin ayuda a nuestra puerta.

Preguntas frecuentes

¿Quién es San Lázaro?

El santo que la Iglesia venera con ese nombre es Lázaro de Betania, hermano de Marta y María y amigo de Jesús, que lo resucitó después de cuatro días en el sepulcro (Juan 11). La tradición oriental dice que fue después obispo de Kition, en Chipre. Su memoria litúrgica es el 29 de julio, junto con sus hermanas.

¿Quién es San Lázaro el de los perros?

La imagen del anciano pobre, cubierto de llagas, con muletas y perros que le lamen las heridas, viene del mendigo Lázaro de la parábola del rico y Lázaro (Lucas 16, 19-31). Es un personaje de una parábola que contó Jesús, no el amigo de Betania. La piedad popular, sobre todo en Cuba, fundió las dos figuras.

¿San Lázaro y Babalú Ayé son lo mismo?

No. Babalú Ayé es una divinidad (orisha) de la religión yoruba, venerada en la santería cubana, que se identificó con la imagen del Lázaro de los perros durante la esclavitud. San Lázaro es un santo cristiano, amigo de Jesús. La Iglesia ama a quienes llegan a El Rincón con fe sincera, pero no puede mezclar el culto a Dios y a sus santos con el culto a otras divinidades, que el primer mandamiento prohíbe.

¿Cuándo es el día de San Lázaro?

El 29 de julio en el calendario de la Iglesia, memoria de los santos Marta, María y Lázaro. En Cuba y entre los cubanos de todo el mundo se celebra el 17 de diciembre, la fecha del antiguo Martirologio Romano, con la peregrinación al Santuario Nacional de El Rincón la noche del 16 al 17.

¿Cuál es la oración a San Lázaro?

No hay una oración antigua y oficial a San Lázaro. Puede rezar con las palabras de su hermana Marta en el Evangelio (Juan 11, 22-27), con la oración colecta de la Misa del 29 de julio o con la oración por los enfermos que ofrecemos en esta página. Lo importante es que la oración vaya a Dios por medio de Cristo, pidiendo la intercesión del santo.

¿Es católico hacer promesas a San Lázaro?

Ofrecer a Dios un sacrificio, una peregrinación o una limosna pidiendo la intercesión de un santo es una práctica antigua de la Iglesia, siempre que no se convierta en un trato mágico ni se ofrezca a otras divinidades. El Catecismo llama superstición a atribuir eficacia a la sola materialidad de las oraciones o de los signos (CEC 2111).

Fuentes

  1. La Sagrada Biblia, traducida de la Vulgata latina al español por Félix Torres Amat: Juan 11 y Lucas 16 (Internet Archive)
  2. Congregación para el Culto Divino, Decreto sobre la celebración de los santos Marta, María y Lázaro en el Calendario Romano General (26 de enero de 2021)
  3. Juan Pablo II, Discurso a los enfermos en el Santuario de San Lázaro, El Rincón, Cuba (24 de enero de 1998)
  4. Amanda Ferrer Gutiérrez, Pedro Álvarez Cruz y Laura Elena Almora Andarcio, Peregrinación por San Lázaro: su influencia en la dinámica territorial del pueblo de Rincón, Cuba, Perspectivas 11, n.º 21 (2023). Historia del leprosorio (1781, Mariel en 1916, Rincón el 26 de febrero de 1917), las dos imágenes, el sincretismo con Babalú Ayé y la peregrinación del 16 al 17 de diciembre
  5. The Roman Martyrology (1916), 17 de diciembre: "At Marseilles, in France, blessed Lazarus, bishop" (Internet Archive)
  6. Catholic Encyclopedia (1910): Lazarus (el mendigo de la parábola)
  7. Catholic Encyclopedia (1910): St. Lazarus of Bethany
  8. Catecismo de la Iglesia Católica, 2110-2117 (superstición, idolatría, magia)