Santa Teresa de los Andes
Santa Teresa de los Andes (Juana Fernández Solar, 1900–1920) fue una joven de Santiago que entró en el Carmelo de Los Andes y murió de tifus a los 19 años, tras once meses de vida religiosa. San Juan Pablo II la canonizó en 1993: es la primera santa de Chile. Su fiesta se celebra el 13 de julio en Chile y entre los carmelitas, y el Martirologio Romano la recuerda el 12 de abril.
aprobado Un bombero de Santiago, desahuciado en 1983 tras una descarga eléctrica, se recuperó después de que su madre rezara ante la tumba de Teresa; la Iglesia aprobó la curación para su beatificación.
¿Quién fue Santa Teresa de los Andes?
Santa Teresa de los Andes fue una muchacha chilena que vivió solo diecinueve años y pasó apenas once meses como monja carmelita, y sin embargo es la primera santa de Chile. Se llamaba Juana Enriqueta Josefina de los Sagrados Corazones Fernández Solar, y todos la llamaban Juanita. Nació en Santiago el 13 de julio de 1900 y murió de tifus el 12 de abril de 1920 en el pequeño monasterio carmelita del Espíritu Santo, en Los Andes, una ciudad al pie de la cordillera, a unos 90 kilómetros de la capital. Al entrar en el Carmelo tomó el nombre de Teresa de Jesús; el lugar le dio el resto: Teresa "de los Andes".

San Juan Pablo II la beatificó en Santiago el 3 de abril de 1987, durante su viaje a Chile, y la canonizó en Roma el 21 de marzo de 1993. La biografía publicada por la Santa Sede la llama la primera santa chilena, la primera carmelita descalza canonizada fuera de Europa y la cuarta Santa Teresa del Carmelo, después de Santa Teresa de Jesús, Santa Teresa Margarita de Florencia y Santa Teresita del Niño Jesús.
Vista desde fuera, su vida parece muy pequeña: una niña de buena familia, un colegio de monjas, un noviciado corto, una muerte temprana. La misma biografía vaticana se hace la pregunta que todos nos hacemos, "¿y qué hizo?", y responde: "vivir, creer, amar". Para entender a Juanita hay que mirar hacia dentro, y para eso nos dejó su diario y sus cartas.
La vida de Santa Teresa de los Andes
Una infancia en Santiago
Juanita fue una de los seis hijos de Miguel Fernández y Lucía Solar, una familia de muy buena posición que vivía la fe con sinceridad. Creció rodeada de padres, hermanos, el abuelo materno, tíos, tías y primos, y pasaba los veranos en la hacienda familiar de Chacabuco. Estudió en el colegio de las religiosas francesas del Sagrado Corazón, en Santiago.
Ella misma fechó el comienzo de su vida espiritual en un terremoto, el gran sismo de Valparaíso de 1906, que sacudió el centro de Chile cuando tenía seis años. En su diario escribió: "Cuando vino el terremoto de 1906, al poco tiempo fue cuando Jesús principió a tomar mi corazón para sí".
No era una niña dócil por naturaleza. La biografía vaticana lo dice sin rodeos: era "orgullosa, egoísta, terca, con todos los defectos que esto supone. Como nos sucede a todos". Lo que la distinguió fue que luchó contra esos defectos, uno por uno, por amor.
La primera comunión y el llamado al Carmelo
Para preparar su primera comunión, que recibió el 11 de septiembre de 1910, se propuso cambiar su carácter para ser menos indigna de recibir al Señor. Los que la rodeaban notaron el cambio: a los diez años, dice su biografía, "era una persona nueva". Desde ese día sintió una conversación interior con Jesús que ya no la dejó.

A los catorce años leyó la Historia de un alma, la autobiografía de Santa Teresita del Niño Jesús, que aún no estaba beatificada, y entendió que Cristo la quería carmelita. En 1917 leyó también los escritos de Santa Isabel de la Trinidad, la joven carmelita francesa muerta en 1906. A los quince años hizo voto de virginidad por nueve días y lo fue renovando una y otra vez.
Siguió siendo una muchacha alegre. Le gustaban el tenis y la natación, tocaba el piano y el armonio y tenía muchas amigas. Ellas la sabían distinta, y la buscaban para pedirle consejo.
Apóstol en la hacienda
Su santidad no se quedó en el oratorio. La biografía vaticana cuenta que se notaba en la familia, en el colegio, con sus amigas y con los inquilinos de la hacienda donde pasaba las vacaciones, "a quienes, con celo apostólico, catequizó y ayudó". En Chacabuco enseñaba el catecismo a los hijos de los campesinos.

La carta a su padre
A los dieciocho años tenía que pedir a su padre permiso para entrar en el claustro. El 25 de marzo de 1919 le escribió una larga carta para pedírselo. Las carmelitas de Thicket Priory, en Inglaterra, que cuidan su memoria, cuentan que don Miguel lloró al leerla y le dio su consentimiento.

Once meses en el Carmelo
El 7 de mayo de 1919 entró en el monasterio del Espíritu Santo de Los Andes. El 14 de octubre recibió el hábito y empezó el noviciado como sor Teresa de Jesús. Desde el claustro siguió escribiendo a su familia y a sus amigas, y esas cartas se convirtieron en un apostolado silencioso. En una de ellas, que San Juan Pablo II citó en la canonización, prometía que su cariño no terminaba en la puerta del convento: "Cuando quiero, es para siempre. Una carmelita no olvida jamás. Desde su pequeña celda acompaña a las almas que en el mundo quiso".

Sabía desde hacía tiempo que moriría joven, y un mes antes de su muerte se lo dijo a su confesor. El Viernes Santo, 2 de abril de 1920, cayó gravemente enferma de tifus. Como estaba en peligro de muerte, le permitieron hacer su profesión religiosa el 7 de abril, seis meses antes de terminar el noviciado. Murió al atardecer del 12 de abril de 1920; le faltaban tres meses para cumplir veinte años.

Mucha gente acudió a su entierro, y su fama de santidad se extendió enseguida. La sepultaron en el monasterio de Los Andes, donde todavía se honra el lugar de su primera tumba.

Los milagros de Santa Teresa de los Andes
La Iglesia examinó y aprobó dos curaciones durante su causa. Catholic.net las cuenta con detalle a partir de las actas del proceso:
- El bombero (aprobado, para la beatificación): el 4 de diciembre de 1983, Héctor Uribe Carrasco, voluntario de la Sexta Compañía de Bomberos de Santiago, cayó de un techo mientras combatía un incendio y recibió una descarga de 380 voltios. Los médicos le encontraron edema pulmonar y cerebral y no le daban posibilidades de vivir. El 7 de diciembre su madre, Olga Carrasco, fue con los compañeros de su hijo a rezar ante la tumba de Teresa. Desde entonces empezó a recuperarse, hasta quedar totalmente restablecido.
- La estudiante (aprobado, para la canonización): el 7 de diciembre de 1988, Marcela Antúnez Riveros, alumna del Colegio Las Condes, sufrió asfixia por inmersión en una piscina durante un paseo de fin de curso. La sacaron del agua después de al menos cinco minutos, cianótica y sin signos vitales. Mientras intentaban reanimarla, dos apoderados y un grupo de compañeras pidieron con fervor la intercesión de Teresa. Los médicos de la Clínica Alemana temían un daño cerebral irreversible, pero se recuperó rápidamente y salió de la clínica tres días después sin ninguna lesión. Los peritos médicos del Vaticano declararon que su recuperación total no tenía explicación científica.
Fuera de estos dos, el santuario recibe sin cesar agradecimientos por favores que quedan como reportados: nadie los ha examinado formalmente.
Patrona de los jóvenes
En la misa de canonización, San Juan Pablo II la presentó "como modelo de la perenne juventud del Evangelio" y dijo que su vida "grita quedamente desde el claustro: ¡Sólo Dios basta!", palabras de su madre espiritual, Santa Teresa de Ávila. "Y lo grita especialmente a los jóvenes, hambrientos de verdad y en búsqueda de una luz que dé sentido a sus vidas". Resumió su mensaje en cuatro verbos: "amar, sufrir, orar, servir".
Los jóvenes chilenos le tomaron la palabra. Desde 1990, cada mes de octubre, miles de jóvenes, familias y comunidades caminan 27 kilómetros desde la hacienda de Chacabuco, donde Juanita pasaba sus veranos, hasta su santuario en Auco, y terminan con la misa y la visita a su tumba en la cripta. Para muchos chilenos es simplemente Teresita, la santa de casa.


Símbolos de Santa Teresa de los Andes en el arte
Como vivió en la época de la fotografía, casi todas sus imágenes parten de unas pocas fotos reales. Para reconocerla en una iglesia, fíjese en:

- El hábito de carmelita descalza: túnica café, capa blanca y velo, el vestido de la Orden de la Virgen del Carmen. La señala como hija de Santa Teresa de Jesús y de San Juan de la Cruz.
- El crucifijo apretado contra el corazón: viene de su fotografía más conocida, tomada en el Carmelo hacia 1919, y habla del amor a Cristo crucificado que llenó su corta vida.
- El rostro joven: siempre aparece con unos diecinueve años, y eso la distingue de otras santas carmelitas con el mismo hábito.
- La cordillera: muchas imágenes chilenas ponen detrás de ella las cumbres nevadas, por su nombre y por su santuario al pie del Aconcagua.
Las imágenes de bulto en Chile suelen seguir esa misma fotografía: una monja joven y delgada, con el crucifijo entre las dos manos y los ojos bajos o alzados en oración.
Su santuario y su fiesta
En 1987, después de la beatificación, la comunidad carmelita se trasladó de Los Andes a un nuevo monasterio y santuario en Auco, en la comuna de Rinconada de Los Andes, y llevó consigo sus restos. Según la biografía vaticana, allí los veneran "miles de peregrinos que buscan y encuentran en ella el consuelo, la luz y el camino recto hacia Dios". Es uno de los lugares de peregrinación más visitados de Chile.

Celebramos su fiesta el 13 de julio, día de su nacimiento, como hacen los Carmelitas Descalzos y la Iglesia en Chile. El Martirologio Romano la recuerda el 12 de abril, día de su muerte.

Oración a Santa Teresa de los Andes
La oración de su fiesta
Los Carmelitas rezan en su fiesta una oración colecta propia, que pide a Dios, que encendió el corazón joven de Santa Teresa en el amor virginal a Cristo y a su Iglesia y la hizo testigo alegre de la caridad aun en el sufrimiento, que por su intercesión nos llene de las delicias de su Espíritu para anunciar al mundo, de palabra y de obra, la alegre noticia de su amor. El texto oficial pertenece al Propio de la Orden; lo encontrará en los libros litúrgicos carmelitas y en su santuario.
Una oración para hoy
No conocemos una oración antigua a Santa Teresa de los Andes en el dominio público, y no queremos poner en su boca palabras que no son suyas. Le ofrecemos esta oración, escrita para este sitio:
Oración del Pastor Lyvers a Santa Teresa de los Andes
Santa Teresa de los Andes, joven enamorada de Cristo, que luchaste contra tus defectos por amor y supiste que solo Dios basta, ruega por nosotros.
Acompaña a los jóvenes que buscan sentido para su vida, a los que tienen miedo de decirle que sí a Dios y a los padres que esperan, como tu padre, la decisión de un hijo.
Desde tu celda prometiste no olvidar nunca a quienes amabas en el mundo: no te olvides tampoco de nosotros (aquí puede nombrar su intención).
Enséñanos a amar, sufrir, orar y servir, con la alegría que tenías. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Pidamos a Santa Teresa de los Andes que ruegue por los jóvenes de Chile y de toda América, por los que disciernen su vocación y por las familias que rezan por ellos. Santa Teresa de los Andes, ruega por nosotros.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Santa Teresa de los Andes?
Fue Juana Enriqueta Josefina de los Sagrados Corazones Fernández Solar, a quien todos llamaban Juanita, nacida en Santiago de Chile el 13 de julio de 1900 en una familia acomodada y católica. Entró en el monasterio carmelita del Espíritu Santo, en Los Andes, el 7 de mayo de 1919, tomó el nombre de Teresa de Jesús y murió allí el 12 de abril de 1920, a los 19 años. Es la primera santa chilena.
¿Cuándo es la fiesta de Santa Teresa de los Andes?
En Chile y en la Orden del Carmen se celebra el 13 de julio, día de su nacimiento. El Martirologio Romano la recuerda el 12 de abril, día de su muerte. Cada mes de octubre, además, miles de jóvenes peregrinan a pie hasta su santuario.
¿Cuáles son los milagros de Santa Teresa de los Andes?
La Iglesia aprobó dos curaciones. Para la beatificación, la de Héctor Uribe Carrasco, bombero voluntario de Santiago que en 1983 sufrió una descarga eléctrica y fue desahuciado. Para la canonización, la de Marcela Antúnez Riveros, una alumna que en 1988 fue sacada sin signos vitales de una piscina y se recuperó sin ninguna lesión cerebral.
¿Dónde está enterrada Santa Teresa de los Andes?
En la cripta del Santuario de Santa Teresa de Los Andes, en Auco, comuna de Rinconada de Los Andes, a unos 90 kilómetros al norte de Santiago. Las carmelitas se trasladaron allí en 1987 y llevaron sus restos consigo.
¿Cómo es la peregrinación a Auco?
Desde 1990, cada mes de octubre miles de jóvenes, familias y comunidades caminan 27 kilómetros desde la hacienda de Chacabuco, donde Juanita pasaba sus veranos, hasta el santuario de Auco. La peregrinación termina con la misa y la visita a su tumba en la cripta.
¿Por qué se llama Teresa "de los Andes"?
Al recibir el hábito carmelita tomó el nombre de Teresa de Jesús, como la gran santa de Ávila. El nombre de la ciudad donde estaba su monasterio, Los Andes, al pie de la cordillera, completó el resto: Teresa de Jesús de Los Andes.
Fuentes
- Santa Sede: Teresa de Jesús de Los Andes (1900-1920), virgen, carmelita descalza, biografía. Fechas de su vida, el terremoto de 1906 (Diario, n. 3), su carácter, el voto de virginidad a los 15 años y su lugar como cuarta Santa Teresa del Carmelo
- San Juan Pablo II, Homilía en la canonización de Claudine Thévenet y Teresa de Jesús de Los Andes, 21 de marzo de 1993 (Santa Sede; los párrafos sobre Teresa, en español). "¡Sólo Dios basta!", amar, sufrir, orar, servir, y la cita de su carta "Cuando quiero, es para siempre"
- Catholic.net: Teresa de Los Andes, Santa. Los dos milagros aprobados: el bombero Héctor Uribe Carrasco (1983) y la alumna Marcela Antúnez Riveros (1988)
- ACI Prensa / EWTN Noticias: Celebrarán 30 años de la peregrinación al Santuario de Santa Teresa de Los Andes (2020). Los 27 kilómetros desde la hacienda de Chacabuco hasta Auco
- Santuario de Santa Teresa de Los Andes, Auco (sitio oficial)
- Carmel of the Annunciation, Thicket Priory: St Teresa of the Andes. La carta a su padre del 25 de marzo de 1919