Santa Teresita del Niño Jesús

Retrato en estilo acuarela de Santa Teresita del Niño Jesús, joven carmelita de hábito pardo, capa blanca y velo negro, que abraza un crucifijo cubierto de rosas
Ilustración

Santa Teresita del Niño Jesús, también llamada Santa Teresa de Lisieux, fue una monja carmelita francesa que murió de tuberculosis en 1897, con veinticuatro años. Su autobiografía, Historia de un alma, dio a conocer en todo el mundo su caminito de confianza y amor, y en 1997 fue declarada Doctora de la Iglesia. Su fiesta es el 1 de octubre, y es patrona de las misiones y de Francia.

tradicional Teresita contó que a los diez años sanó de una grave enfermedad cuando la imagen de la Virgen le sonrió.

¿Quién fue Santa Teresita del Niño Jesús?

Santa Teresita del Niño Jesús fue la hija menor de un relojero y una encajera de Normandía. A los quince años entró en el pequeño Carmelo de Lisieux, y nueve años después murió allí de tuberculosis, con veinticuatro años, casi desconocida fuera de su familia y de su comunidad. En el mundo de habla hispana la llamamos con cariño Teresita, en diminutivo, para distinguirla de la gran Santa Teresa de Jesús, la reformadora de Ávila; en Francia y en los libros es Santa Teresa de Lisieux.

Lo que lo cambió todo fue un libro. Por encargo de sus superioras, Teresita había escrito tres cuadernos de recuerdos y reflexiones. El Carmelo los editó y los imprimió en 1898 con el título de Historia de un alma. En pocos años el libro se leía en decenas de idiomas, llegaban cartas de soldados, misioneros y madres de familia, y los peregrinos llenaban el cementerio de Lisieux. Pío XI la canonizó en 1925, solo veintiocho años después de su muerte, y San Juan Pablo II la declaró Doctora de la Iglesia en 1997. Es la Doctora más joven de la historia.

Fotografía en blanco y negro de estudio de una muchacha de quince años con el cabello recogido y un vestido oscuro abotonado
Teresita a los quince años, fotografiada en abril de 1888, el mes en que entró en el Carmelo. ⓘStudio of Mrs. Besnier, Lisieux, Thérèse Martin at fifteen

Su enseñanza se dice en pocas palabras. La santidad no depende de grandes obras ni de experiencias extraordinarias, sino de hacer las cosas pequeñas con mucho amor y de confiar del todo en Dios, como un niño confía en su padre. Ella lo llamó su "caminito". En la carta que la declaró Doctora, Divini amoris scientia, San Juan Pablo II dijo que ese caminito "no es más que el camino evangélico de la santidad para todos".

La vida de Santa Teresita

Alenzón y la familia Martin

Nació en Alenzón (Alençon) el 2 de enero de 1873 y la bautizaron dos días después como María Francisca Teresa. Sus padres, Luis Martin y Celia Guérin, tuvieron nueve hijos, de los que vivieron cinco hijas: María, Paulina, Leonia, Celina y Teresa. Las cinco se hicieron religiosas. Luis y Celia fueron canonizados juntos en 2015, el primer matrimonio canonizado en una misma ceremonia.

Celia murió de cáncer en agosto de 1877, cuando Teresa tenía cuatro años y medio. Teresita llamaría después a los años siguientes los más dolorosos de su vida. En noviembre de 1877 Luis se mudó con sus hijas a Lisieux, cerca del hermano de Celia, y alquiló una casa llamada Les Buissonnets. La niña eligió a su hermana Paulina como "segunda madre".

Fotografía en blanco y negro de estudio de una niña de ocho años de cabello rizado, con un vestido de volantes y una cuerda de saltar en la mano
Teresita a los ocho años, con su cuerda de saltar, en 1881. ⓘStudio of Mrs. Besnier, Lisieux, Thérèse Martin at eight years old

La sonrisa de la Virgen

Cuando Paulina entró en el Carmelo de Lisieux, en 1882, Teresa, que tenía nueve años, cayó en una enfermedad extraña, con fiebres, temblores y alucinaciones, que los médicos no lograban explicar. El domingo de Pentecostés, 13 de mayo de 1883, sus hermanas rezaban junto a su cama ante una imagen de la Virgen. Teresita escribió que de pronto la imagen le pareció bellísima y que la Virgen le sonrió. Quedó curada. La imagen, llamada desde entonces la Virgen de la Sonrisa, está hoy sobre su sepulcro.

Ilustración en estilo óleo de una niña enferma de diez años que, sentada en la cama, mira una imagen de la Virgen que parece sonreírle, mientras sus hermanas rezan arrodilladas
Ilustración en estilo óleo del domingo de Pentecostés de 1883, cuando la niña enferma vio sonreír la imagen de la Virgen.

La gracia de Navidad

De adolescente, por su propio relato, era muy sensible y lloraba por cualquier cosa. En la Nochebuena de 1886, al volver de la misa de medianoche, oyó a su padre, cansado, quejarse de los zapatos que ella había dejado junto a la chimenea llenos de regalos, como hacen los niños pequeños: ojalá fuera el último año. Otras veces habría estallado en lágrimas. Esa noche se las tragó, bajó corriendo y abrió los regalos con alegría. Ella vio en ese momento su "conversión": desde entonces, dice, fue de victoria en victoria.

Ilustración en estilo acuarela de una muchacha en lo alto de una escalera en la noche de Navidad, que se vuelve hacia la chimenea donde quedaron sus zapatos con regalos
Ilustración en estilo acuarela de Teresita en la escalera de Les Buissonnets, la Nochebuena de 1886.

Al año siguiente leyó en el periódico la historia de Enrique Pranzini, un asesino condenado a la guillotina que se negaba a arrepentirse. Rezó y ofreció sacrificios por él. En el cadalso, contó el periódico, Pranzini se volvió de pronto y besó el crucifijo que le acercaba el capellán. Teresita lo llamó su "primer hijo".

A Roma y al Carmelo

Quería entrar en el Carmelo a los quince años, y era demasiado joven. Se negaron el superior del convento y el obispo de Bayeux. En noviembre de 1887 su padre la llevó con Celina en una peregrinación diocesana a Roma. En la audiencia del 20 de noviembre se pidió a los peregrinos que no hablaran al papa León XIII. Cuando le tocó el turno, Celina le susurró: "¡Habla!". Teresita se arrodilló y le pidió entrar en el Carmelo a los quince años. El papa le respondió que entraría si era la voluntad de Dios, y los guardias la apartaron llorando.

Ilustración en estilo grabado de una joven de quince años vestida de negro, arrodillada ante el anciano papa León XIII en una sala de audiencias del Vaticano
Ilustración en estilo grabado de Teresita suplicando a León XIII en la audiencia del 20 de noviembre de 1887.

El obispo dio su permiso pocas semanas después. El 9 de abril de 1888 entró en el Carmelo de Lisieux, donde ya estaban Paulina, ahora madre Inés de Jesús, y María. Tomó el hábito en enero de 1889 e hizo su profesión el 8 de septiembre de 1890, con el nombre de sor Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz.

La vida en el Carmelo

La vida del convento era sencilla y dura: celdas frías, largos silencios, trabajo manual y los pequeños roces de vivir con una veintena de mujeres. Su padre sufrió ataques cerebrales y una enfermedad mental, y desde 1889 estuvo internado. Murió en julio de 1894, y en septiembre Celina entró también en el Carmelo, con su cámara de fotos. En 1893 encargaron a Teresita acompañar a las novicias, y ella les enseñó su caminito.

Fotografía en blanco y negro de cinco monjas carmelitas con hábito y velo, tres sentadas y dos de pie, en el patio de un jardín
Celina fotografió a la comunidad poco después de llegar. Teresita está sentada a la derecha, junto a su hermana María y la priora, la madre María de Gonzaga. ⓘCéline Martin, Thérèse with her sisters and Mother Marie de Gonzague in the courtyard of the Carmel

Escribía poesías y pequeñas obras de teatro para las fiestas de la comunidad. En 1895 hizo el papel principal en su propia obra sobre Santa Juana de Arco. Ese mismo año empezó a escribir sus recuerdos de infancia, por encargo de Paulina, y el 9 de junio se ofreció al Amor misericordioso de Dios. Le confiaron dos "hermanos espirituales" para sostenerlos con la oración y las cartas: el padre Adolfo Roulland, misionero en China, y Mauricio Bellière, un seminarista que llegó a ser misionero en África. Ella misma habría querido ir al Carmelo de Hanói.

Ilustración en estilo tinta de una joven carmelita de hábito y velo, sentada en un banco bajo de su celda, escribiendo en un cuaderno sobre las rodillas a la luz de una lámpara de aceite
Ilustración en estilo tinta de Teresita escribiendo sus recuerdos en un cuaderno, en su celda del Carmelo.

Enfermedad, noche de la fe y muerte

En la noche del Jueves al Viernes Santo de 1896, Teresita escupió sangre: era el primer signo de la tuberculosis. Poco después entró en lo que ella llamó una noche de la fe. Durante los últimos dieciocho meses de su vida sintió que el cielo se le cerraba, mientras seguía rezando y obrando como quien cree. En junio de 1897 empezó su último cuaderno, y el 8 de julio la llevaron a la enfermería. Sus hermanas apuntaron lo que decía, y esas notas son las Últimas conversaciones.

Fotografía sepia de una joven monja acostada en una cama bajo un arco de ladrillo del claustro, con un crucifijo en las manos y pétalos de rosa sobre la colcha
En su último verano llevaron su cama al claustro. Celina la fotografió allí, deshojando rosas sobre su crucifijo. ⓘPhotograph by Céline Martin, as reproduced in Histoire d'une âme (1940 edition), Thérèse in her sickbed in the cloister, unpetaling roses over her crucifix

Murió en la tarde del 30 de septiembre de 1897. Sus últimas palabras, según sus hermanas, fueron: "¡Oh, lo amo! ¡Dios mío, te amo!".

Historia de un alma y el caminito

Historia de un alma reúne tres manuscritos: uno escrito para Paulina en 1895, una carta a su hermana María en 1896 y un último cuaderno para la madre María de Gonzaga en 1897. La primera edición, de 1898, pulió su estilo y unió los tres como un solo libro. Desde 1956 se publican tal como ella los escribió.

Las páginas más conocidas cuentan cómo descubrió el caminito. Teresita quería ser santa, pero se sentía tan lejos de los grandes santos como un grano de arena de una montaña. Escribió entonces que buscaría "un caminito muy recto, muy corto, un caminito totalmente nuevo". Vivía en el siglo de los inventos, y los ricos ya no subían escaleras, sino que usaban el ascensor. Ella encontró el suyo en la Biblia: "El ascensor que ha de elevarme hasta el cielo son tus brazos, ¡oh Jesús!". Para eso, concluyó, no necesitaba crecer; al contrario, tenía que seguir siendo pequeña.

En el segundo manuscrito cuenta que buscaba su lugar en la Iglesia. No podía ser apóstol, ni mártir, ni sacerdote. Entonces leyó a San Pablo y entendió que la Iglesia tiene un corazón ardiente de amor: "¡Mi vocación es el amor! [...] En el corazón de la Iglesia, mi Madre, yo seré el amor".

Además de Historia de un alma, dejó 266 cartas, más de cincuenta poesías, ocho obras de teatro y veintiuna oraciones. Las ediciones españolas de sus obras completas son recientes y tienen derechos de autor; las frases de esta página son traducción nuestra del original francés, que el Carmelo de Lisieux publica en sus archivos.

Los milagros de Santa Teresita

Teresita no hizo prodigios en vida. Su fama de milagros empezó después de su muerte, y el Carmelo de Lisieux recibió pronto miles de cartas que contaban gracias recibidas. Los clasificamos así:

  • Aprobados: para su beatificación, el 29 de abril de 1923, la Iglesia aceptó la curación de sor Luisa de San Germán, enferma de úlceras de estómago, y la de Carlos Anne, un seminarista de veintitrés años que se moría de tuberculosis pulmonar avanzada. Para su canonización, el 17 de mayo de 1925, aceptó la curación de sor Gabriela Trimusi, de Parma, enferma de tuberculosis en la columna, y la de María Pellemans, una belga con tuberculosis intestinal que sanó después de peregrinar a su tumba.
  • Reportados: la "lluvia de rosas". Miles de personas, entre ellas soldados en las trincheras de la Primera Guerra Mundial, contaron favores, conversiones y curaciones después de rezarle, y muchos hablan de rosas recibidas o de su perfume. Son testimonios, no casos examinados por la Iglesia.
  • Tradicional: su propia curación a los diez años por la sonrisa de la Virgen, que ella contó en su autobiografía y que no formó parte de su proceso.

La lluvia de rosas

En sus últimos meses, según las notas de sus hermanas, Teresita dijo: "Después de mi muerte haré caer una lluvia de rosas", y también: "Quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra". Entendemos esas rosas como gracias que ella obtiene de Dios para quienes le piden ayuda.

Ilustración en estilo acuarela de pétalos de rosa que caen del cielo sobre una sencilla capilla misionera de adobe, mientras una catequista y unos niños miran hacia arriba
Ilustración en estilo acuarela de una lluvia de pétalos de rosa sobre una capilla misionera.

¿Por qué Santa Teresita es patrona de las misiones?

Teresita no volvió a salir de Normandía después de su viaje a Roma, y sin embargo es patrona de todos los misioneros. Entró en el Carmelo, decía, para salvar almas y rezar por los sacerdotes. Quiso ir al Carmelo de Hanói, rezó y escribió por sus dos hermanos misioneros, y llegó a decir que querría ser misionera desde la creación del mundo hasta el fin de los tiempos.

Después de su canonización, los obispos misioneros de Canadá pidieron que fuera nombrada patrona de las misiones. El 14 de diciembre de 1927, Pío XI la declaró "patrona, con carácter especial, de todos los misioneros, hombres o mujeres, y también de las misiones existentes en todo el universo", igual que San Francisco Javier. Los archivos del Carmelo de Lisieux recuerdan otros patronazgos menos conocidos:

  • En 1925, patrona de la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol, creada para sostener la formación del clero nativo en los países de misión.
  • Rusia: protectora del Seminario Pontificio Ruso de Roma desde 1923 y de toda Rusia desde 1929.
  • Francia: el 3 de mayo de 1944, Pío XII la nombró patrona secundaria de Francia, igual que Santa Juana de Arco.
  • Floristas y jardineros, por devoción popular, a causa de sus rosas.
Fotografía en blanco y negro de una joven carmelita con capa blanca y velo negro, sentada en un escalón junto a unos arcos de ladrillo, con un rollo escrito y un libro en las manos
En 1896 Celina fotografió a Teresita con un rollo escrito y un libro sobre las misiones de China. ⓘCéline Martin, Thérèse in the courtyard of the Carmel, holding a scroll and a book

Su influencia llegó pronto a América. La joven chilena Juanita Fernández Solar leyó Historia de un alma y se hizo carmelita; hoy es Santa Teresa de los Andes. Y una religiosa albanesa que se preparaba para ir a la India tomó el nombre de Teresa por la santa de Lisieux: era la futura Madre Teresa de Calcuta.

Símbolos de Santa Teresita en el arte

Teresita es una de las pocas santas cuyo rostro real conocemos por muchas fotografías, y casi todas sus imágenes y estatuas se basan en ellas. Fíjese en:

  • Las rosas, signo de su lluvia de rosas prometida. Suele estrecharlas contra el pecho o dejarlas caer de las manos.
  • El crucifijo cubierto de rosas, su imagen más común. Viene de la foto de su último verano, deshojando rosas sobre el crucifijo, y de su deseo de "arrojar flores" a Jesús, es decir, ofrecerle pequeños sacrificios por amor.
  • El hábito carmelita: túnica y escapulario pardos, capa blanca y velo negro, el mismo de la Virgen del Carmen.
  • Un rostro joven, siempre de unos veinte años, redondo y con una leve sonrisa.
  • Lirios, signo de pureza, en algunas imágenes antiguas.
  • Una lluvia de pétalos que cae del cielo, a menudo con ángeles, en las pinturas posteriores a su canonización.

No la confunda con Santa Teresa de Ávila, que viste el mismo hábito pero aparece como una mujer madura con un libro y una pluma, a menudo con una paloma. Las primeras estampas suavizaron sus rasgos más de lo que muestran las fotografías; el Carmelo publicó después las fotos originales.

Fiesta y lugares de Santa Teresita

Celebramos su fiesta el 1 de octubre, memoria obligatoria en toda la Iglesia. Lisieux, en Normandía, es una de las ciudades de peregrinación más visitadas de Francia. Los peregrinos suelen ver tres lugares.

Les Buissonnets, la casa donde vivió la familia de 1877 a 1888, conserva la habitación de la curación y la chimenea de la Navidad de 1886.

Casa de ladrillo de dos pisos con ventanas de marco blanco, techo con buhardillas y un macizo de flores delante
Les Buissonnets, la casa de la familia Martin en Lisieux hasta que Teresita entró en el Carmelo. ⓘGrentidez, Les Buissonnets, the Martin family home in Lisieux

El Carmelo de Lisieux sigue siendo un monasterio de monjas de clausura; el interior no se visita, pero la capilla está abierta. Allí se trasladaron sus restos desde el cementerio el 26 de marzo de 1923, antes de su beatificación, bajo una figura yacente de ella, con la Virgen de la Sonrisa encima. Su cuerpo no se conservó incorrupto, y algunos huesos se colocaron en relicarios.

La Basílica de Santa Teresa, en una colina sobre la ciudad, se comenzó en 1929 por deseo de Pío XI y fue consagrada el 11 de julio de 1954. Guarda uno de sus relicarios.

Gran basílica de piedra clara con cúpula y un alto campanario cuadrado al lado, vista desde una amplia explanada
La Basílica de Santa Teresa de Lisieux se construyó entre 1929 y 1954 en una colina sobre la ciudad. ⓘ

Sus reliquias salieron del Carmelo por primera vez en 1945. Desde 1994, según el Santuario de Lisieux, sus relicarios han visitado casi setenta países, y en muchas ciudades de América Latina se han formado largas filas para venerarlos.

Ilustración en estilo óleo de una larga fila de fieles con rosas en las manos que esperan para venerar un relicario dorado expuesto en la nave de una catedral colonial
Ilustración en estilo óleo de fieles con rosas que esperan para venerar el relicario de Santa Teresita en una catedral.

Oración y novena a Santa Teresita

Pedimos a Santa Teresita que rece por nosotros en la enfermedad, en los problemas de la familia, por las vocaciones y por toda necesidad.

La novena de las 24 Glorias

Es la novena más extendida. EWTN cuenta su origen: el jesuita P. Putigan la comenzó el 3 de diciembre de 1925, rezando veinticuatro Glorias al día durante nueve días, uno por cada año de la vida de Teresita, y pidió como señal una rosa recién cortada. Al tercer día un desconocido le llevó una rosa. Obtenida la gracia, difundió la novena.

Para rezarla, cada día se dirige una oración de acción de gracias a la Santísima Trinidad por los dones con que enriqueció a Teresita en sus veinticuatro años en la tierra, y se pide la gracia deseada si es conforme a la voluntad de Dios. Después se rezan veinticuatro veces el Gloria, añadiendo entre ellos, si se quiere, "Santa Teresita del Niño Jesús, ruega por nosotros". Muchos la rezan del 9 al 17 de cada mes, para unirse a todos los que la hacen a la vez. El Gloria que repetimos es el de siempre:

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Con las palabras de Teresita

Teresita escribió veintiuna oraciones. La más conocida es su Ofrenda al Amor misericordioso, del 9 de junio de 1895, que empieza así (traducción nuestra del francés):

¡Oh Dios mío, Trinidad bienaventurada! Deseo amarte y hacerte amar, trabajar por la glorificación de la santa Iglesia salvando las almas que están en la tierra y liberando a las que sufren en el purgatorio.

Y estas frases suyas, también en traducción nuestra, se pueden rezar en cualquier momento:

  • "Para mí, la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada al cielo, un grito de gratitud y de amor, tanto en la prueba como en la alegría." (Manuscrito C. El Catecismo de la Iglesia Católica abre con ella su parte sobre la oración.)
  • "Dios mío, lo escojo todo." (Manuscrito A, recordando un juego de infancia.)
  • "Jesús no pide grandes acciones, sino solo abandono y gratitud." (Manuscrito B.)

Una oración para hoy

Oración del Pastor Lyvers a Santa Teresita

Santa Teresita del Niño Jesús, que encontraste en los brazos de Jesús el camino más corto hacia el cielo, enséñanos a hacer las cosas pequeñas con mucho amor y a confiar en Dios como un niño en su padre.

Tú que prometiste pasar tu cielo haciendo el bien en la tierra, presenta al Señor lo que hoy te confiamos (pida la gracia).

Ruega por los misioneros, por los enfermos y por quienes viven una noche oscura de la fe. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Frases de Santa Teresita que no son suyas

Una frase muy compartida circula con su nombre: "Que hoy haya paz en tu interior. Que confíes en Dios en que estás exactamente donde debes estar...". No está en Historia de un alma ni en sus cartas, poesías o conversaciones, y nadie la ha encontrado en sus escritos. Es un buen deseo, pero no es de Teresita.

Tampoco prometió mandar una rosa a cada persona. Dijo que haría caer una lluvia de rosas, y sus hermanas lo entendieron como gracias. Pedir una rosa como señal es una costumbre posterior, que se hizo popular con la novena de 1925. Sus palabras verdaderas son más sencillas y más valientes: hablan de confiar cuando no se siente nada y de amar en las cosas muy pequeñas. Santa Teresita, ruega por nosotros.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es la fiesta de Santa Teresita del Niño Jesús?

El 1 de octubre, memoria obligatoria en el Calendario Romano General. Hasta la reforma del calendario de 1969 se celebraba el 3 de octubre. Murió en la tarde del 30 de septiembre de 1897.

¿De qué es patrona Santa Teresita?

Pío XI la declaró el 14 de diciembre de 1927 patrona de todos los misioneros y de las misiones, igual que San Francisco Javier. Pío XII la nombró patrona secundaria de Francia, junto a Santa Juana de Arco, en 1944, y desde 1929 se le confió Rusia. Por sus rosas, los floristas y jardineros también la invocan, aunque ese patronazgo es popular.

¿Qué es el caminito de Santa Teresita?

Es su manera de llegar a la santidad, abierta a cualquier persona: no hace falta hacer grandes obras, sino hacer las cosas pequeñas con mucho amor y confiar en Dios como un niño confía en su padre. San Juan Pablo II lo llamó «el camino evangélico de la santidad para todos».

¿Qué significa que Santa Teresita te mande una rosa?

Antes de morir dijo que haría caer una lluvia de rosas, es decir, gracias que obtendría de Dios para quienes le pidieran ayuda. Muchos fieles que rezan su novena toman una rosa como señal de que los ha escuchado. La Iglesia no promete esas señales: son una devoción popular, y lo importante es la gracia que se pide, no la flor.

¿Cómo se reza la novena de las 24 Glorias a Santa Teresita?

Se reza cada día, durante nueve días, una oración de acción de gracias a la Santísima Trinidad por los dones que dio a Teresita, y después veinticuatro Glorias, uno por cada año de su vida, con la petición. La comenzó el jesuita P. Putigan en diciembre de 1925. Muchos la rezan del 9 al 17 de cada mes.

¿Santa Teresita y Santa Teresa de Ávila son la misma persona?

No. Santa Teresa de Jesús, de Ávila (1515-1582), fue la gran reformadora española del Carmelo y escritora mística. Santa Teresita del Niño Jesús (1873-1897) fue una joven carmelita francesa que vivió casi tres siglos después y llevaba su nombre. Las dos son Doctoras de la Iglesia.

¿Hay fotografías reales de Santa Teresita?

Sí. El Carmelo de Lisieux conserva unas cuarenta y siete fotografías suyas. Casi todas las tomó dentro del convento su hermana Celina, que entró con su cámara en 1894. Por eso conocemos su rostro verdadero mejor que el de casi cualquier otro santo de su siglo.

¿Dónde está enterrada Santa Teresita?

En la capilla del Carmelo de Lisieux, en Normandía, donde sus restos fueron trasladados el 26 de marzo de 1923, bajo una figura yacente de ella. Algunos huesos se colocaron en relicarios; uno está en la Basílica de Santa Teresa de Lisieux y otros viajan por el mundo.

Fuentes

  1. Juan Pablo II, Carta apostólica Divini amoris scientia (19 de octubre de 1997). Fechas de la causa, patrona de las misiones en 1927, el «caminito», la Doctora más joven
  2. Archivos del Carmelo de Lisieux: Patrocinios e influencia espiritual de Teresa. Patrona de la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol (1925), de las misiones (1927), protectora de Rusia (1929) y patrona secundaria de Francia (1944)
  3. Santuario de Lisieux: La historia de Teresa
  4. Enciclopedia Católica: Santa Teresa de Lisieux (traducción de la Catholic Encyclopedia)
  5. Archivos del Carmelo de Lisieux: Los milagros
  6. Aleteia: The miracles that paved the way for St. Thérèse's beatification in 1923
  7. EWTN: Novena of the Twenty-four Glory Bes to St. Thérèse of Lisieux, the Little Flower. El origen de la novena con el P. Putigan, en diciembre de 1925
  8. Archivos del Carmelo de Lisieux: Manuscritos autobiográficos (texto original francés). Las frases de Teresita citadas en esta página son traducción nuestra del original francés