Virgen de la Merced

Ilustración en estilo óleo de la Virgen de la Merced con hábito blanco, corona dorada y el escudo mercedario en el pecho, que sostiene unas cadenas abiertas
Ilustración

La Virgen de la Merced es la Virgen María honrada como Madre de los cautivos. Según la tradición, se apareció en Barcelona a San Pedro Nolasco y le pidió fundar la Orden de la Merced (1218) para rescatar a los cristianos esclavizados. Su fiesta es el 24 de septiembre, y es patrona de Barcelona, del Perú y de la República Dominicana.

tradicional La tradición mercedaria cuenta que la Virgen se apareció a Pedro Nolasco y le pidió fundar una orden para rescatar cautivos; la orden recordaba esa visita a comienzos de agosto de 1218.

¿Quién es la Virgen de la Merced?

La Virgen de la Merced es la Santísima Virgen María honrada como Madre de los cautivos. Su historia comienza en Barcelona a principios del siglo XIII, cuando miles de cristianos vivían como esclavos en las tierras musulmanas de España y del norte de África. Según la tradición, la Virgen pidió a un laico generoso, San Pedro Nolasco, que fundara una orden dedicada a rescatarlos. Así nació en 1218 la Orden de la Merced, y con ella la devoción a la Virgen que, en lugar de un manto de reina, viste el hábito blanco de sus frailes.

Celebramos su fiesta el 24 de septiembre. Es patrona de Barcelona, del Perú y de la República Dominicana; en la Argentina es la Generala del Ejército que nombró Manuel Belgrano, y en todo el mundo católico es patrona de los presos. Es una de las advocaciones de la Virgen María que España trajo a América y que América hizo suya.

Qué quiere decir "Merced"

En el castellano antiguo, merced significaba gracia, favor, misericordia. Pero tenía también un sentido muy concreto: la merced era la limosna o el precio con que se compraba la libertad de un cautivo. Por eso la Virgen de la Merced es, ante todo, la Virgen que rescata. Los mercedarios llamaban a su trabajo "redención de cautivos", con la misma palabra con que hablamos de la obra de Cristo, que pagó nuestro rescate con su sangre.

Cuando le pedimos a la Virgen de la Merced que nos libre de nuestras cadenas, pensamos en las cárceles de hoy, en los secuestrados, en las víctimas de la trata de personas. Y pensamos también en las cadenas que no se ven: los vicios, las deudas que ahogan, el rencor, el pecado. Ella sabe de todas.

San Pedro Nolasco y el nacimiento de la orden

Un laico que gastó su fortuna en cautivos

Pedro Nolasco nació en el Languedoc, en el sur de Francia, hacia 1189, y llegó joven a Barcelona, a la corte de los reyes de Aragón. Era rico, y empezó a usar su dinero para comprar la libertad de cristianos cautivos. Cuando se le acabó la herencia, reunió a otros hombres para seguir haciéndolo.

Pintura barroca de un fraile de hábito blanco dormido, con la cabeza apoyada en la mano, mientras un ángel le señala una ciudad amurallada que brilla entre las nubes
Francisco de Zurbarán pintó en 1629, para los mercedarios de Sevilla, esta visión de San Pedro Nolasco: un ángel le muestra en sueños la Jerusalén del cielo. ⓘ

La aparición de la Virgen

La tradición de la orden cuenta que la Virgen María se le apareció a Pedro Nolasco y le pidió fundar una orden religiosa para redimir cautivos. Las crónicas mercedarias añaden que, esa misma noche, la Virgen se apareció también al joven rey Jaime I de Aragón y a San Raimundo de Peñafort, el confesor de Pedro, de modo que los tres se encontraron al día siguiente con el mismo encargo. Es una aparición tradicional: nos llega por la memoria de la orden, no por un juicio de la Iglesia. Lo que sí es historia es lo que vino después.

Ilustración en estilo óleo de un hombre en oración en una capilla de piedra, de noche, al que se le aparece la Virgen vestida de blanco entre una luz suave
De noche, en una capilla de Barcelona, la Virgen se aparece a Pedro Nolasco en oración.

Según la Catholic Encyclopedia, los mercedarios celebraron durante siglos ese recuerdo el domingo más cercano al 1 de agosto, la fecha que la tradición asocia con la aparición. La orden se constituyó en Barcelona en 1218 con la protección del rey, y el papa Gregorio IX la aprobó en la década siguiente, dándole la Regla de San Agustín.

El cuarto voto

Los mercedarios hacían los tres votos de todos los religiosos, pobreza, castidad y obediencia, y uno más, que todavía conservan. La Enciclopedia Católica lo resume así: se comprometían a "quedar en rehenes, si fuere preciso, en lugar de un cautivo, sobre todo si su fe peligraba". Es decir, si no alcanzaba el dinero, el fraile se quedaba encadenado en lugar del cristiano que corría peligro de perder la fe. Pocas promesas se parecen tanto al Evangelio.

Pintura de un fraile barbado de hábito blanco que entrega una bolsa a un hombre con turbante y túnica roja, mientras unos cautivos arrodillados se agolpan en la escalinata
Alonso Vázquez pintó hacia 1601, para el claustro de la Merced de Sevilla, a San Pedro Nolasco pagando el rescate mientras los cautivos esperan. ⓘ

Los frailes viajaron a Valencia, a Granada y a Argel con el dinero que pedían de puerta en puerta. Pedro Nolasco fue él mismo varias veces como redentor. Murió en Barcelona el día de Navidad de 1256.

Ilustración en estilo grabado de dos frailes mercedarios de hábito blanco que pagan un rescate en un puerto del norte de África mientras unos cautivos encadenados esperan su libertad
Dos frailes mercedarios pagan un rescate en un puerto africano mientras los cautivos esperan su libertad.

La fiesta del 24 de septiembre

La fiesta de la Virgen de la Merced nació dentro de la orden. Según la Catholic Encyclopedia, se concedió a toda España en 1680 y a Francia en 1690, y en 1696 el papa Inocencio XII la extendió a toda la Iglesia latina y la fijó el 24 de septiembre, el día en que la celebramos desde entonces. Con la reforma del calendario de 1969 dejó de estar en el calendario general, pero sigue viva en la Orden de la Merced y en las diócesis y los países que la tienen por patrona, que son muchos.

Patrona de Barcelona

Barcelona, la ciudad donde nació la orden, conserva la basílica de la Mercè, junto al puerto, en el lugar de la primera casa mercedaria. Allí se venera una antigua talla de la Virgen.

En 1687, cuenta la Catedral de Barcelona, una plaga de langosta arrasaba los campos del llano barcelonés. La ciudad se encomendó a la Virgen de la Merced y, cuando la plaga desapareció, el Consell de Cent, el gobierno municipal, la proclamó patrona de la ciudad. El papa Pío IX confirmó ese patronazgo en 1868. Desde entonces, cada 24 de septiembre, la fiesta mayor de Barcelona lleva su nombre, la Mercè, y la ciudad la comparte con Santa Eulalia, su otra patrona.

Fachada barroca de piedra de la basílica de la Mercè de Barcelona, con su campanario y, en lo alto de la cúpula, una estatua de la Virgen
La basílica de la Mercè, en Barcelona, con la imagen de la Virgen en lo alto de su cúpula. ⓘPuigalder, Basílica de la Mercè, Barcelona

La Virgen de la Merced en América

Cristóbal Colón llevó mercedarios en sus viajes, y la orden fundó conventos en México, Cuba, el Perú, Chile, Ecuador y, con el tiempo, en el Río de la Plata. Por eso la Merced es tan nuestra.

Perú: la Gran Mariscala

Los mercedarios llegaron al Perú con los primeros españoles, y su iglesia de Lima fue, hacia 1535, la primera parroquia de la ciudad. La Virgen de las Mercedes fue proclamada Patrona de los Campos del Perú el 20 de septiembre de 1730 y, ya en la república, Patrona de las Armas el 22 de septiembre de 1823.

En 1921, centenario de la independencia, la orden mercedaria propuso coronarla públicamente. El 24 de septiembre de ese año la imagen de la basílica de la Merced de Lima fue coronada solemnemente y recibió el título de Gran Mariscala del Perú. Ese día sale en procesión llevada en hombros por la tropa, y el 24 de septiembre es también el Día de las Fuerzas Armadas del Perú. En Paita, en la costa norte, la "Mama Mechita" reúne cada año a miles de peregrinos.

Ilustración en estilo óleo de una procesión por una calle colonial de Lima en la que unos soldados llevan en andas una imagen de la Virgen vestida de blanco y coronada
Una procesión de la Virgen de las Mercedes, llevada en andas por soldados, avanza por una calle colonial de Lima.
Pintura virreinal peruana con brocados dorados en la que la Virgen de la Merced, coronada y con manto de oro, aparece entre nubes sobre una santa que amamanta a un niño, un arcángel y dos frailes santos
En el Perú del siglo XVIII, un pintor del círculo de Mauricio García puso a la Virgen de la Merced coronada entre nubes, sobre un grupo de santos. ⓘLa Virgen de la Merced con tres santos

Argentina: la Generala del Ejército

El 24 de septiembre de 1812, día de la Merced, el general Manuel Belgrano venció en la batalla de Tucumán. Belgrano atribuyó la victoria a la Virgen. El Obispado Castrense de Argentina recoge las palabras con que le habló: "A Ti sola, Oh Reina de los Cielos y Madre de mi Señor Jesucristo os debemos el triunfo que ha obtenido el Ejército de la Patria y hoy te nombro Generala del Ejército". Le entregó su bastón de mando, que la imagen conserva todavía en su basílica de San Miguel de Tucumán.

Monseñor Agustín Molina, primer obispo de Tucumán, escribió de él que "el modesto caudillo, tan religioso como intrépido, atribuye a Dios la victoria y a su Augusta Madre María le consagra parte de sus despojos". Cinco años después, San Martín hizo lo mismo en Mendoza con la Virgen del Carmen.

Ilustración en estilo acuarela de un general criollo de uniforme azul que, ante un ejército formado en un campo, entrega su bastón de mando a una imagen de la Virgen llevada en andas
Ante el ejército formado, el general Belgrano entrega su bastón de mando a la Virgen de la Merced, llevada en andas.

República Dominicana: el Santo Cerro

En la República Dominicana, la Virgen de las Mercedes es la patrona del país. Su santuario está en el Santo Cerro, una colina cerca de La Vega desde la que se domina el valle del Cibao. La tradición dice que allí Cristóbal Colón levantó una gran cruz de madera en los primeros años de la evangelización, y los dominicanos llaman a su templo el primer santuario mariano de América. Cada 24 de septiembre, miles de peregrinos suben al cerro a cumplir sus promesas. El pueblo dominicano ama también, con la misma ternura, a la Virgen de la Altagracia: las dos son la misma Madre.

Símbolos de la Virgen de la Merced en el arte

Si entra en una iglesia mercedaria, reconocerá a la Virgen de la Merced por estos detalles:

  • El hábito blanco: túnica, escapulario y capa blancos, como sus frailes. María se presenta como la primera mercedaria, la madre y fundadora de la orden.
  • El escudo de la orden sobre el pecho: una cruz blanca sobre fondo rojo, en la parte de arriba, y debajo las barras rojas y doradas de la Corona de Aragón, recuerdo del rey Jaime I.
  • Las cadenas y los grilletes, a menudo abiertos, en sus manos o a sus pies: los cautivos liberados.
  • El manto abierto bajo el que se refugian los frailes, los santos de la orden y a veces los cautivos. Es el gesto de la Virgen de la Misericordia, que los pintores mercedarios tomaron para su Madre.
  • El cetro y la corona, propios de las imágenes coronadas, como la de Lima.
  • El Niño Jesús en brazos, en muchas imágenes antiguas, como en Barcelona.
Pintura barroca de la Virgen de la Merced coronada, con hábito blanco y el escudo de la orden en el pecho, sentada sobre una nube entre frailes y santos mercedarios con estandartes, mientras unos grilletes abiertos yacen en el suelo
Una pintura mallorquina de principios del siglo XVIII exalta a la Virgen de la Merced, vestida de blanco y con el escudo de la orden, entre sus frailes y santos; a sus pies quedan unos grilletes abiertos. ⓘExaltación de la Orden de la Merced

En los grandes cuadros barrocos aparecen también los santos de la orden: San Pedro Nolasco con el estandarte, San Ramón Nonato con la palma y el capelo de cardenal, y los mártires mercedarios que dieron la vida en tierras de cautiverio.

Cómo rezarle a la Virgen de la Merced

La mejor manera de honrarla es hacer lo que ella pidió a Pedro Nolasco: no olvidar a los que están presos. Visite a un preso, ayude a su familia, rece por los secuestrados y por las víctimas de la trata. En muchos lugares, el 24 de septiembre se celebra la misa en las cárceles, porque ella es su patrona.

Podemos rezarle con las oraciones de siempre, la Salve y el Ave María, y con el Sub tuum praesidium, la oración a la Virgen más antigua que conocemos, conservada en un papiro egipcio de los primeros siglos, tan propia de quien pide ser librado. Así la trae el apéndice de oraciones del Compendio del Catecismo:

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos siempre de todo peligro, ¡oh Virgen gloriosa y bendita!

No conocemos una oración antigua propia de la Merced cuyo texto podamos verificar en una edición fiable. Por eso añadimos esta, escrita para esta página por el Pastor Lyvers:

Virgen de la Merced, Madre de los cautivos: tú que pediste a San Pedro Nolasco que rompiera las cadenas de tus hijos, mira a los que hoy están presos, secuestrados o vendidos; consuela a sus familias y dales fortaleza para no perder la fe. Rompe también las cadenas que nos atan por dentro, y llévanos libres a tu Hijo, que pagó por nosotros el precio de su sangre. Amén.

Terminamos con un Avemaría.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa "Virgen de la Merced"?

En el castellano del siglo XIII, merced quería decir gracia, misericordia y también el precio que se pagaba para liberar a un cautivo. La Virgen de la Merced es la Madre que libra a sus hijos de las cadenas: las de la esclavitud de entonces y las del pecado. La orden que lleva su nombre se llama, completa, Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced de la Redención de los Cautivos.

¿Cuándo es el día de la Virgen de la Merced?

El 24 de septiembre. Así la fijó el papa Inocencio XII en 1696, cuando extendió la fiesta a toda la Iglesia latina. En Barcelona es la fiesta mayor de la ciudad, la Mercè; en el Perú es también el Día de las Fuerzas Armadas; en la República Dominicana se celebra en todo el país, con la gran peregrinación al Santo Cerro.

¿A quién se le apareció la Virgen de la Merced?

Según la tradición de los mercedarios, a San Pedro Nolasco, un laico que gastaba su fortuna en rescatar cautivos en Barcelona. Las crónicas de la orden añaden que esa misma noche se apareció también al rey Jaime I de Aragón y a San Raimundo de Peñafort. Es una aparición tradicional: no hay un proceso de la Iglesia sobre ella, pero la orden que nació de esa inspiración es historia comprobada.

¿De qué es patrona la Virgen de la Merced?

De los cautivos y los presos, y por eso en muchos países es patrona de las cárceles y de quienes trabajan en ellas. Es patrona de Barcelona desde 1687, del Perú y de sus Fuerzas Armadas, y de la República Dominicana. En la Argentina, Manuel Belgrano la nombró Generala del Ejército después de la batalla de Tucumán, en 1812.

¿Es lo mismo la Virgen de la Merced que la Virgen de la Misericordia?

No exactamente. La Virgen de la Misericordia es un modo antiguo de pintar a María abriendo su manto sobre el pueblo cristiano. La Virgen de la Merced es la advocación de la orden mercedaria, vestida con su hábito blanco y su escudo. Los pintores mercedarios tomaron aquel manto abierto para mostrar a la Merced cobijando a sus frailes y a los cautivos.

¿Por qué la Virgen de la Merced viste de blanco?

Porque lleva el hábito de su orden: túnica, escapulario y capa blancos, con el escudo mercedario en el pecho. Los frailes la representan como la primera de los suyos, la fundadora y madre de la Orden.

Fuentes

  1. «Feast of Our Lady of Ransom», Catholic Encyclopedia, vol. 12 (Nueva York, 1911). La fiesta en la orden hacia el 1 de agosto, su concesión a España (1680) y Francia (1690) y su extensión a toda la Iglesia latina el 24 de septiembre (1696).
  2. «Mercedarios», Enciclopedia Católica (traducción de la Catholic Encyclopedia de 1911). Fundación en 1218, aprobaciones pontificias, el hábito blanco y el cuarto voto de quedar en rehenes.
  3. Catedral de Barcelona, Full mensual, setembre de 2026. La plaga de langosta de 1687 y la proclamación de la Mercè como patrona de la ciudad por el Consell de Cent.
  4. ACI Prensa, «Nuestra Señora de la Merced, patrona del Perú». Patrona de los Campos (20 de septiembre de 1730), de las Armas (22 de septiembre de 1823), coronación y título de Gran Mariscala (24 de septiembre de 1921).
  5. Fernando Armas Asín, «Tradición, imitación e innovación: la modernidad singular católica en el espacio del templo (Perú, 1883-1930)», en Los rostros de la tierra encantada (Lima: IFEA, 2013). La coronación pública de 1921 en la iglesia de la Merced de Lima, idea de los mercedarios, y la procesión en hombros de la tropa.
  6. Obispado Castrense de Argentina, carta Prot. 150/2025 (19 de septiembre de 2025). Belgrano, la batalla de Tucumán, sus palabras a la Virgen, el bastón de mando y el texto de monseñor Agustín Molina.
  7. Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica (2005), apéndice de oraciones: «Bajo tu protección»
  8. El Día (Santo Domingo), «Hoy se celebra el Día de la Virgen de las Mercedes». El Santo Cerro, la cruz de Colón y la fiesta del 24 de septiembre en la República Dominicana.