San Charbel
San Charbel Makhlouf (1828–1898) fue un monje y sacerdote católico maronita del Líbano que vivió sus últimos 23 años como ermitaño en Annaya. Después de su muerte su cuerpo se halló incorrupto, y peregrinos de todas las creencias acuden a su tumba pidiendo sanación. San Pablo VI lo canonizó en 1977. Su fiesta es el 24 de julio, y es el gran santo del Líbano.
tradicional Los monjes contaban que un sirviente le llenó por error la lámpara de agua y que, aun así, ardió toda la noche.
¿Quién fue San Charbel?
San Charbel Makhlouf fue un monje y sacerdote de la Orden Libanesa Maronita, una de las Iglesias orientales católicas que están en plena comunión con el papa. Nació en 1828 con el nombre de Youssef Antoun Makhlouf en Bekaa Kafra, un pueblo de montaña del norte del Líbano, y pasó casi toda su vida adulta en un solo lugar: el monasterio de San Marón de Annaya, en los cerros que miran a Biblos. Sus últimos 23 años los vivió como ermitaño en una pequeña ermita dedicada a los Santos Pedro y Pablo, en lo alto de un cerro sobre el monasterio. Allí murió la víspera de Navidad de 1898.
No escribió nada ni fundó nada. En vida lo conocieron sólo sus hermanos monjes y los campesinos de los alrededores. Su fama empezó después de su muerte: una luz sobre su tumba, un cuerpo que no se corrompía y curaciones que, ya en los años cincuenta, atraían a cristianos y musulmanes de todo Oriente Medio. Hoy, de Beirut a la Ciudad de México, millones de fieles lo llaman San Charbel o San Chárbel y le confían a sus enfermos.

La vida de San Charbel
Un pastorcito de Bekaa Kafra
Youssef fue el menor de cinco hijos de una familia pobre de campesinos. Su padre, Antoun, que era arriero, murió en 1831 cuando volvía de un trabajo forzado para el ejército otomano; el niño tenía tres años. Su madre, Brigitta, se casó después con un hombre piadoso que llegó a ser el sacerdote del pueblo. Youssef cuidaba las vacas y las ovejas de la familia y pasaba horas rezando en una gruta cerca del pueblo, donde guardaba un icono de la Virgen. Dos tíos suyos eran ermitaños, y él los visitaba a menudo.


El monasterio
En 1851, a los 23 años, salió de casa antes del amanecer sin avisar a nadie y fue al monasterio de Nuestra Señora de Mayfouq para empezar el noviciado. Después lo enviaron a Annaya, donde tomó el nombre de Charbel, un mártir de la Iglesia antigua de Antioquía. Hizo sus votos perpetuos el 1 de noviembre de 1853 y estudió filosofía y teología en el monasterio de Kfifan, donde uno de sus maestros fue Nimatullah Kassab al-Hardini, otro monje maronita hoy santo. Fue ordenado sacerdote en Bkerke, sede del patriarca maronita, el 23 de julio de 1859.
Durante dieciséis años vivió como un monje más: rezaba el oficio, trabajaba en el campo y celebraba la misa. San Pablo VI dijo en su beatificación que había dado "l'exemple d'une vie toute centrée sur la célébration de la messe", el ejemplo de una vida centrada por completo en la celebración de la misa y en la oración silenciosa ante el Santísimo.
Veintitrés años de ermitaño
En 1875 sus superiores le permitieron subir a la ermita de los Santos Pedro y Pablo, a poca distancia del monasterio. Los ermitaños maronitas vivían bajo una regla muy estricta, en grupos de no más de tres, con largas horas de oración, ayuno y silencio, y trabajando la tierra. Charbel se quedó allí hasta su muerte. San Pablo VI habló en la homilía de canonización de sus "vingt-trois ans de vie complètement solitaire", veintitrés años de vida completamente solitaria.

De esos años los monjes contaban una historia tradicional: un sirviente le llenó la lámpara de aceite con agua por error, y aun así la lámpara ardió toda la noche.
El 16 de diciembre de 1898 sufrió un ataque de apoplejía mientras celebraba la misa. Agonizó ocho días y murió el 24 de diciembre, con unos setenta años. Lo enterraron el día de Navidad en el cementerio del monasterio.
La luz y el cuerpo de Annaya
Lo que pasó después hizo famoso al ermitaño escondido. Estos hechos son reportados: los registraron los monjes, médicos y peregrinos, forman parte de la historia de su causa, pero la Iglesia no lo canonizó por ellos.
- Una luz sobre la tumba. En los meses siguientes al entierro, monjes y vecinos vieron de noche una luz brillante alrededor de su sepultura.
- El cuerpo intacto, 1899. Al abrir la tumba en abril de 1899, el cuerpo fue hallado, según Santi e Beati, "intatto e morbido", intacto y flexible, y dejaba salir un líquido rojizo. Los monjes tenían que cambiarle las vestiduras con frecuencia.
- 1927 y 1950. En 1927 se colocó en un ataúd sellado dentro del muro del monasterio. En febrero de 1950 se vio un líquido que salía por la pared; se abrió la tumba ante la comunidad, y el cuerpo apareció otra vez intacto. Una comisión de tres médicos examinó el líquido.
- 1976. El postulador de la causa informó que hacia 1976 sólo quedaba el esqueleto.

La apertura de 1950 atrajo multitudes. Enfermos de todas las creencias rezaban fuera del monasterio, y muchos dijeron haber sido curados.

Los milagros de San Charbel
La Iglesia investigó y aprobó tres curaciones:
- La hermana María Abel Kamari, de la Congregación de los Sagrados Corazones, que llevaba años enferma de una úlcera de estómago, sanó tras rezar ante su tumba el 11 de julio de 1950. Fue uno de los dos milagros de la beatificación.
- Iskandar Obeid, de Baabdat, que había perdido la vista de un ojo y estaba a punto de que se lo extirparan, la recuperó después de rezar ante la tumba en 1950. Fue el segundo milagro de la beatificación.
- Mariam Assaf Awad, de Hammana, una señora mayor con un cáncer que los médicos daban por incurable, sanó a finales de los años sesenta. Esta curación se aceptó para la canonización de 1977.
Miles de otras curaciones han sido reportadas por los peregrinos. La más conocida es la de Nohad El Shami, una mujer libanesa paralizada en parte tras un derrame cerebral, que contó haber sanado después de soñar con San Charbel la noche del 22 de enero de 1993, y que él le pidió ir a su ermita el día 22 de cada mes. Su curación no ha sido aprobada formalmente, pero desde entonces, cada día 22, los peregrinos bajan en procesión con el rosario desde la ermita hasta el monasterio. El papa León XIV lo mencionó en Annaya en 2025: "cada 22 del mes, miles de peregrinos acuden hasta aquí desde diferentes países para pasar un día de oración y descanso del alma y del cuerpo".

Beatificación y canonización
San Pablo VI lo beatificó el 5 de diciembre de 1965, en la basílica de San Pedro, tres días antes de que terminara el Concilio Vaticano II. Lo llamó "fleur admirable de sainteté", una flor admirable de santidad nacida en el Líbano.
El mismo papa lo canonizó el 9 de octubre de 1977, en plena guerra civil libanesa. En la homilía lo llamó "un artisan paradoxal de la paix, puisqu'il l'a recherchée à l'écart du monde, en Dieu seul": un artesano paradójico de la paz, porque la buscó lejos del mundo, sólo en Dios. Y terminó pidiendo que intercediera "pour le cher pays du Liban", por el querido país del Líbano.

San Charbel en México y en América Latina
Pocas naciones quieren tanto a San Charbel como México. La devoción llegó con los inmigrantes maronitas del Líbano, que empezaron a llegar en el siglo XIX y se establecieron sobre todo como comerciantes en el centro de la Ciudad de México, en Puebla y en muchas otras ciudades. La catedral maronita de Nuestra Señora de Balvanera, en el Centro Histórico de la capital, es la sede de la eparquía maronita de México y el santuario más visitado de San Charbel en el país.

Los listones de San Charbel
En México nació una costumbre que no existe en el Líbano: atar un listón junto a la imagen del santo con una petición o en acción de gracias. El padre Jonathan Ángeles Valencia, vocero de la diócesis maronita de México, contó a ACI Prensa en 2024 que la costumbre empezó en la catedral de Balvanera, aunque su origen exacto no se conoce. Una versión dice que una mujer, agradecida por un milagro, compró un listón blanco en una tienda de familias libanesas de la zona y lo puso en la imagen. Otra, que fue un comerciante libanés que pidió así por su negocio.
En internet circulan listas que asignan a cada color una petición: blanco para la salud, verde para el trabajo, rojo para el dinero, y hasta colores "para limpiar energías negativas" o "contra la brujería". Esas listas no vienen de la Iglesia, y las últimas rozan la superstición. El mismo sacerdote lo dijo claramente: "el color del listón no importa"; lo que cuenta es la oración con que pedimos la intercesión del santo, y "no debemos caer en la confusión de verlo como una cosa supersticiosa o de magia".
Si usted ata un listón, hágalo como un gesto de oración: un recuerdo visible de lo que le confía a Dios por medio de San Charbel, como quien enciende una veladora. Lo que obra es Dios, no el listón.

Símbolos de San Charbel en el arte
San Charbel es uno de los santos más fáciles de reconocer, porque casi todas sus imágenes siguen el mismo rostro, difundido a partir de 1950:
- El hábito negro con capucha: es el de la Orden Libanesa Maronita, con la capucha puesta sobre la cabeza.
- La larga barba blanca y los ojos bajos: el rostro de un ermitaño anciano recogido en oración, que nunca mira de frente al espectador.
- Las manos cruzadas o una cruz: muchas veces sostiene contra el pecho una pequeña cruz de madera.
- La ermita en el cerro y los cedros: a veces aparecen detrás de él, con el cedro, el árbol del Líbano.
No se conoce ninguna fotografía de San Charbel en vida. Los relatos devotos sobre el origen de su rostro, una fotografía de 1950 o el rostro impreso en un paño al abrir su tumba, son reportados, y no hemos podido confirmarlos con una fuente primaria. Las estatuas de México y de América Latina lo muestran de pie, con el hábito negro y a veces con una mano alzada para bendecir; casi siempre están rodeadas de listones.
La fiesta de San Charbel
La Iglesia celebra a San Charbel el 24 de julio, memoria libre en el Calendario Romano General. Los maronitas lo celebran el tercer domingo de julio, y en Annaya se recuerda también el 24 de diciembre, aniversario de su muerte. Muchos devotos, también en México, lo recuerdan el día 22 de cada mes, siguiendo la costumbre de los peregrinos de Annaya. Vea otros santos del verano en el santoral católico.
Oración a San Charbel
El Misal Romano tiene una oración colecta propia para su memoria del 24 de julio. Pide a Dios, que llamó a San Charbel al combate solitario del desierto, que imitando la Pasión del Señor merezcamos compartir su Reino. Su traducción española oficial pertenece a las conferencias episcopales, así que no la reproducimos; la escuchará en la misa de su fiesta.
Las oraciones populares a San Charbel que circulan en estampas y en internet son modernas y de autor incierto. No las atribuimos a nadie. Ofrecemos, en cambio, esta oración escrita por el Pastor Lyvers para esta página:
San Charbel, ermitaño de Annaya, que dejaste todo para vivir sólo para Dios en el silencio y la oración, ruega por nosotros. Tú que pasaste las noches ante el Santísimo Sacramento, enséñanos a buscar a Jesús en la Eucaristía. Presenta al Señor a nuestros enfermos [nombre], a los que sufren en el cuerpo y en el alma, y a todos los que no tienen esperanza. Pide para nosotros la sanación, si es voluntad de Dios, y en todo caso la paz del corazón y la gracia de la conversión. Ruega por el Líbano, por México y por todos los pueblos que te aman. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Oración del Pastor Lyvers a San Charbel
Muchos fieles rezan también una novena en los nueve días anteriores a su fiesta o al día 22 del mes, y terminan cada día con un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.
Lo que San Charbel nos enseña
Busque frases de San Charbel y encontrará cientos. Tenga cuidado: él no escribió nada. Ni cartas, ni regla, ni libro. Las palabras seguras son las que la Iglesia ha dicho de él. El papa León XIV, en su visita a la tumba el 1 de diciembre de 2025, se preguntó cuál es el legado "de este hombre que no escribió nada, que vivió oculto y silente, pero cuya fama se extendió por todo el mundo". Y respondió que el Espíritu Santo lo moldeó "para que enseñara la oración a quienes viven sin Dios, el silencio a quienes habitan en medio del bullicio, la modestia a quienes viven para aparentar y la pobreza a quienes buscan las riquezas".
El papa añadió que, tras su muerte, su intercesión "se multiplicó y se ha convertido en un río de misericordia", y dejó en Annaya una lámpara encendida como regalo, encomendando el Líbano a su protección.
Para conocer a otros santos, vea nuestros santos católicos y el santo de hoy. San Charbel, ermitaño de Annaya, ruega por nosotros y por el Líbano.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue San Charbel?
Un monje y sacerdote de la Orden Libanesa Maronita, una Iglesia oriental católica en plena comunión con Roma. Nació en 1828 en Bekaa Kafra, vivió en el monasterio de San Marón de Annaya y pasó sus últimos 23 años en una ermita cercana, en oración y silencio. Murió la víspera de Navidad de 1898 y fue canonizado en 1977.
¿Cuándo es la fiesta de San Charbel?
El 24 de julio en el Calendario Romano General, como memoria libre. La Iglesia maronita lo celebra el tercer domingo de julio. Muchos devotos lo recuerdan también el día 22 de cada mes, cuando miles de peregrinos suben a su ermita de Annaya.
¿Qué significan los listones de San Charbel?
Es una costumbre nacida en México, en la catedral maronita de Nuestra Señora de Balvanera: los fieles atan un listón junto a su imagen con una petición o en acción de gracias. El vocero de la diócesis maronita de México explicó en 2024 que "el color del listón no importa"; lo que cuenta es la oración, y no debe verse como "una cosa supersticiosa o de magia".
¿Qué milagros de San Charbel aprobó la Iglesia?
Tres curaciones. Para la beatificación (1965), las de la hermana María Abel Kamari, curada de una úlcera de estómago, y de Iskandar Obeid, que recuperó la vista de un ojo, ambas en 1950. Para la canonización (1977), la de Mariam Assaf Awad, curada de un cáncer que los médicos consideraban incurable. Miles de otras curaciones se han reportado en Annaya.
¿Hay una oración oficial a San Charbel?
La Iglesia tiene una oración colecta propia para su memoria del 24 de julio en el Misal Romano; su traducción española pertenece a las conferencias episcopales, así que la describimos sin reproducirla. Las oraciones populares que circulan son modernas. En esta página ofrecemos una oración del Pastor Lyvers, firmada como suya.
¿San Charbel dejó escritos o frases?
No. San Charbel no escribió nada, como recordó el papa León XIV ante su tumba en 2025. Las frases que circulan en internet con su nombre no se pueden rastrear hasta él. Las palabras seguras son las de los papas sobre él.
Fuentes
- Paul VI, Homélie pour la canonisation de Charbel Makhlouf, 9 octobre 1977 (francés), Santa Sede
- Paul VI, Discours pour la béatification de Charbel Makhlouf, 5 décembre 1965 (francés), Santa Sede
- León XIV, Visita y oración en la tumba de San Charbel Maklūf, Annaya, 1 de diciembre de 2025, Santa Sede
- Santi e Beati: San Charbel (Giuseppe) Makhluf, Sacerdote. Exhumaciones de 1899, 1927 y 1950 y el líquido del cuerpo
- Diego López Colín, Los listones de San Chárbel, una popular tradición católica en México, EWTN Noticias (ACI Prensa), 24 de julio de 2024. Origen de la costumbre en la catedral maronita de Balvanera y palabras del P. Jonathan Ángeles Valencia
- EWTN Noticias (ACI Prensa): Santo del día 24 de julio: San Chárbel Makhlouf. La inmigración maronita a México desde el siglo XIX