Santo Tomás de Aquino, el Doctor Angélico
Santo Tomás de Aquino (hacia 1225-1274) fue un fraile y sacerdote dominico italiano, autor de la Suma Teológica, la obra de teología que más ha influido en la Iglesia católica, y de los himnos de la fiesta del Corpus Christi. La Iglesia lo llama el Doctor Angélico. Su fiesta es el 28 de enero, y es patrono de los estudiantes, las universidades y las escuelas católicas.
reportado Testigos de su proceso de canonización declararon que en Nápoles, en 1273, una voz le habló desde el crucifijo.
¿Quién fue Santo Tomás de Aquino?
Santo Tomás de Aquino fue un fraile dominico del sur de Italia que dedicó su corta vida adulta a enseñar, predicar y escribir sobre Dios. Murió a los cuarenta y nueve años, más o menos, y dejó más de sesenta obras, algunas enormes. La más conocida es la Suma Teológica, un resumen de la doctrina cristiana que pensó como manual para estudiantes y que nunca terminó. Desde hace siete siglos y medio se imprime, se estudia y se discute.
Nació en una familia noble que esperaba grandes cosas de él, y la decepcionó haciéndose fraile mendicante. Sus compañeros de clase lo creían lento: era alto, pesado y silencioso, y lo apodaron el buey mudo. Su maestro, San Alberto Magno, vio otra cosa.

La Iglesia lo llama Doctor Angélico, por la pureza de su vida y la altura de su pensamiento, y también Doctor Común, el maestro cuya obra es de todos. San Pío V lo declaró Doctor de la Iglesia en 1567. Benedicto XVI recordó en 2010 que, después de San Agustín, es el escritor eclesiástico más citado en el Catecismo de la Iglesia Católica: "hasta sesenta y una veces". Celebramos su fiesta el 28 de enero.
La vida de Santo Tomás de Aquino
Roccasecca y Montecasino
Tomás nació hacia 1225 en el castillo de Roccasecca, propiedad de su familia, cerca de la ciudad de Aquino, entre Roma y Nápoles. Su padre, Landolfo, era conde de Aquino, y su madre, Teodora, condesa de Teano. La familia estaba emparentada con el emperador Federico II. La Enciclopedia Católica recoge un relato del biógrafo Pedro Calo, del siglo XIV: antes del nacimiento, un santo ermitaño le anunció a Teodora que su hijo entraría en la Orden de los Frailes Predicadores. Es un relato tradicional.

A los cinco años lo enviaron a la gran abadía benedictina de Montecasino, la que fundó San Benito, para que los monjes lo educaran. Según los primeros biógrafos, el niño repetía a su maestro una y otra vez la misma pregunta: "¿Qué es Dios?". Pasó el resto de su vida tratando de responderla.

Nápoles y los dominicos
Adolescente todavía, pasó a la universidad que Federico II había fundado en Nápoles. Allí leyó por primera vez a Aristóteles, cuyas obras apenas empezaban a llegar al Occidente latino, y allí conoció a los dominicos, la Orden de Predicadores fundada pocos años antes por Santo Domingo de Guzmán. Vivían de limosna, estudiaban con empeño y predicaban en las ciudades. Benedicto XVI dice que Tomás "quedó cautivado por el ideal de la Orden". Hacia 1244, con unos diecinueve años, tomó el hábito blanco de los predicadores.
La familia se enfureció. Un hijo de los condes de Aquino podía llegar a abad o a obispo, no a fraile pordiosero. Los dominicos quisieron enviarlo al norte, lejos de su alcance, pero sus hermanos, soldados del emperador, lo alcanzaron en el camino cerca de Acquapendente, al norte de Roma, mientras descansaba junto a una fuente, y lo llevaron a casa por la fuerza.

Prisionero en su casa
Lo tuvieron encerrado en los castillos de la familia, en Roccasecca y en Monte San Giovanni, más de un año. Su madre y sus hermanos intentaron de todo para que cambiara de idea. La Enciclopedia Católica, siguiendo las vidas antiguas, cuenta que sus hermanos le metieron en la habitación a una mujer para tentarlo, y que Tomás la echó con un tizón sacado del fuego. Al final de su vida le confió a su amigo fray Reginaldo de Piperno lo que pasó después: se arrodilló a pedir la pureza, se quedó dormido, y dos ángeles le ciñeron un cíngulo diciendo: "Te ceñimos con el cinturón de la virginidad perpetua". El relato es tradicional y se apoya en el testimonio de Reginaldo. De él nace la Milicia Angélica, una cofradía dominica cuyos miembros llevan un cordón o una medalla en honor de Santo Tomás y piden la castidad.

El cautiverio no fue tiempo perdido. Su hermana le hizo llegar libros, y leyó la Biblia, la Metafísica de Aristóteles y las Sentencias de Pedro Lombardo, el manual de teología de la época. Cuando la familia por fin lo dejó ir, lo bajaron desde una ventana en una cesta a los brazos de los frailes, que comprobaron, según Calo, que "había progresado tanto como si hubiera estado en un studium generale".

El buey mudo
Los dominicos lo enviaron a París en 1245 y después a Colonia, a estudiar con Alberto Magno, el hombre más sabio de la orden. Tomás hablaba poco en clase, y los demás estudiantes tomaron su corpulencia y su silencio por falta de luces. Entonces Alberto lo oyó defender una tesis difícil y, según la Enciclopedia Católica, exclamó: "Llamamos a este joven un buey mudo, pero su mugido doctrinal un día resonará hasta los confines del mundo".
Benedicto XVI habla de "una verdadera y profunda amistad" entre maestro y discípulo. Alberto sobrevivió seis años a Tomás, y la tradición cuenta que, ya anciano, viajó a París para defender la enseñanza de su alumno.

Maestro en París
Fue ordenado sacerdote, probablemente en Colonia hacia 1250, y en 1252 volvió a París para enseñar. La universidad estaba entonces en guerra con los frailes: los maestros seculares querían quitar sus cátedras a dominicos y franciscanos. El Papa se puso del lado de los frailes, y en 1256 o 1257 Tomás recibió el grado de maestro en teología, al mismo tiempo que su amigo franciscano San Buenaventura.
Desde entonces su vida fue enseñar, escribir, predicar y caminar. Enseñó en París, en Orvieto junto a la corte del Papa, en Roma, otra vez en París y por último en Nápoles. En 1265 el papa Clemente IV lo nombró arzobispo de Nápoles, y él suplicó, con lágrimas, que lo dispensaran. Un antiguo alumno contaba que la multitud que iba a sus clases "a duras penas cabían en las aulas" y que escucharlo era para él "una felicidad profunda".
Escribía rápido y sin parar. Los primeros biógrafos dicen que podía dictar a varios secretarios a la vez sobre temas distintos, y su letra era tan apretada que los especialistas todavía batallan para leerla. Benedicto XVI dijo que su producción tiene "algo de prodigioso".

Las dos Sumas
La Suma contra los gentiles, escrita a comienzos de la década de 1260, defiende la fe cristiana con la razón, pensando en lectores que no aceptaban la Biblia como autoridad. Según la Enciclopedia Católica, se la pidió el dominico español San Raimundo de Peñafort, para los misioneros que trabajaban entre musulmanes y judíos en España.
La Suma Teológica, comenzada en Roma hacia 1265, quería ser un libro de texto. Avanza en tres partes: Dios y la creación que sale de él; el hombre que vuelve a Dios por la virtud y la gracia; y Cristo, camino del hombre hacia Dios, con los sacramentos. Benedicto XVI contó lo que Tomás alcanzó a escribir: 512 cuestiones y 2669 artículos. Todos los artículos siguen el mismo plan: plantean una pregunta, exponen las objeciones más fuertes, responden en el cuerpo del artículo y contestan después cada objeción.
Usó a Aristóteles con libertad, y a muchos de su tiempo eso les pareció peligroso. Su respuesta está en la primera cuestión de la Suma: "Puesto que la gracia no destruye la naturaleza, sino que la perfecciona, conviene que la razón natural sirva a la fe". Benedicto XVI resume así su gran obra: mostró que entre la fe cristiana y la razón "subsiste una armonía natural".

Las cinco vías
Las páginas más famosas de la Suma llegan pronto, en la primera parte, cuestión 2, artículo 3, donde Tomás se pregunta si Dios existe. Responde que la existencia de Dios "puede probarse por cinco vías":
- Por el movimiento. Las cosas cambian, y lo que cambia es movido por otro. La cadena no puede alargarse al infinito, así que hay un primer motor que no es movido por nada, "y a este todos lo entienden como Dios".
- Por las causas. Nada es causa de sí mismo, y una serie de causas necesita una causa primera.
- Por lo posible y lo necesario. Las cosas nacen y se acaban. Si todo pudiera no existir, en algún momento no habría existido nada, y nada existiría ahora. Tiene que haber un ser necesario por sí mismo, "al que todos llaman Dios".
- Por los grados de perfección. Encontramos cosas más o menos buenas, verdaderas y nobles, y eso apunta a algo que es causa del ser y de la bondad de todo, "y a esto llamamos Dios".
- Por el orden del mundo. Las cosas que no tienen inteligencia obran hacia un fin, así que existe un ser inteligente que las ordena, "y a este llamamos Dios".
Las cinco vías ocupan menos de dos páginas. Los filósofos discuten sobre ellas desde entonces, y las escuelas católicas las siguen enseñando.
Los himnos de la Eucaristía
En 1264 el papa Urbano IV extendió a toda la Iglesia la nueva fiesta del Corpus Christi y, como recuerda Benedicto XVI, encargó a Tomás sus textos litúrgicos. La Enciclopedia Católica da por seguro que él compuso el oficio, con los himnos Pange lingua, Sacris solemniis y Verbum supernum y la secuencia Lauda Sion. Las últimas estrofas de dos de esos himnos, el Tantum ergo y el O salutaris hostia, se siguen cantando en la bendición con el Santísimo en parroquias de todo el mundo. "Santo Tomás tuvo un alma exquisitamente eucarística", dijo Benedicto XVI.
"Has escrito bien de mí, Tomás"
Tomás rezaba antes de escribir y muchas veces mientras escribía. En Nápoles, en 1273, el sacristán de la iglesia de Santo Domingo, Domenico da Caserta, lo vio rezar muy de mañana ante el crucifijo de la capilla de San Nicolás. Oyó que Tomás preguntaba si era correcto lo que había escrito sobre los misterios de la fe, y que el crucifijo respondía: "Tú has hablado bien de mí, Tomás. ¿Cuál será tu recompensa?". Tomás contestó: "¡Nada más que tú, Señor!". Los primeros biógrafos recogieron el relato del propio sacristán, y es reportado. El crucifijo todavía se muestra en Santo Domingo Mayor de Nápoles.

"Un montón de paja"
El 6 de diciembre de 1273, fiesta de San Nicolás, algo le sucedió a Tomás mientras celebraba la misa. Salió cambiado, y no volvió a escribir ni a dictar. La Suma se quedó a la mitad del tratado sobre la penitencia. Su compañero Reginaldo le rogó que siguiera, y Tomás le respondió que todo lo que había escrito le parecía paja comparado con lo que se le había mostrado.

La Iglesia nunca lo ha entendido como un rechazo de su obra. Benedicto XVI lo leyó como una lección: todo lo que logramos pensar y decir sobre la fe "es superado infinitamente por la grandeza y la belleza de Dios, que se nos revelará plenamente en el Paraíso".
Muerte en Fossanova
En enero de 1274 el papa Gregorio X lo convocó al Segundo Concilio de Lyon. Salió a pie y pronto enfermó. Lo llevaron primero al castillo de su sobrina en Maenza y después a la abadía cisterciense de Fossanova. Los monjes lo cuidaron y le subían leña para el fuego, y a petición suya empezó a explicarles el Cantar de los Cantares.

Al recibir el viático por última vez hizo una profesión de fe que la Enciclopedia Católica reproduce. Termina así: "Te recibo a Ti, el precio de mi redención, por cuyo amor he velado, estudiado y trabajado. A Ti he predicado, a Ti he enseñado. Nunca he dicho nada en Tu contra: si dije algo mal, es sólo culpa de mi ignorancia". Murió el 7 de marzo de 1274.

Canonización y Doctor de la Iglesia
El papa Juan XXII lo canonizó en Aviñón el 18 de julio de 1323. San Pío V lo declaró Doctor de la Iglesia en 1567. León XIII, en la encíclica Aeterni Patris de 1879, lo llamó "príncipe y maestro de todos los doctores escolásticos", y en 1880 lo nombró patrono de las universidades, academias y escuelas católicas. Pío XI le dio en Studiorum Ducem (1923) el título de Doctor Común. San Juan Pablo II escribió en Fides et ratio que la Iglesia lo ha propuesto siempre como "maestro de pensamiento y modelo del modo correcto de hacer teología".
Los milagros de Santo Tomás de Aquino
- El cíngulo de los ángeles en Roccasecca: tradicional, conocido por lo que Tomás le contó a Reginaldo poco antes de morir.
- La voz del crucifijo en Nápoles en 1273: reportado, por testigos de su proceso de canonización. Pío XI lo recordó en Studiorum Ducem.
- La curación de una mujer que tocó el borde de su hábito en la basílica de San Pedro mientras él predicaba en Pascua, y quedó libre de un flujo de sangre que padecía desde hacía años: reportado. Pío XI también lo cuenta.
- Las curaciones en su sepulcro y por su intercesión: aprobadas, en el sentido de que se examinaron en el proceso que llevó a su canonización. La Enciclopedia Católica dice que "numerosos milagros atestiguaron su santidad".
- "Tantos milagros como artículos": un dicho conocido, puesto en boca de Juan XXII o de uno de sus cardenales, según quién lo cuente, sostiene que cada artículo de la Suma fue un milagro. Es tradicional.
¿Por qué Santo Tomás de Aquino es patrono de los estudiantes?
Tomás pasó casi toda su vida en las escuelas: alumno en Montecasino y Nápoles, estudiante y maestro en París y Colonia. Pensó la Suma como un manual para principiantes. León XIII hizo oficial el patronazgo en 1880, y las universidades católicas de todo el mundo celebran el 28 de enero con misas, conferencias y actos académicos en su honor. Los estudiantes rezan su oración antes del estudio al empezar a estudiar o antes de un examen.

También lo invocan los teólogos, los filósofos y los maestros, y quienes piden la pureza, por el episodio del cíngulo.
Símbolos de Santo Tomás de Aquino en el arte
Santo Tomás aparece casi siempre como un fraile corpulento, de cara ancha, con el hábito dominico: túnica y escapulario blancos bajo una capa negra con capucha. Calo lo describe alto y fornido, de cabeza grande, algo calvo y de tez "como el color del trigo nuevo", y los pintores le han hecho caso. Para reconocerlo:
- Un sol en el pecho: la señal más propia de Santo Tomás. Es la luz de su doctrina. El panel de Crivelli, al principio de esta página, lo pinta como un pequeño disco radiante.
- Un libro: casi siempre la Suma, a veces abierto en un versículo de la Escritura, como en la Glorificación de Gozzoli.
- Una pluma, a veces con su tintero.
- Una paloma junto al oído o sobre la cabeza: el Espíritu Santo que inspira sus escritos, como en la Apoteosis de Zurbarán.
- Un cáliz o una custodia: por sus himnos eucarísticos y el oficio del Corpus.
- Ángeles con un cordón, un tizón encendido, una mujer que huye: la tentación de Roccasecca, como en el cuadro de Velázquez.
- Un hereje vencido a sus pies, muchas veces Averroes con turbante, en los Triunfos italianos de los siglos XIV y XV.
- La maqueta de una iglesia, como en Crivelli: la Iglesia sostenida por su enseñanza.
Es fácil confundirlo con otros dominicos. Santo Domingo suele llevar una estrella en la frente y un perro con una antorcha; San Pedro Mártir, un cuchillo en la cabeza; San Vicente Ferrer, alas o una trompeta. Si el fraile es corpulento y tiene un sol, un libro y una paloma, es Tomás.

Los iconos orientales casi nunca lo representan, porque vivió después de la separación entre Roma y Constantinopla. Su imagen está en las iglesias dominicas de Europa y América, en las universidades católicas y en las capillas de muchísimos colegios.
Fiesta de Santo Tomás de Aquino y lugares donde se le venera
Celebramos a Santo Tomás de Aquino el 28 de enero, memoria obligatoria. Es el aniversario del día de 1369 en que su cuerpo llegó a la iglesia dominica de Toulouse. Antes de la reforma del calendario de 1969, su fiesta era el 7 de marzo, día de su muerte.
Toulouse
El papa Urbano V mandó entregar su cuerpo a los dominicos, y en 1369 lo llevaron de Fossanova a la iglesia de los Jacobinos, el primer convento dominico de Toulouse. Durante la Revolución Francesa la iglesia se convirtió en cuartel y las reliquias pasaron a la basílica de San Sernín. Volvieron a los Jacobinos en 1974. En enero de 2023, para los 700 años de su canonización, los dominicos de Toulouse sacaron su cráneo de la caja sellada en que reposaba desde 1974 y lo pusieron en un relicario nuevo, acristalado y cubierto de pan de oro, que durante tres años recorre conventos y monasterios de la orden antes de regresar a los Jacobinos.
Italia
La abadía de Fossanova, cerca de Priverno, muestra la habitación donde murió. En Nápoles, el convento de Santo Domingo Mayor guarda su celda y el crucifijo que, según la tradición, le habló. La Enciclopedia Católica informaba en 1912 que un hueso de su brazo izquierdo estaba en la catedral de Nápoles y su brazo derecho en Santa María sopra Minerva, en Roma.

Los himnos de Santo Tomás de Aquino
Tantum ergo
Las dos últimas estrofas del Pange lingua, que se cantan en cada bendición con el Santísimo. El texto latino es este:
Tantum ergo Sacramentum veneremur cernui, et antiquum documentum novo cedat ritui; praestet fides supplementum sensuum defectui.
Genitori Genitoque laus et iubilatio, salus, honor, virtus quoque sit et benedictio; procedenti ab utroque compar sit laudatio. Amen.
Esta es nuestra traducción literal, para rezarlo entendiendo cada palabra:
Veneremos, pues, postrados tan grande sacramento, y la antigua ley ceda su lugar al nuevo rito; que la fe supla la incapacidad de los sentidos.
Al Padre y al Hijo, alabanza y júbilo, salud, honor, poder y bendición; y al que procede de los dos, igual alabanza. Amén.
Adoro te devote
Una oración de adoración a Cristo presente en la Eucaristía, que el Misal Romano incluye entre las oraciones de acción de gracias después de la misa. Empieza: "Adoro te devote, latens Deitas, quae sub his figuris vere latitas", es decir, "Te adoro con devoción, Dios escondido, que verdaderamente te ocultas bajo estas apariencias".
Oración de Santo Tomás de Aquino antes del estudio
La Oratio ante studium, la "oración antes del estudio", empieza con las palabras Creator ineffabilis. Pío XI la publicó en latín al final de su encíclica Studiorum Ducem, el 29 de junio de 1923, para que la rezaran los estudiantes. Damos primero el texto latino, tal como lo imprimió Pío XI:
Creator ineffabilis, qui de thesauris sapientiae tuae tres Angelorum hierarchias designasti, et eas super caelum empyreum miro ordine collocasti, atque universi partes elegantissime distribuisti:
Tu, inquam, qui verus Fons Luminis et Sapientiae diceris, ac supereminens Principium, infundere digneris super intellectus mei tenebras, tuae radium claritatis, duplices, in quibus natus sum, a me removens tenebras, peccatum scilicet, et ignorantiam.
Tu, qui linguas infantium facis disertas, linguam meam erudias atque in labiis meis gratiam tuae benedictionis infundas.
Da mihi intelligendi acumen, retinendi capacitatem, addiscendi modum et facilitatem, interpretandi subtilitatem, loquendi gratiam copiosam.
Ingressum instruas, progressum dirigas, egressum compleas: Tu qui es verus Deus et homo, qui vivis et regnas in saecula saeculorum. Amen.
Y esta es nuestra traducción al español, hecha directamente del latín:
Creador inefable, que de los tesoros de tu sabiduría formaste tres jerarquías de ángeles, las colocaste con orden admirable sobre el cielo más alto y distribuiste con suma belleza las partes del universo:
tú, a quien llamamos verdadera fuente de luz y de sabiduría y principio supremo de todo, dígnate derramar sobre las tinieblas de mi entendimiento un rayo de tu claridad, y aparta de mí la doble oscuridad en que nací: el pecado y la ignorancia.
Tú, que haces elocuente la lengua de los niños, instruye mi lengua y derrama en mis labios la gracia de tu bendición.
Dame agudeza para entender, capacidad para recordar, método y facilidad para aprender, sutileza para interpretar y gracia abundante para hablar.
Ordena el comienzo, dirige el progreso y perfecciona el final. Tú, que eres verdadero Dios y verdadero hombre, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
Antes de un examen, en una lectura difícil o en las dudas de fe, pidamos también a Santo Tomás que rece por nosotros, con palabras sencillas: "Santo Tomás de Aquino, ruega por nosotros".
Frases verificadas de Santo Tomás de Aquino
Santo Tomás escribió millones de palabras, y aun así le atribuyen frases que nunca escribió. Las que siguen están tomadas de su propia obra, con el lugar donde se pueden leer. Las de la Suma Teológica las traducimos directamente del texto latino de la edición Leonina, que publica el Corpus Thomisticum.
- "Puesto que la gracia no destruye la naturaleza, sino que la perfecciona, conviene que la razón natural sirva a la fe, así como la inclinación natural de la voluntad obedece a la caridad." (Suma Teológica, I, q. 1, a. 8, respuesta a la objeción 2.)
- "Que Dios existe puede probarse por cinco vías." (I, q. 2, a. 3.)
- "La bienaventuranza última y perfecta no puede estar sino en la visión de la esencia divina." (I-II, q. 3, a. 8.)
- "La caridad es la amistad del hombre principalmente con Dios, y con los seres que pertenecen a Dios." (II-II, q. 23, a. 1, en la traducción que citó Benedicto XVI en su catequesis del 2 de junio de 2010.)
- "Contemplata aliis tradere": "dar a los demás lo contemplado". La frase sale de la Suma (II-II, q. 188, a. 6), donde explica que es más perfecto iluminar que solo brillar, y los dominicos la tomaron como lema.
- "Pertenece a la razón del bien comunicarse a los demás." (III, q. 1, a. 1, sobre por qué convenía que Dios se hiciera hombre.)
Frases que no son de Santo Tomás
"Para quien tiene fe, ninguna explicación es necesaria; para quien no la tiene, ninguna explicación es posible." Circula por todas partes con su nombre, pero no está en sus escritos. Quote Investigator encontró su forma más antigua, sin firma, en un editorial de un periódico de San Luis, en Estados Unidos, de 1882. En 1934 la revista Reader's Digest atribuyó una versión al jesuita estadounidense John LaFarge, que hablaba de Lourdes, y la película La canción de Bernadette (1943) la puso al comienzo sin autor.
Cuando una frase atribuida a Santo Tomás suena a eslogan, busquemos la cuestión y el artículo. Sus frases verdaderas casi siempre vienen con una razón al lado.
Preguntas frecuentes
¿De qué es patrono Santo Tomás de Aquino?
De los estudiantes, de las universidades y de todas las escuelas católicas. León XIII lo nombró patrono de las universidades, academias, colegios y escuelas católicas del mundo en un breve del 4 de agosto de 1880. También lo invocan los teólogos y los filósofos, y su oración antes del estudio se reza en muchas aulas y antes de los exámenes.
¿Cuándo es la fiesta de Santo Tomás de Aquino?
El 28 de enero, memoria obligatoria en el Calendario Romano General. Recuerda el día de 1369 en que su cuerpo llegó a la iglesia dominica de Toulouse. Hasta 1969 su fiesta era el 7 de marzo, día de su muerte, pero esa fecha suele caer en Cuaresma.
¿Por qué llamaban a Santo Tomás de Aquino el buey mudo?
Porque era grande, corpulento y callado, y sus compañeros de estudios en Colonia confundieron su silencio con torpeza. Según los primeros biógrafos, su maestro San Alberto Magno lo oyó defender una tesis difícil y dijo: "Llamamos a este joven un buey mudo, pero su mugido doctrinal un día resonará hasta los confines del mundo".
¿Cuál es la oración de Santo Tomás de Aquino antes de estudiar?
Una oración latina que empieza Creator ineffabilis, "Creador inefable". Pide a Dios luz para el entendimiento, memoria, facilidad para aprender y gracia para hablar, y termina: "Ordena el comienzo, dirige el progreso y perfecciona el final". Pío XI la publicó al final de su encíclica Studiorum Ducem en 1923. En esta página está el texto latino completo y su traducción.
¿Cuáles son las cinco vías de Santo Tomás de Aquino?
Cinco argumentos breves sobre la existencia de Dios, en la Suma Teológica (primera parte, cuestión 2, artículo 3). Parten del movimiento, de las causas, de las cosas que pueden existir o no existir, de los grados de perfección y del orden de la naturaleza, y llegan a un primer motor, una primera causa, un ser necesario, un ser sumamente perfecto y una inteligencia que ordena el mundo, "y a esto todos lo llaman Dios".
¿Es cierto que Santo Tomás dijo que su obra era paja?
Sí, según su compañero fray Reginaldo de Piperno. Después de algo que vivió durante la misa del 6 de diciembre de 1273, dejó de escribir y dijo que todo lo que había escrito le parecía paja comparado con lo que había visto. La Iglesia nunca lo ha entendido como una retractación. Benedicto XVI lo explicó como una lección de humildad.
¿Dónde está enterrado Santo Tomás de Aquino?
En la iglesia de los Jacobinos de Toulouse, en Francia. Murió en la abadía de Fossanova, en Italia, en 1274, y su cuerpo fue trasladado a Toulouse en 1369. Durante la Revolución Francesa se guardó en la basílica de San Sernín, y desde 1974 descansa otra vez en los Jacobinos.
¿Santo Tomás de Aquino escribió el Tantum ergo?
Sí. El Tantum ergo son las dos últimas estrofas de su himno Pange lingua, compuesto para el oficio del Corpus Christi que le encargó el papa Urbano IV. El Adoro te devote, una oración aparte, también se le atribuye por tradición.
Fuentes
- Benedicto XVI, Audiencia general del 2 de junio de 2010: Santo Tomás de Aquino (1)
- Benedicto XVI, Audiencia general del 23 de junio de 2010: Santo Tomás de Aquino (3). La Suma Teológica: 512 cuestiones y 2669 artículos; la predicación de Cuaresma de 1273 en Nápoles
- Enciclopedia Católica: Santo Tomás de Aquino (traducción de la Catholic Encyclopedia de 1912). Calo y la profecía del ermitaño, el cíngulo, el buey mudo, la profesión de fe ante el viático, el patronazgo de 1880
- Pío XI, encíclica Studiorum Ducem (1923), texto latino con la Oratio ante studium. Texto latino de la oración antes del estudio; la curación de la mujer en la basílica vaticana
- Corpus Thomisticum (Universidad de Navarra): Summa Theologiae, texto latino de la edición Leonina. Las cinco vías (I, q. 2, a. 3) y las demás citas latinas de esta página
- Mathilde de Robien, Saint Thomas d'Aquin : un nouveau reliquaire pour un triple anniversaire, Aleteia (2023)
- Quote Investigator: To One Who Has Faith, No Explanation Is Necessary (2020). La frase atribuida a Santo Tomás que no es suya