San Roque
San Roque fue un peregrino de Montpellier que, según la tradición, cuidó a los enfermos de peste en Italia, se contagió él mismo y sobrevivió gracias a un perro que le llevaba pan al bosque. Probablemente vivió en el siglo XIV. Su fiesta es el 16 de agosto, y es patrono de los perros y de los enfermos de peste y epidemias.
tradicional La tradición cuenta que, mientras Roque yacía enfermo de peste en el bosque, el perro de un noble le llevaba cada día un pan.
¿Quién fue San Roque?
San Roque fue un peregrino de Montpellier, en el sur de Francia, que repartió su herencia entre los pobres, caminó hasta Italia y cuidó a los enfermos de peste. Se contagió él mismo, sanó en una choza del bosque adonde un perro le llevaba pan y murió en una cárcel, tomado por espía. Menos de un siglo después, los cristianos de toda Europa lo invocaban cada vez que llegaba una epidemia, y lo siguen haciendo. Celebramos su fiesta el 16 de agosto.
Pocos santos son tan populares en el mundo hispano. En España es patrono de cientos de pueblos, y agosto se llena de procesiones con su imagen de peregrino y su perrito. En América Latina y en Filipinas hay parroquias, capillas y barrios que llevan su nombre. Y hasta los niños lo conocen por el trabalenguas: "El perro de San Roque no tiene rabo, porque Ramón Ramírez se lo ha cortado".
Ahora bien, de su vida sabemos muy poco con certeza. La Enciclopedia Católica repite las fechas tradicionales, nacido hacia 1295 y muerto en 1327, que vienen de una vida latina escrita en 1478 por el veneciano Francesco Diedo. La Scuola Grande di San Rocco de Venecia, que guarda su cuerpo, reconoce con honradez que los datos históricos sobre él son "limitados e inciertos" y se mezclan con la leyenda popular.

Las vidas de San Roque y por qué no coinciden
La historia de Roque llegó a la imprenta en tres versiones principales, todas escritas un siglo después de su muerte: la Vita Sancti Rochi de Francesco Diedo (1478 o 1479), que lo hace morir en su Montpellier natal, encarcelado por su propio tío; las anónimas Acta Breviora, impresas en Colonia en 1483, que ponen su muerte en Lombardía; y una vida alemana impresa en Viena en 1482. La Leyenda dorada inglesa de Caxton (1483) sigue la versión lombarda.
Las investigaciones modernas han llevado la historia a Voghera, una ciudad al sur de Pavía. Pierre Bolle y Paolo Ascagni, de la asociación italiana de San Roque, señalan dos hechos: los estatutos de Voghera registran una fiesta de San Roque en 1391, y su cuerpo está documentado allí en 1469, mientras que la primera procesión en su honor en Montpellier es de 1505. Según esta lectura, Roque nació entre 1345 y 1350 y murió preso en Voghera entre 1376 y 1379. Ellos mismos admiten que la duda sigue, pero dicen que la mayoría de los estudiosos se inclina hoy por estas fechas.
La vida de San Roque según la tradición
Lo que sigue es tradicional, tomado de la Leyenda dorada y de Diedo.
Un joven rico que lo da todo
Sus padres, Juan y Libera en la Leyenda dorada, eran señores de Montpellier y habían rezado mucho tiempo por tener un hijo. La tradición dice que el niño nació con una cruz roja marcada en el pecho. Al quedar huérfano antes de los veinte años, Roque repartió la fortuna familiar entre los pobres, las viudas, los huérfanos y los enfermos, dejó el gobierno de la ciudad a su tío y se vistió de peregrino, con zurrón al hombro y bordón en la mano, para ir a Roma.

Al servicio de los apestados
En Acquapendente, al norte de Roma, encontró la ciudad azotada por la peste y convenció al encargado del hospital de que lo dejara cuidar a los enfermos de día y de noche. La leyenda dice que los sanaba con la señal de la cruz. Hizo lo mismo en Cesena, en Roma, donde curó a un cardenal trazándole una cruz en la frente, y en Rímini, Mantua, Módena y Parma, hasta llegar a Piacenza.


El bosque, el manantial y el perro
En Piacenza, después de un año en el hospital, despertó una noche con la peste. Los vecinos lo echaron de la ciudad, y él se arrastró hasta un valle boscoso donde se hizo una choza de ramas y hojas. Junto a ella brotó un manantial. Cerca vivía un noble llamado Gotardo, que tenía perros de caza. Uno de ellos empezó a robar pan de la mesa de su amo y a llevárselo. Gotardo puso un buen pan a propósito, vio cómo el perro lo tomaba y lo siguió hasta la choza. Roque le pidió que se alejara para no contagiarse, pero Gotardo volvió a cuidarlo y con el tiempo se hizo su discípulo.

La Leyenda dorada añade que los animales del bosque venían a Roque para ser curados y que después "inclinaban la cabeza con reverencia" y se marchaban. Al fin, un ángel le anunció que estaba sano y que debía volver a casa.
Preso y desconocido
De regreso cruzó una tierra en guerra, lo arrestaron como espía y lo metieron en la cárcel. No quiso decir quién era. Pasó cinco años preso, en oración. Antes de morir pidió un sacerdote, y después de su muerte los carceleros encontraron la celda llena de luz y una tablilla bajo su cabeza que prometía que quien invocara a Roque con humildad no sería herido por la peste. La madre del gobernador reconoció la cruz en su pecho: el preso era su propio sobrino.

Los milagros de San Roque
La Iglesia nunca examinó formalmente los milagros de Roque: su culto es más antiguo que los procesos modernos de canonización.
- Tradicionales: las curaciones de apestados con la señal de la cruz, el cardenal de Roma, el manantial, el perro y el pan, los animales sanados y la tablilla de oro de la cárcel. Todo viene de las vidas del siglo XV.
- Tradicional: el fin de la peste en el Concilio de Constanza, en 1414, después de que los obispos hicieran procesiones en su honor. Lo cuenta la Enciclopedia Católica, pero el relato aparece por primera vez en Diedo, y Bolle y Ascagni señalan que lo que sabemos de la difusión de su culto lo contradice.
- Reportados: la protección y las curaciones atribuidas a su intercesión en epidemias posteriores, sobre todo en Venecia, que cada año celebraba su fiesta por su ayuda en la peste de 1576, según la National Gallery de Londres.
¿De qué es patrono San Roque?
Su patronazgo contra la peste y las epidemias sale directamente de su historia: un hombre que cuidó a los apestados, sufrió la enfermedad y, según la leyenda, murió pidiendo a Dios que librara de ella a todos los que lo invocaran. Las grandes pestes del norte de Italia de finales del siglo XV extendieron su culto, y por toda Europa nacieron cofradías con su nombre. En Roma, el papa Pablo III fundó una cofradía de San Roque para atender una iglesia y un hospital, y Pablo IV la elevó a archicofradía.
El perro que lo alimentó lo hizo patrono de los perros. Los demás patronazgos vienen de detalles de la leyenda: de los enfermos e inválidos y de los cirujanos, porque cuidó a los enfermos y sufrió la peste; de los acusados injustamente, porque murió preso siendo inocente; y de los solteros, porque nunca se casó.

A Roque se le pinta muchas veces junto a San Sebastián, el otro gran santo de la peste; los dos acompañan a la Virgen en incontables retablos de los años de epidemia. En los tiempos de epidemia más recientes, muchas parroquias han vuelto a sacar su imagen y a pedir su intercesión por los enfermos y por quienes los cuidan. Puede ver todos los patronazgos en nuestra página de santos patronos.
Símbolos de San Roque en el arte
San Roque es uno de los santos más fáciles de reconocer en una iglesia. Busque estas señales:
- Ropa de peregrino: sombrero de ala ancha, esclavina corta, bordón, muchas veces una calabaza para el agua y un zurrón. En el sombrero puede llevar la concha de Compostela, el distintivo de Santiago Apóstol, o las llaves cruzadas de Roma.
- Una llaga en el muslo: levanta la túnica y la señala con el dedo. Es su gesto inconfundible.
- Un perro con un pan en la boca, casi siempre a sus pies. Pocas imágenes lo olvidan.
- Un ángel que señala al cielo, trae un frasco de ungüento o se arrodilla para curarle la herida.
Los pintores italianos del Renacimiento, como Francia y Parmigianino, lo hicieron joven y casi lampiño. Las imágenes españolas suelen darle barba oscura y un rostro de hombre maduro, y en las tallas de nuestros pueblos la esclavina suele ir cubierta de conchas. Así lo pintó un artista español del siglo XVII, con el perro y el ángel niño a sus pies.

Fiesta y lugares donde se venera a San Roque
Celebramos a San Roque el 16 de agosto, el día después de la Asunción. Ya la Leyenda dorada decía que su fiesta se guarda siempre "a la mañana siguiente" de la Asunción de Nuestra Señora. El papa Gregorio XIV lo inscribió en el Martirologio Romano, y Urbano VIII aprobó el oficio de su fiesta. No está en el Calendario Romano General, pero se celebra en todos los lugares que lo tienen por patrono.
En España, sobre todo en el norte y en los pueblos de Castilla, su día cae en plenas fiestas de verano, y muchas fiestas patronales de agosto son de San Roque: misa, procesión con la imagen en andas, música, verbena y comida compartida. En no pocos lugares se le reza todavía para pedir salud para las personas y también para los animales.

Según la Scuola Grande di San Rocco, el cuerpo de Roque llegó de Voghera a Venecia en 1485. Desde 1520 descansa en un altar relicario de la iglesia de San Rocco, y en 1549 la cofradía encargó a Tintoretto los lienzos de su vida. Voghera conserva dos pequeños fragmentos de su brazo en un relicario de plata.

Después de la peste de 1576, el dux de Venecia acudía cada 16 de agosto a misa en San Rocco. La National Gallery de Londres cuenta que los hombres de la procesión llevaban ramilletes de flores en recuerdo de la peste.

Oración a San Roque
La oración más antigua que conocemos a San Roque cierra su vida en la Leyenda dorada inglesa de William Caxton, de 1483. La traducimos nosotros:
Roguemos, pues, con reverencia y devoción a este glorioso santo, San Roque, que por su intercesión y su oración seamos librados de la dura muerte de la peste y de la epidemia, y que vivamos de tal modo en esta vida, arrepentidos de nuestros pecados, que después de esta breve vida lleguemos a la vida eterna en el cielo. Amén.
Y les ofrecemos esta oración, escrita para este sitio, para los tiempos de enfermedad:
Oración del Pastor Lyvers a San Roque
San Roque, peregrino de Cristo, que cuidaste a los enfermos sin miedo al contagio y sufriste tú mismo la enfermedad, ruega por nosotros.
Pide a Dios salud para nuestros enfermos (nómbrelos), fortaleza para los médicos, enfermeras y familias que los cuidan, y paz para los que van a morir.
Tú que recibiste el pan de la mano de un perro y la ayuda de un desconocido, enséñanos a ser compasivos con todos, y también con los animales que Dios nos confió.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Con la sencillez de siempre podemos decir: "San Roque, ruega por nosotros", y, como hicieron tantos pueblos en tiempos de peste, poner en manos de Dios, por su intercesión, la salud de nuestra casa.
Preguntas frecuentes
¿Por qué San Roque es patrono de los perros?
Por la historia más conocida de su vida. Enfermo de peste cerca de Piacenza, se refugió en una choza del bosque. Un perro de caza robaba cada día un pan de la mesa de su amo, un noble llamado Gotardo, y se lo llevaba. Gotardo siguió al perro y lo encontró. El relato es tradicional, pero el perro con un pan en la boca está en casi todas las imágenes del santo.
¿Cuándo es el día de San Roque?
El 16 de agosto, el día después de la Asunción, que es la fecha que sus antiguas vidas dan para su muerte. Está en el Martirologio Romano, no en el Calendario Romano General, y se celebra con misas, procesiones y fiestas patronales en cientos de pueblos de España, Italia, Portugal, América Latina y Filipinas.
¿Cómo se llamaba el perro de San Roque?
Las vidas antiguas no le dan nombre. Solo nombran a su dueño, Gotardo (Gottardo en italiano). Los nombres que aparecen en libros y estampas modernas vienen de tradiciones populares posteriores.
¿San Roque existió de verdad?
La mayoría de los historiadores aceptan que sí. En Voghera, en Lombardía, ya se celebraba una fiesta de San Roque en 1391, y sus reliquias están documentadas allí en 1469, mucho antes de que se escribieran sus primeras vidas. Pero casi todos los detalles de su historia, incluidas las fechas, dependen de relatos escritos un siglo después de su muerte, que no coinciden entre sí.
¿Por qué San Roque señala su pierna?
Muestra la llaga de la peste que contrajo cuidando a los enfermos. La Leyenda dorada pone los bubones "bajo los dos brazos", pero desde el siglo XV los pintores la colocaron en el muslo, donde podía mostrarse con decoro, y así quedó para siempre.
Fuentes
- Enciclopedia Católica (ACI Prensa): San Roque. Traducción del artículo de 1912; la cofradía romana de San Roque y sus aprobaciones papales
- The Golden Legend, The Life of S. Rocke (traducción de Caxton, 1483), vol. 5, Internet Medieval Sourcebook. La choza, el perro y Gotardo, la tablilla de la prisión, la oración final
- Scuola Grande di San Rocco (Venecia): St. Roch
- Scuola Grande di San Rocco: la iglesia y el altar relicario
- Pierre Bolle y Paolo Ascagni, Rocco di Montpellier: Voghera e il suo santo (Associazione Italiana San Rocco di Montpellier, rev. 2010; PDF archivado). La fiesta en Voghera en 1391 y las fechas que hoy se prefieren
- National Gallery, Londres: Canaletto, Venice: The Feast Day of Saint Roch