San Cristóbal

Retrato en estilo óleo de San Cristóbal como un gigante barbado que cruza un río con el Niño Jesús sobre el hombro y un bastón alto en la mano
Ilustración

San Cristóbal fue un mártir cristiano que, según la tradición, murió en Licia, en Asia Menor, hacia el año 250. De su vida casi nada es seguro, pero la leyenda medieval del gigante que cruzó un río con el Niño Jesús a hombros lo hizo patrono de los conductores y de los viajeros. El Martirologio Romano lo recuerda el 25 de julio.

tradicional La leyenda cuenta que Cristóbal cruzó un río profundo con un niño a hombros, y que el niño era Cristo.

¿Quién fue San Cristóbal?

San Cristóbal es uno de los santos más queridos de la historia cristiana y uno de los menos documentados. La Enciclopedia Católica lo resume así: "mártir, probablemente del siglo tercero", del que "apenas se conoce algo cierto sobre su vida y su muerte". La tradición sitúa su martirio en Licia, en la costa sur de la actual Turquía, bajo el emperador Decio, hacia el año 250. Su nombre es griego: Christophoros, "el que lleva a Cristo".

Lo que sí está bien atestiguado es que un mártir llamado Cristóbal fue venerado muy pronto. San Remigio de Reims fue sepultado en el año 532 en una pequeña iglesia dedicada a él, y el papa San Gregorio Magno, que murió en 604, habla de un monasterio de San Cristóbal. En España su culto es antiquísimo: la Enciclopedia Católica recuerda que el Breviario y el Misal mozárabes, ligados a San Isidoro de Sevilla, tienen un oficio propio en su honor.

Pintura del Bosco con un Cristóbal barbado y de manto rojo al viento que cruza un río con el Niño Jesús a la espalda, un pez colgado del bastón y una casa construida en un cántaro roto en un árbol
El Bosco pintó a Cristóbal hacia 1490-1500 como un gigante trabajador, con un pez colgado del bastón, en un paisaje lleno de detalles extraños. ⓘHieronymus Bosch, Saint Christopher Carrying the Christ Child

Lo que los primeros cristianos no conocían es la historia que hoy todos sabemos: la del gigante que cruzó un río con el Niño Jesús a hombros. Esa historia creció en la Edad Media y tomó su forma clásica en la Leyenda dorada, la colección de vidas de santos que reunió Santiago de la Vorágine hacia 1260. Ella lo hizo patrono de todos los que viajan, y por ella su medalla cuelga hoy en tantos autos, taxis y camiones.

La leyenda de San Cristóbal

La Leyenda dorada cuenta su historia en varios episodios. Todos son tradicionales.

Réprobo, el gigante que buscaba al señor más grande

Era cananeo, de enorme estatura, doce codos de alto según la leyenda, y de aspecto terrible. Antes del bautismo se llamaba Réprobo; otras versiones lo llaman Ofero. Decidió que solo serviría al príncipe más poderoso del mundo y entró al servicio de un rey famoso por su poder. Un día un juglar cantó una canción que nombraba al diablo, y el rey se santiguó. Réprobo le preguntó por qué. El rey confesó que temía al diablo. Entonces el diablo es más grande, pensó el gigante, y se fue a buscarlo.

En el desierto encontró una tropa de jinetes. Su jefe, un caballero cruel y horrible, le dijo: "Yo soy el que buscas", y Réprobo se puso contento a su servicio. Pero al llegar a una cruz que había junto al camino, el diablo tuvo miedo y dio un largo rodeo por el desierto. Obligado a explicarse, confesó que temía la señal de un hombre llamado Cristo, que había sido colgado en una cruz. "Entonces él es más grande y más poderoso que tú", dijo Réprobo, y se fue a buscar a Cristo.

El ermitaño y el río

Un ermitaño le enseñó la fe y le dijo que Cristo pide a sus servidores que ayunen. Réprobo respondió que no podía. ¿Y rezar y velar? Tampoco sabía. Entonces el ermitaño le dio una tarea a su medida. Cerca había un río donde se habían ahogado muchos. Como era fuerte y alto, viviría junto a él y pasaría a la gente de una orilla a otra por amor de Dios. Réprobo se construyó una choza en la orilla y, apoyado en una gran pértiga, llevaba a todos sin descanso.

Ilustración en estilo tinta de un viejo ermitaño sentado ante su cueva que enseña la fe a un hombre gigantesco sentado en el suelo junto a él
Ilustración en estilo tinta del ermitaño que enseña la fe al gigante Réprobo y le señala el río.

El Niño que pesaba como el mundo

Una noche oyó la voz de un niño que lo llamaba para que lo pasara al otro lado. Dos veces salió y no encontró a nadie. A la tercera, un niño esperaba en la orilla. Cristóbal lo subió a los hombros y entró en el río. El agua crecía y el niño se volvía cada vez más pesado, "como plomo", hasta que el gigante temió ahogarse. Al llegar a la otra orilla lo dejó en el suelo y le dijo que le había pesado como si llevara el mundo entero encima. El niño le respondió, en la traducción inglesa de Caxton que aquí ponemos en castellano: "Cristóbal, no te maravilles, porque no solo has llevado el mundo entero sobre ti, sino que has llevado sobre tus hombros al que creó e hizo todo el mundo. Yo soy Jesucristo, el rey, a quien sirves en este trabajo".

Ilustración en estilo grabado de un gigante que avanza con esfuerzo por un río crecido de noche, con un niño pequeño sobre los hombros y un ermitaño con un farol en la orilla
Ilustración en estilo grabado de Cristóbal cruzando de noche el río crecido con el Niño a hombros, mientras el ermitaño alumbra con un farol.

Como señal, el Niño le pidió que plantara su bastón junto a la choza. A la mañana siguiente Cristóbal lo encontró convertido en una palmera con flores, hojas y dátiles. Por eso tantas pinturas le ponen un bastón que retoña, y por eso los jardineros lo tienen por patrono.

Xilografía coloreada a mano de Cristóbal cruzando un río con el Niño Jesús sobre los hombros, un ermitaño con farol junto a una capilla a la derecha, un molino a la izquierda y dos líneas de versos latinos con la fecha abajo
La xilografía de Buxheim, fechada en 1423, muestra a Cristóbal en el río mientras el ermitaño le alumbra el camino con un farol. ⓘUnknown German printmaker, The Buxheim St. Christopher, hand-colored woodcut dated 1423

El martirio en Licia

Cristóbal fue a Licia, donde se perseguía a los cristianos. Un juez lo golpeó y él no respondió. Plantó otra vez su bastón, volvió a florecer, y la leyenda dice que se convirtieron ocho mil personas. Los soldados enviados a arrestarlo lo encontraron rezando y se hicieron cristianos. El rey lo mandó azotar, sentar en una silla de hierro al rojo y atar a un poste ante cuarenta arqueros, pero las flechas quedaban suspendidas en el aire, y una de ellas se volvió y cegó al rey. Cristóbal le dijo que al día siguiente moriría, y que mezclara un poco de barro con su sangre y se lo pusiera en el ojo. Lo decapitaron. El rey hizo lo que le había dicho, sanó y creyó.

Tabla alta y estrecha de Cristóbal con manto rojo que cruza un río entre orillas rocosas al atardecer, con el pequeño Niño Jesús sobre el hombro
Dieric Bouts pintó a Cristóbal cruzando entre orillas rocosas al atardecer, en un ala del retablo llamado la Perla de Brabante, hacia 1465. ⓘSaint Christopher, right wing of the Pearl of Brabant altarpiece

La historia oriental y el Cristóbal con cabeza de perro

Las actas griegas de su martirio, que según la Enciclopedia Católica pueden remontarse al siglo VI, cuentan otra historia. Cristóbal es un hombre enorme y temible de una tribu lejana, capturado en la guerra y metido en una unidad del ejército romano. No sabe hablar la lengua del lugar hasta que Dios le da el don de la palabra. Defiende a los cristianos perseguidos y convierte a los soldados enviados a llevarlo ante Decio. Algunas versiones dicen que venía de los cinocéfalos, el pueblo de "cabezas de perro" que los geógrafos antiguos ponían en los confines del mundo.

Ícono de San Cristóbal de pie, con manto rojo sobre una túnica de soldado y cabeza de perro, que sostiene una cruz y levanta la mano, bajo un arco pintado
Un ícono del siglo XVII, procedente de Capadocia y hoy en el Museo Bizantino de Atenas, muestra a Cristóbal con cabeza de perro y la cruz de los mártires. ⓘAnonymous icon painter, Saint Christopher with the head of a dog, from Kermira, Cappadocia

Quizá era una manera de decir que Cristóbal era un extranjero, un hombre de los bordes salvajes del mundo al que Cristo hizo santo. La Iglesia ortodoxa lo recuerda el 9 de mayo, y su tradición dice que su cráneo se venera en el monasterio de Karakalou, en el Monte Athos.

Los milagros de San Cristóbal

San Cristóbal vivió mucho antes de que la Iglesia examinara formalmente los milagros, así que ninguno de los relatos sobre él está aprobado.

  • El cruce del río con el Niño Jesús: tradicional, de la Leyenda dorada y de vidas latinas anteriores. La Iglesia nunca lo ha presentado como historia.
  • El bastón que florece, las flechas que no lo tocaban, la silla de hierro, la curación del ojo del rey: tradicionales.
  • El don de la palabra y la conversión de los soldados: tradicionales, de las actas griegas.
  • Protección en viajes y accidentes de los que alguien salió con vida: reportados. Los viajeros cuentan estas historias desde hace siglos, pero son testimonios personales que la Iglesia no ha examinado.

¿Le quitaron la santidad a San Cristóbal en 1969?

No. Es uno de los errores más repetidos sobre un santo, y viene de noticias de prensa de 1969. Ese año San Pablo VI aprobó un nuevo Calendario Romano General, la lista de fiestas que celebra toda la Iglesia latina. El Concilio Vaticano II había pedido aligerarlo para que destacaran las fiestas de Cristo, y muchos santos pasaron a los calendarios locales. El comentario oficial del nuevo calendario (Calendarium Romanum, 1969) dice de Cristóbal que sus actas son legendarias pero su culto es antiguo, y que su memoria había entrado tarde en el calendario romano, hacia 1550.

Quitar a un santo del calendario universal no es declarar que sea falso. Como explica Catholic Answers, la Iglesia nunca publicó un decreto que dijera que Cristóbal no existió. El Martirologio Romano, la lista oficial de los santos, lo sigue nombrando como mártir el 25 de julio. Podemos honrarlo, celebrar su fiesta donde se celebra y pedir su intercesión con toda tranquilidad.

¿Por qué San Cristóbal es patrono de los conductores?

El patronazgo sale directamente de la leyenda: un hombre que pasaba a los viajeros por un río peligroso, y que una vez llevó al mismo Cristo, es el santo natural al que pedir un buen viaje. La Enciclopedia Católica recuerda una hermandad fundada en 1386 bajo su patrocinio para guiar a los viajeros por el paso del Arlberg, en los Alpes.

Una segunda creencia lo hizo todavía más popular. En la Edad Media se pensaba que quien miraba una imagen de San Cristóbal no moriría ese día de muerte repentina, sin tiempo para confesarse. Sus imágenes llevaban a menudo esta inscripción: "Quien contemplara la imagen de San Cristóbal no desmayará o caerá en este día". Por eso las iglesias lo pintaban enorme, muchas veces en el muro frente a la puerta, para que todo el que entrara lo viera.

España conserva dos ejemplos famosos. En la catedral de Toledo, un San Cristóbal gigantesco ocupa un muro entero; los toledanos lo llaman el Cristobalón. En Sevilla, la iglesia del Salvador guarda el San Cristóbal tallado en madera por Juan Martínez Montañés en 1597.

Enorme pintura mural en el muro de una catedral gótica, bajo un ventanal de vidrieras, de un Cristóbal gigantesco con túnica roja y una palmera por bastón, que lleva al Niño Jesús sobre el hombro
El enorme San Cristóbal pintado en un muro de la catedral de Toledo, al que los toledanos llaman el Cristobalón. ⓘFoto: Ericwaltr, CC BY-SA 3.0
Detalle de una talla de madera policromada de San Cristóbal barbado, con aureola de rayos, que alza la vista hacia el Niño Jesús sentado sobre su hombro con el globo de la cruz
El San Cristóbal de Juan Martínez Montañés, de 1597, en la iglesia del Salvador de Sevilla: el santo levanta la mirada hacia el Niño. ⓘFoto: José Luis Filpo Cabana, CC BY 3.0

De las barcas el patronazgo pasó a cada nueva forma de viajar: los barcos, los trenes, los autos, los aviones. Hoy San Cristóbal es el patrono de los conductores, de los taxistas, de los choferes de autobús y de los transportistas que pasan días enteros en la carretera. Es también uno de los catorce santos auxiliadores, con San Blas, Santa Bárbara y otros. Para otro gran patrono de los viajeros, vea a San Rafael Arcángel, que acompañó a Tobías en su camino.

Símbolos de San Cristóbal en el arte

San Cristóbal es el santo más fácil de reconocer en una iglesia o un museo. Busque:

  • Un gigante que cruza un río, a menudo con peces nadando alrededor de sus piernas.
  • El Niño Jesús sobre su hombro, muchas veces con un globo coronado por la cruz: el "mundo" que pesaba tanto.
  • Un bastón, una pértiga o un tronco entero, que con frecuencia ya tiene hojas o es una palmera.
  • Un ermitaño con un farol en la orilla, junto a una capilla, alumbrando el camino.
  • Un manto rojo agitado por el viento, muy frecuente en la pintura flamenca.
  • Cabeza de perro en unos pocos íconos orientales.
Fresco de un Cristóbal musculoso y barbado que avanza por el agua con una pértiga larga y se vuelve a mirar al Niño Jesús, sentado sobre sus hombros bajo un paño amarillo agitado por el viento
Tiziano pintó al fresco en el Palacio Ducal de Venecia, en 1523-1524, a un Cristóbal musculoso que se vuelve a mirar al Niño. ⓘTitian, Saint Christopher

Los grandes pintores flamencos amaban este tema porque les permitía pintar un paisaje inmenso detrás de una sola figura. El Bosco llenó el fondo de su versión de detalles curiosos: un pez colgado del bastón, un oso colgado por un cazador y la casa de un ermitaño metida en un cántaro roto encajado en un árbol.

La medalla de San Cristóbal

La costumbre de llevar pequeñas imágenes de San Cristóbal se extendió desde el siglo XVI, y en el siglo XX su medalla se volvió el regalo clásico para quien sale de viaje: el soldado, el estudiante que se va a otra ciudad, el que acaba de sacar su licencia de manejo. Casi todas muestran la escena del río. En español hay un viejo refrán que muchas medallas y placas repiten: "Si en San Cristóbal confías, de accidente no morirás".

Fotografía en blanco y negro de una medalla redonda en relieve de San Cristóbal cruzando un río con un bastón nudoso y el Niño Jesús sobre el hombro, que levanta la mano
Una medalla de San Cristóbal de 1915, diseñada por la escultora estadounidense Eugenie Shonnard. ⓘUnknown photographer, St. Christopher medal designed by Eugenie Shonnard for the Gorham Company

Hay que decirlo con cariño y con claridad. Llevar la medalla, colgarla del espejo del auto o poner una estampa en el tablero es una devoción buena, sobre todo si nos recuerda rezar antes de arrancar. Pero la medalla no es un amuleto ni una garantía: el Catecismo (n. 2111) llama superstición a atribuir una eficacia casi mágica a ciertas prácticas, aunque sean buenas en sí mismas, y (n. 2117) reprueba los amuletos. San Cristóbal protege de verdad al que maneja con prudencia, sin alcohol y sin prisas, y respeta la vida de los demás. El mejor homenaje al santo es manejar como lo haría él: cargando con cuidado a los que van con nosotros.

Fiesta de San Cristóbal y bendición de vehículos

El Martirologio Romano recuerda a San Cristóbal el 25 de julio, el mismo día en que celebramos a Santiago Apóstol, patrono de los peregrinos. En España su fiesta popular se celebra tradicionalmente el 10 de julio, y muchos pueblos y gremios de transportistas la mantienen en esa fecha. La Iglesia ortodoxa lo recuerda el 9 de mayo.

En esos días muchas parroquias de España, México y toda América Latina bendicen los vehículos. Taxistas, choferes de autobús, camioneros y familias hacen fila con sus autos adornados frente a la iglesia, y el sacerdote los rocía con agua bendita y pide a Dios que proteja a quienes viajan en ellos. La bendición litúrgica de los vehículos se dirige a Dios, que nos guía en todos nuestros caminos, y es natural añadir también la intercesión de San Cristóbal.

Ilustración en estilo acuarela de un sacerdote que bendice con agua bendita una fila de autos, taxis y un camión frente a una iglesia latinoamericana en un día de verano
Ilustración en estilo acuarela de la bendición de autos, taxis y camiones frente a una parroquia el día de San Cristóbal.

Su nombre está en el mapa de nuestra lengua: la capital de Cuba se llama, completa, San Cristóbal de La Habana, y hay ciudades llamadas San Cristóbal en Venezuela, en la República Dominicana, en México (San Cristóbal de las Casas) y en muchos otros lugares.

Oración a San Cristóbal

Antes de 1969, las misas en su honor usaban esta oración colecta. La traducimos nosotros de la versión que publicó el jesuita Francis X. Weiser:

Concédenos, Señor, Dios todopoderoso, que al celebrar el nacimiento para el cielo de tu mártir San Cristóbal, por su intercesión seamos fortalecidos en el amor de tu santo nombre.

En muchas estampas y placas para el auto circula también una "oración del conductor". Es moderna y de autor desconocido, por eso no la reproducimos aquí. Y les ofrecemos esta oración, escrita para este sitio, para rezar antes de salir a la carretera:

Oración del Pastor Lyvers a San Cristóbal

San Cristóbal, que cargaste al Niño Jesús a través del río, ruega por nosotros.

Pide a Dios que nos dé mano firme, ojos atentos y paciencia en el camino; que no hagamos daño a nadie, que respetemos a los peatones y a los demás conductores, y que lleguemos con bien a nuestro destino.

Protege a los que viajan con nosotros y a los que nos esperan en casa.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Y antes de arrancar basta con decir: "San Cristóbal, ruega por nosotros".

Preguntas frecuentes

¿San Cristóbal sigue siendo santo?

Sí. En 1969 la Iglesia quitó su memoria del Calendario Romano General, el de las fiestas que se celebran en todo el mundo, y la dejó a los calendarios locales, porque sus actas son legendarias y su fiesta entró tarde en el calendario romano. Nunca lo "quitaron de santo". El Martirologio Romano lo sigue nombrando como mártir el 25 de julio, y podemos honrarlo y pedir su intercesión.

¿Cuándo es el día de San Cristóbal?

El 25 de julio, día en que lo recuerda el Martirologio Romano, que es también la fiesta de Santiago Apóstol. En España la fiesta popular de San Cristóbal se celebra tradicionalmente el 10 de julio. En muchas parroquias se bendicen los vehículos en esos días. La Iglesia ortodoxa lo recuerda el 9 de mayo.

¿De qué es patrono San Cristóbal?

De los viajeros de toda clase, sobre todo de los conductores, transportistas, marineros y barqueros, porque llevaba a la gente de una orilla a otra de un río peligroso. Antiguamente se le invocaba también contra la muerte repentina, las tormentas y la peste. Es patrono de los jardineros, por el bastón que floreció, y de ciudades como La Habana, cuyo nombre completo es San Cristóbal de La Habana.

¿Qué significa la medalla de San Cristóbal?

Es una manera de pedir su protección en el camino y de acordarnos de rezar antes de salir. Casi todas muestran al santo cruzando el río con el Niño. La costumbre viene de la creencia medieval de que quien miraba su imagen por la mañana no moriría de muerte repentina ese día. Conviene pedir a un sacerdote que la bendiga. La medalla no es un amuleto: la protección viene de Dios, no del metal.

¿San Cristóbal existió de verdad?

Probablemente sí. Ya en el siglo VI había iglesias dedicadas a un mártir llamado Cristóbal, y la Enciclopedia Católica afirma que su existencia "no puede ser negada". La historia del gigante que cruza el río con el Niño Jesús, en cambio, es una leyenda medieval, conocida sobre todo por la Leyenda dorada del siglo XIII.

¿Por qué a veces se pinta a San Cristóbal con cabeza de perro?

Algunas leyendas griegas antiguas decían que venía de un pueblo de "cabezas de perro", una manera de decir que era un extranjero temible del fin del mundo. Algunos íconos orientales, como el del siglo XVII que mostramos en esta página, lo pintan así. Hoy casi todos los íconos ortodoxos le dan un rostro humano.

Fuentes

  1. Enciclopedia Católica (ACI Prensa): San Cristóbal. El oficio del Breviario y Misal mozárabes, la hermandad del Arlberg (1386) y la inscripción de sus imágenes
  2. Santiago de la Vorágine, The Golden Legend (traducción de Caxton, 1483): Of St. Christopher
  3. Orthodox Church in America: Martyr Christopher of Lycia, and, with him, the Martyrs Callinika and Aquilina
  4. Catholic Answers: Did the Church declare that St. Christopher is a myth?
  5. Catholic Culture: Prayer for the Feast of St. Christopher (colecta tradicional, según Francis X. Weiser)
  6. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2111 y 2117 (superstición y amuletos)
  7. Calendarium Romanum (Libreria Editrice Vaticana, 1969), p. 131
  8. Martyrologium Romanum (Libreria Editrice Vaticana, 2001), 25 de julio